"Flores de la acera" es una serie radiofónica que recopila testimonios de niñas de la calle y su lucha por reinsertarse en la sociedad. En primera persona ellas cuentan cómo se vieron envueltas en la situación y cómo intentan superarla.
Hay quienes prefieren hacer una distinción entre niños DE la calle, los que literalmente viven de ella y Niños EN la calle, los que circunstancialmente se encuentran en ella. Esta serie no pretende detenerse en esos detalles.
Niños DE y EN la calle se enfrentan prácticamente a los mismos riesgos. Y las niñas, en específico, se llevan la peor parte. De ahí que en esta serie las voces sean sólo de ellas.
Sea en Ecuador, Paraguay, Panamá o Perú los testimonios recogidos en “Flores de la Acera”, podrían buenamente ubicarse en cualquier país del continente, sino del mundo. Voces que muchas veces pasan desapercibidas, pero que por unos minutos cobran protagonismo.
En búsqueda de mejor vida, pobladores del interior del país se instalaron entonces en fincas de antiguos hacendados, construyendo sus casas con escasos recursos, con cartones, madera o latón.
Con el paso de los años el estado de precariedad se superó en cierta medida. Sin embargo la pobreza y falta de oportunidades continuó. En la actualidad muchos de sus aproximadamente 20 mil habitantes luchan por salir adelante, en medio del estigma de la delincuencia común y la presencia de bandas juveniles.
Casa Esperanza
Cuál será el grado de violencia en Curundú que los niños de la calle, no salen ya a la calle. Ello no significa que no existan, sino que tienen que ingeniárselas para salir adelante y ayudar a sus familias de otro modo.
Los pocos que se atreven a salir, lo hacen con cuidado, pues, como indicaba Ramón Alemán de Casa Esperanza, en la calle siempre corren el riesgo de ser objeto de una bala perdida.
Alemán explica que la institución desarrolla en todo Panamá un Programa de Atención Integral para combatir el trabajo infantil con salud y educación, que incluye proyectos no sólo para los niños y sus familiares, sino para todo su entorno, su barrio y su sociedad.
Lo que hacen en Curundú es tan sólo un ejemplo de la atención que ya abarca a muchos niños y niñas en todo el país, en la actualidad unos 5,500 beneficiarios.
Llamamiento a la paz
Los testimonios recogidos en el presente programa incluyen las voces de niñas que participan en una marcha por la paz; la experiencia de una ex vendedora de cartuchos (bolsas) que fue víctima de una bala perdida; los planes futuros de 5 emprendedoras adolescentes; y los sueños de una pequeña ex vendedora de pastillas, que ahora pasa las tardes dibujando y haciendo actividades propias de niños de su edad (9 años) en uno d elos locales de casa Esperanza.
En otro centro de la misma institución, no muy lejos de allí, una maestra explica el trabajo de educación y motivación que debe realizarse desde muy temprana edad a los menores y abre las puertas de una de sus clases, donde niñas en edad preescolar dicen de a turno qué quieren ser de grandes.
Asistimos también a uno de los ensayos para un concurso de comparsas, organizado por la misma entidad con la colaboración de voluntarios del Banco General de Panamá. Esta vez la voz no es de las niñas, que se hayan inmersas en su ensayo, sino de las voluntarias y ex beneficiarias que las acompañan y quienes consideran de suma importancia que los niños de barrios marginales tengan oportunidad de recreación.
Finaliza los testimonios, la ya adulta Lissete. Antes de ser beneficiaria de Casa Esperanza ella trabajaba limpiando y planchando, y tras años de estímulo y estudio es ahora maestra. “Que se les brinde de todo a las niñas y niños de Panamá, salud y educación, para que puedan graduarse y ser profesionales y personas de bien” concluye.
Próxima y última emisión:
"Labrando un porvenir en Lima Perú"
Fecha de emisión sábado 24 de abril































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