La vacunación, la prevención y la solidaridad, son los principales pilares de la estrategia común europea contra la gripe A
Vanessa Mock y Willemien Groot
Hasta el momento se carecía de toda coordinación. Holanda ya ha preparado su plan de vacunación mientras que otros Estados de la Unión aún deben hacer sus pedidos.
La falta de coordinación dentro de la Unión Europea en los planes contra el virus H1N1 fue llamativa en los pasados meses, cuando cada uno de los Estados miembros intentaba proteger por cuenta propia a sus habitantes contra la inminente epidemia de gripe. El martes pasado, la eurocomisaria de Salud, Androulla Vassiliou, lanzó un plan para toda la Unión.
Política de adquisición de vacunas
Una de las propuestas se refiere a una política conjunta para la adquisición de vacunas contra la gripe. Los países más pequeños, especialmente, aún no disponen del antígeno. Según Vassiliou, esto no se debe a una falta de interés sino a las pequeñas cantidades solicitadas. Las empresas farmacéuticas que suministran las vacunas prefieren tratar con clientes más atractivos desde el punto de vista comercial. “Al efectuar un pedido conjunto entre estos países,” señala, “conseguimos una cantidad significativa, lo que despierta el interés de la industria farmacéutica. Pero también facilitamos sus negociaciones sobre los precios, ayudándolos a encontrar una solución satisfactoria.”
Vassiliou también quiere utilizar el peso económico de Europa para ayudar a los países que no son miembros de la Unión en la adquisición de las vacunas. No le parece una buena idea efectuar un pedido conjunto para toda la Unión Europea, aunque si conlleva ventajas en reunir contratos individuales. Costaría demasiado tiempo adaptar las legislaciones que rigen la compra de medicamentos, las cuales difieren de país en país.
En Estados Unidos se ha aprobado ya la primera vacuna para uso humano. La Unión Europea decidirá al respecto el próximo mes, luego de lo cual puede comenzar formalmente la campaña de vacunación para los grupos de riesgo.
Permanecer alertas
El virus parece menos peligroso de lo que creía en principio la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el hemisferio sur, la temporada gripal concluyó sin problemas excepcionales. En Europa, todavía nadie se preocupa, según parece, pero estando a las puertas del invierno, la Comisión quiere volver a alertar a la población. Se ofrecerá mayor información dirigida tanto a los ministros de Salud como a los habitantes, porque el problema no ha desaparecido, advierte Vassiliou
“Tenemos que permanecer alerta, hay que mantener la calma pero tenemos que estar preparados para lo peor. Quizá lo peor nunca ocurra. Esperemos que así sea, pero debemos estar preparados,” puntualiza.
Los Estados de la Unión deben estar conscientes sobre todo de las consecuencias de una posible epidemia para el servicio sanitario, la economía y la sociedad, asevera Vassiliou. Medidas concretas para prevenir una mayor propagación del virus, como el cierre temporal de escuelas o una recomendación negativa de viaje, no son necesarias.
Para algunos Estados miembros, el plan de acción de la Comisión puede ser redundante pero, para otros, es un oportuno apoyo.























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