El Ministerio Holandés de Relaciones Exteriores ha enviado instrucciones a sus embajadas, para explicar el papel que desempeñan el partido populista PVV y su líder Wilders en la formación de un nuevo Gabinete.
El Ministerio ha rehusado “confirmar o desmentir” si las instrucciones internas son auténticas. En un memorándum se explica la manera como diplomáticos pueden responder a las preguntas en el extranjero acerca del Partido para la Libertad (PVV) y Geert Wilders. Por ejemplo, cómo es posible que Wilders participe en la formación de un Gobierno, mientras es acusado judicialmente bajo cargos de sembrar el odio y de discriminación contra musulmanes. O bien, ¿se promulgará en Holanda una prohibición de las mezquitas, el Corán y escuelas islámicas? Nada de ello es posible en Holanda debido a que es incompatible con la Constitución, se enfatiza en el formulario de instrucciones.
Práctica común
Según el ex ministro de Relaciones Exteriores holandés Ben Bot, este tipo de instrucciones internas es una práctica muy común. Por cierto que en el caso de Wilders y su partido, puede imaginarse que las explicaciones sean necesarias:
En sus propias palabras, “guardar silencio no ayuda en nada. Justamente, explicando la situación y enfatizando que Holanda no está siguiendo un camino anti-Islam, se puede restar importancia al tema. Y yo creo que ése es el objetivo del documento.”
A juicio de Bot, existe ya mucha preocupación en el mundo islámico acerca de la posible influencia de Wilders en un futuro Gobierno holandés. “Yo creo que las autoridades,” advierte, “y especialmente en países donde la religión preponderante es el Islam, el Gobierno de Holanda causa preocupación. Y eso es muy importante para Holanda, debido a que dependemos en un 70 por ciento del comercio con el extranjero, es decir, también con países de una orientación fuertemente musulmana.”
Especialmente complicado
Según consta en el memorando, las negociaciones sobre un nuevo Gabinete todavía continúan. Una de las posibles opciones es un Gobierno minoritario compuesto por liberales y democratacristianos, y con apoyo del PVV. Para los representantes diplomáticos en el extranjero la tarea es particularmente complicada, señala Ben Bot, debido a que en el extranjero no se entiende, por supuesto, todo los detalles de lo que aporta el Gabinete o Geert Wilders al proceso. “Y ése es un gran problema,” enfatiza, “también para los diplomáticos en el extranjero que constantemente están en contacto con las autoridades locales y deben rendir cuentas de sus actos y los de su Gobierno, que deben ser especialmente firmes en aclarar que en Holanda la política de Estado de Derecho es inalterable.”
Según consta en las instrucciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, los actuales juicios contra Geert Wilders, cuyo veredicto se espera para el próximo 2 de noviembre, no interfieren con sus actividades políticas.





























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