La decisión de General Motors de dejar sin efecto la venta de Opel ha provocado indignación en Alemania. Para el gobierno alemán eso es algo inadmisible.
Las organizaciones gremiales exhortaron a convocar una huelga. En Alemania se teme que Opel vuelva a enfrentarse a un futuro incierto. Cabe recordar que había un principio de acuerdo sobre la venta del fabricante de automóviles al consorcio canadiense Magna y su socio el banco estatal ruso, Sberbank. El gobierno alemán estaba dispuesto a conceder un crédito multimillonario. General Motors explicó que no sigue adelante con la venta porque necesita su filial alemana para mejorar la posición internacional del consorcio estadoundiense.
General Motors informará dentro de poco tiempo las repercusiones que esta medida tendrá para las fábricas de Opel y la británica Vauxhall.
Foto: ANP



















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