Las medidas económicas tomadas por el Gobierno cubano se multiplican y siguen. A la reciente eliminación de los "comedores obreros" de cuatro ministerios y la rebaja en las cuotas de algunos alimentos de consumo básico, se suma ahora el racionamiento de patatas y guisantes.
Cuba está enfrentando una aguda recesión, tal vez la peor de las últimas décadas. El problema es tan grande que hubo que tomar varias medidas, como reducir en un 36% el comercio exterior en lo que va de 2009. Así lo reconoció incluso el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.
Según el profesor holandés Dirk Kruijt, quien recientemente visitó la isla, "la situación macroeconómica de la isla no está en su mejor forma". La caída de los precios en el mercado mundial de las materias primas exportables ha golpeado la economía cubana. "Lo que aún se mantiene es el apoyo de combustible desde Venezuela a cambio de expertos médicos y paramédicos".
Según datos oficiales el Gobierno de La Habana ya mermó del 6% al 1,7% su meta de crecimiento para 2009, pero economistas independientes han puesto en duda este dato. Aunque no ha entrado oficialmente en suspensión de pagos y dice que no lo hará, el Gobierno cubano está incumpliendo sus compromisos de deuda, lo que ha empezado a preocupar a la Unión Europea, empeñada en normalizar las relaciones diplomáticas y económicas con la isla.
Kruyt, “Yo interpreto estas medidas primero como un ajuste económico, pero también se ha entrado ya en el debate de cambiar y racionalizar la economía cubana’’.
Escuche la entrevista a Dirk Kruijt, profesor emérito de la Universidad de Utrecht.





























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