No solamente activistas de medioambiente celebraron las recientes decisiones de Alemania, Suiza e Italia de renunciar a la energía atómica. También el sector de energías renovables ve muchas posibilidades.
¿Qué hay hecho hasta ahora?
Diversos países cuentan con instalaciones solares. Desertec se encarga que esos proyectos sean ampliados y que en el futuro se puedan unificar. Después deberán ser incorporados a una red de energía en Europa. En Marruecos, Desertec tiene un gran proyecto de 500 megavatios, en colaboración con el gobierno y con instituciones locales.
Las cifras y las metas todavía no se conocen. Se necesita alrededor de 400.000 millones de euros para construir gigantescos paneles solares, espejos y molinos en el Sahara. De esta forma se podrá en 2050 llenar las necesidades de energía del 15 por ciento de Europa. La iniciativa original alemana, Desertec la ve posible, especialmente después de las decisiones políticas respecto a la energía atómica.
El gerente holandés Paul van Son:
“Esas decisiones son, por supuesto, un gran espaldarazo para Desertec, debido a que existe una gran necesidad de energía renovable. A largo plazo solamente se podrá contar con energías renovables. La energía atómica se elimina y los combustibles fósiles se agotan. Todo indica que a largo plazo la dirección será la de las energías renovables."
Electricidad cara
El experto en energía Wim Turkenburg, de la Universidad de Utrecht, está de acuerdo con Van Son:
“Yo considero que es una idea interesante y un plan gigantesco. Desde el punto de vista técnico es, desde luego, posible, pero antes que se pueda implementar deben hacerse muchas cosas. Es una inversión enorme. Además de la inversión en el desierto, deben crearse redes especiales de alta tensión. El precio de la electricidad que se puede obtener por ese método es todavía muy alto”.
Primavera árabe
Los costos para el proyecto no son los únicos obstáculos. La situación política en los países árabes que necesita Desertec para la realización del proyecto de energía no es en absoluto estable. Van Son:
“Con Libia, desde luego no podemos hacer negocios porque en estos momentos no es un país que funcione. Cuando la situación se estabilice ya podremos acercarnos. Sobre países como Marruecos y Túnez, no nos preocupamos tanto. El ministro de Energía de Túnez sigue siendo el mismo de modo que no hemos notado mayores cambios.”
Turkenburg piensa que allí existen más obstáculos:
“Hay un riesgo intrínseco en proyectos con esos países. La política no es estable. Por cierto, es un tema delicado cuando el abastecimiento de energía puede ser utilizado en tu contra. Por ejemplo, si la OTAN invadiera un país, los gobernantes podría fácilmente cortar el suministro de energía”.
Las autoridades en el mundo árabe deben también participar financieramente, dice Van Son: “Los primeros años las instalaciones solares son todavía relativamente caras. Eso tiene que financiarse y para eso debemos conversar con los gobiernos ya que se necesita su ayuda.”
Repartir el riesgo
Para hacer que Desertec sea menos dependiente de las circunstancias políticas locales, el riesgo debe repartirse. Por ejemplo, debe obtenerse energía de también de la zona del Mar del Norte, de modo que no solamente se dependa de África del Norte. O mejor aún, crear un proyecto mundial en el que colaboren todos los países”, según el experto de energía. Una idea para soñar: “Música del futuro”.



























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