Integración, manteniendo la propia cultura, no funciona, dijo Frits Bolkestein hace exactamente veinte años. En ese entonces prácticamente toda Holanda se echó encima del importante político liberal. Fue el precursor de Geert Wilders, quien ahora, con sus puntos de vista anti islámicos, ha puesto su sello en el debate político. Pero la eminencia gris de los liberales no quiere saber nada con su ex correligionario y “continuador”.
Por Uhro van der Pluijm y Johan van der Tol
El ex ministro y Eurocomisario Bolkenstein, quien cuenta ya 78 años, está algo más débil físicamente pero trabaja continuamente para llevar su ideario a la luz pública. En su oficina, con vistas al río Amstel, recuerda la conmoción que causó a comienzos de los años noventa.
“Yo cuestionaba especialmente el lema del gobierno holandés: ‘Integración manteniendo la propia identidad’. Yo pensaba que era absurdo. El que integra pierde parte de su identidad. Entonces yo manifesté que los inmigrantes debían aceptar los valores esenciales de la cultura holandesa.”
Revuelo
Para Bolkestein los valores son: libertad religiosa, separación de Iglesia y Estado, libertad de expresión e igualdad entre hombres y mujeres. En retrospectiva, las afirmaciones no son en absoluto tan inconcebibles, dice el ex líder del VVD. “Sin embargo causaron gran revuelo, lo que, tal vez, era necesario.”
Ahora es su ex compañero de partido, Geert Wilders, el que con sus ideas extremas contra la inmigración y el Islam, gana adeptos para su Partido por la Libertad (PPV) fundado en 2009. Bolkenstein fue calificado como su “maestro”, pero él no ve ninguna relación. “Wilders dice cosas que sencillamente no son ciertas y yo creo que exagera enormemente.”
Marroquíes
Bolkestein sugirió alguna vez durante una conversación privada que se filtró a la publicidad, que los judíos en Holanda deberían reflexionar acerca de la posibilidad de emigrar a Israel o a EE.UU., debido al antisemitismo latente en círculos marroquíes. Por su parte, Wilders dijo que eran los marroquíes los que debían abandonar Holanda.
“Eso se puede decir, desde luego, pero es una burbuja de aire. No podemos decirle a 400.000 marroquíes en Holanda: “Vuelvan a Marruecos”. No tiene sentido. Por eso digo que las ponencias de Wilders no son aceptables.”
Ideas peligrosas
Hace poco, Bolkestein escribió un libro sobre “ideas peligrosas en la política.” En él deja ver cómo ideas no reflexionadas o alejadas de la realidad pueden llevar al caos, a situaciones descontroladas o incluso a cosas peores. Sin embargo, Bolkestein pone en su justo contexto el eventual peligro que podrían acarrear las ideas del Wilders. El ex ministro no se imagina que podrían tener algún efecto fuera del círculo de sus seguidores. Wilders apoya al actual gobierno pero no tiene poder ejecutivo. Una deportación masiva de marroquíes “no tiene la menor posibilidad de ser llevada a cabo,” enfatiza Bolkestein.
Wilders sostiene con insistencia que Holanda amenaza con verse invadida por un “tsunami de islamitas.” Pero el líder del PVV no parece tener razón, escribe Bolkestein. La cifra de nacimientos entre los inmigrantes desciende rápidamente, con lo que, por ejemplo, muchas mujeres turcas tienen menos hijos que las holandesas. También Bolkestein puntualiza que las mujeres musulmanas rinden muy bien en las universidades, con lo que se ha iniciado una clara carrera de competencia.
En todo caso todavía hay grandes problemas con la integración, como la alta tasa de desempleo entre jóvenes de origen extranjero, criminalidad, antisemitismo y homofobia.
Prohibición del burka
Bolkestein también critica el llamado de Wilders a una prohibición del uso del burka, el vestido islámico que cubre totalmente a la mujer, y que será adoptada dentro de poco en Holanda. Después de Francia y Bélgica, Holanda será el tercer país en promulgar una ley de ese tipo. “Con una prohibición, las pocas mujeres que llevan burka en Holanda se convertirán en mártires.. Eso debe evitarse,” según Bolkestein. Él tiene perfectamente claro que ha sido su propio partido el que ha presentado la iniciativa.
Sentimiento de superioridad
El hombre que sacó a la palestra el tema de la integración, pertenece veinte años después al campo de los moderados. A pesar de eso, muchos musulmanes rechazan el sentimiento de superioridad occidental de Bolkestein. El ex político dice que ya hace veinte años estableció el respeto a los derechos humanos universales como la medida para la convivencia civilizada. Y ese respeto no se nota demasiado en el mundo árabe.
El Oriente Medio se ha quedado atrás a consecuencia de la falta de conocimiento, de libertad y de influencia de la mujer, dice Bolkestein. “Son todas cosas de la cultura. Es decir, nadie puede desconocer que hay una diferencia entre la civilización en el Medio Oriente y en Occidente y que la de Occidente es, naturalmente, mucho mejor. Además, la prueba es que tanta gente del Medio Oriente se quiera venir a Europa Occidental."

























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