El presidente de México, Felipe Calderón, pidió a Estados Unidos que comparta la responsabilidad del combate al crimen organizado mexicano.
El mandatario se encuentra desde ayer en Ciudad Juárez donde fue recibido con protestas, días después del asesinato de una funcionaria consular estadounidense, su esposo de la misma nacionalidad y un mexicano. Frente al embajador estadounidense Carlos Pascual, Calderón aseguró que la violencia que azota a Ciudad Juárez tiene su origen en "fenómenos que afectan a ambos países como el consumo y el tráfico de drogas en y hacia Estados Unidos" y las armas que desde ese país ingresan a México. Washington se ha implicado en la investigación de los crímenes ligados a su consulado con un equipo del FBI. Calderón, que visita Ciudad Juárez por tercera vez en poco más de un mes, revisará el plan de seguridad y combate contra los narcotraficantes.
La operación está liderada por el Ejército lo que ha generado críticas entre la población.

























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