Cerca de mil colaboradores luchan para detener una enorme mancha de petróleo, en el Golfo de México.
La Guardia Costera estadounidense ya ha advertido que podría tratarse del peor desastre ecológico causado por el petróleo en Estados Unidos.
British Petroleum, la empresa operadora de la plataforma que se hundió la semana pasada después de una explosión, informó que el Ejército estadounidense está colaborando en las tareas contra la mancha de crudo. La petrolera dijo que no escatimará esfuerzos ni medios para limitar los daños. Incluso Shell, la gran competidora de BP, ha decidido ofrecer su ayuda en el Golfo de México.
Brea
Una mancha de crudo cada vez más grande, de consistencia semejante a la brea, el Estado de Louisiana y ha declarado el estado de emergencia nate la llegada del crudo. Dada la dirección del viento, los meteorólogos han señalado que los primeros fragmentos de crudo podrían tocar la playa este viernes. “El problema ya enorme”, dice Kees Willemse, catedrático de Ingeniería Offshore.
La filtración se está produciendo a unos 80 kilómetros de la costa, a 1.525 metros de profundidad. Allí, en el fondo del mar, se encuentra la tubería rota por la que brota la cantidad equivalente a unos 5.000 barriles diarios de crudo, mucho más de lo que se creyó inicialmente.
Incendio de limpieza
El miércoles, los expertos de BP incendiaron algunas áreas de la mancha de crudo. Esto conlleva riesgos, explica Kees Willemse: “Se trata de una técnica que se utiliza generalmente en aguas interiores, tranquilas. Hay que tener cuidado porque en este caso hay otras plataformas petroleras en las inmediaciones. El incendio produce una gran cantidad de humo. Pero es cierto que de esta manera se puede eliminar una parte del petróleo”.
Daños económicos y ecológicos
A lo largo de la costa de Louisiana amenazada por el crudo anidan aves migratorias poco comunes. La zona es además de enorme importancia para la pesca: en ella se encuentra un 40 por ciento de todo el pescado y el marisco que se consume en Estados Unidos. Cálculos aproximados muestran que los daños podrían sobrepasar rápidamente los mil millones de dólares.
La decisión de quemar el crudo en el agua fue tomada después del fracaso de los robosts submarinos, que intentaron poner un tapón en la tubería por donde está amanando el petróleo. Entretanto, la BP está construyendo una enorme cúpula de acero que se podría poner encima de la filtración, con un conducto que permitiría que el crudo subiera de manera controlada a la superficie.
“Se trata de una técnica que ya se utilizó, en aguas no muy profundas, durante el huracán Katrina. En este caso la operación tendrá que hacerse a más de 1.500 metros de profundidad. Esto no es poca cosa”, dice el profesor Willemse.
Según otras fuentes, la construcción de la cúpula de acero tomará por lo menos cuatro semanas.
Aumento de las perforaciones en el fondo marino
El control de este accidente es especialmente difícil por la profundidad de la filtración. Según Willemse, solo en el Golfo de México hay entre 40 y 50 plataformas petroleras que bombean desde el fondo marino, con el consecuente riesgo de filtraciones que no pueden ser reparadas con los medios existentes.





























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