Detectar en pocos minutos si alguien está infectado con un virus se ha hecho realidad gracias a un detector ultrasensible que fue desarrollado por Ostendum, una empresa derivada de la Universidad de Twente.
Cuando alguien empieza a toser o tiene repentinamente una fiebre muy alta, lo primero que se desea establecer es si se trata de un caso gripe A. En estos casos, un diagnóstico rápido puede ser de vital importancia. Actualmente, el método más rápido de exploración disponible puede tardar horas en ofrecer resultados, amén de que es preciso contar con un laboratorio bien equipado y personal altamente capacitado.
El detector portátil, rápido y de fácil manejo que desarrolla la empresa ‘Ostendum’, derivada de la Universidad holandesa de Twente, cambiará radicalmente ese panorama. El prototipo está listo para su uso, y el próximo año la firma espera lanzar al mercado la primera versión del dispositivo. Quizá sea demasiado tarde para los afectados por la gripe porcina, pero no debemos ser tan ilusos como para pensar que esta Gripe A será la última epidemia que padezca la humanidad.
Paul Nederkoorn, director de Ostendum, enumera los problemas que existen con los métodos actuales de exploración. “El primero se concentra en el ADN del virus. Es decir, en el análisis de los fragmentos específicos de ADN característicos para ese tipo de virus. Pero, para ello se necesita disponer de una cierta cantidad de virus. Debe haber suficiente material para el cultivo celular, con lo cual se pierde un tiempo valioso antes de poder detectar si el virus o la bacteria en cuestión está presente”.
El segundo método busca anticuerpos contra el virus. El sistema inmunitario del cuerpo humano produce anticuerpos cuando detecta un determinado tipo de virus. Si se cuenta con una máquina que indica si ese anticuerpo está presente, se podrá saber con un cien por ciento de seguridad que el paciente está infectado con ese virus. Este método también requiere mucha técnica y gran cantidad de personal y, además, no es tan veloz como cabría desear.
A la venta
La máquina de Ostendum, ideada por Aurel Ymeti y Alma Dudia, utiliza los anticuerpos pero, en este caso, para atrapar un virus o una bacteria. Los anticuerpos se pueden adquirir sin problemas en empresas de tecnología genética, con lo cual se ahorra un prolongado cultivo del virus.
Paul Nederkoorn explica que el aparato usa los anticuerpos como una especie de ‘papel cazamoscas’. “Tenemos, por ejemplo, una probeta con anticuerpos contra el virus A. Es una especie de pegamento que colocamos sobre un chip que se instala en el detector. Ese pegamento sólo fija el virus A, el cual queda allí capturado. De esta forma se puede explorar determinada bacteria o un determinado virus”.
Si el virus A está efectivamente en la muestra de sangre o saliva colocada sobre el chip, éste produce una señal eléctrica que se puede ver en una pantalla de computadora. Ésa es la prueba de la presencia del virus A.
Aeropuertos
El nuevo detector de Ostendum ofrece resultados en sólo un minuto, con lo cual es un método de excelente aplicación en aeropuertos. Por ejemplo, mientras los pasajeros hacen fila frente a la aduana, se los puede someter a un control para determinar si han contraído determinada enfermedad. Antes de que el pasajero entregue su pasaporte al funcionario aduanero, podrá establecerse si está afectado por la gripe A o cualquier otra enfermedad.
El detector viral portátil es un método eficaz para evitar en el futuro la difusión de epidemias.





























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