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Asentamientos judíos en Samaria
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Madrid, España
Madrid, España

España retira apoyo financiero a universidad israelí

Publicado el : 21 de septiembre 2009 - 3:28 de la tarde | Por Maria Vaquero
Categorías:

El Gobierno español sanciona a una universidad israelí por violar la legalidad internacional.

 
 

  • La medida supone la primera aplicación de sanciones contra una institución académica israelí en Europa.
  • La "Universidad de Ariel en Samaria" ha sido expulsada de una competición universitaria a celebrar en Madrid a en aplicación de la legislación internacional que declara la ilegalidad de las colonias tras una campaña de Boicot lanzada por organizaciones palestinas.
  • El gobierno ha retirado la subvención de 100.000€ a la Universidad

 
La Universidad de Ariel en Samaria[1] (nombre con el que los colonos judíos denominan a la Cisjordania ocupada por Israel) fue uno de los 21 equipos internacionales seleccionados en Abril de 2009 para participar en el Decatlón Solar Europeo de Madrid-2010, la competición de arquitectura sostenible más prestigiosa del mundo, organizada por el Ministerio de Vivienda y la Universidad Politécnica de Madrid.
 
Los equipos participantes han sido convocados a diseñar una casa alimentada exclusivamente a través de energía solar. Con el objetivo de facilitar el trabajo de los diversos equipos el Ministerio de Vivienda ha destinado una partida presupuestaria que otorga 100.000 a cada uno de los proyectos. El equipo israelí aún no ha confirmado si el dinero llegó a desembolsarse, total o parcialmente, ni quiere pronunciarse sobre su expulsión.
 
Fue el descubrimiento de que la Universidad de una colonia israelí recibiría una subvención pública española lo que motivó que un grupo de organizaciones palestinas, junto con diversas organizaciones españolas y con un grupo de profesores universitarios lanzaran una campaña de protesta y Boicot con el objetivo de que el gobierno español revirtiese la decisión, tal y como finalmente ha sucedido.
 
La expulsión de la Universidad de Ariel del Decathlon Solar Europeo supone la primera victoria de la campaña Palestina por el Boicot, las Desinversiones y las Sanciones al Estado de Israel en su aspecto de Boicot académico.
 
El movimiento palestino BDS, que hizo pública hace apenas una semana una carta dirigida a la Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor y a Javier Antolín, rector de la Universidad Politécnica de Madrid, demandándoles que cancelasen la participación de la Universidad de Ariel en el Decatlón, tuvo también el apoyo de Izquierda Unida, que presentó una pregunta Parlamentaria al respecto en el Congreso de los Diputados., así como del Instituto de Estudios sobre conflictos y Acción Humanitaria, que difundió la noticia en su página web.
 
El Gobierno español reaccionó inmediatamente ante la contradicción manifiesta que representaba no sólo invitar sino incluso subvencionar directamente a una institución de colonos, declarados "ilegales" por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y calificadas como "crímenes de guerra" por su violación de la Cuarta Convención de Ginebra o como obstáculo para la paz en numerosas declaraciones realizadas por la Unión Europea y el gobierno español. Fuentes fidedignas señalan que el Ministerio de Asuntos Exteriores se comunicó con el Ministerio de Vivienda para forzar la exclusión de la Universidad de Ariel de la competición.
 
Sergio Vega, Director General del Decatlón Solar y profesor de arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid comunicó al resto de participantes el pasado miércoles 17 de septiembre el motivo por el cual la parcela destinada a la construcción del proyecto israelí se encontrará vacía: "La organización Solar Decathlon Europe lamenta comunicarte la no continuidad en la participación del equipo de la Ariel University Center en la competición. Este ceso no tiene que ver con el nivel de su trabajo ni de su proyecto. El equipo de Ariel siempre ha destacado por su profesionalidad y rigor en su participación. La decisión ha sido tomada por el gobierno de España y está basada en el hecho de que dicha Universidad se encuentra situada en Cisjordania. El Gobierno de España se ve obligado a respetar los acuerdos suscritos en los ámbitos de la Unión Europea y Naciones Unidas respecto a esta zona geográfica".

[1]Esta universidad se encuentra situada en el asentamiento de Ariel, la segunda colonia más grande tras el bloque de Jerusalén de entre los cientos de colonias ilegales, con arreglo a derecho internacional, que Israel mantiene la Cisjordania ocupada. Se encuentra situada 22 kilómetros al este de la línea verde, frontera internacional adoptada por el armisticio de 1949 entre Israel y los países árabes y nunca reconocida por el régimen de Tel Aviv. La colonia se encuentra separada de las poblaciones palestinas de la región de Salfit por el Muro, de separación según Israel, y de Apartheid, según las organizaciones palestinas que demandaban la expulsión de la Universidad de la competición española. En la región de Salfit el Muro transcurre en su integridad por el interior del territorio palestino y anexiona "de facto" el 22% por ciento de la provincia Palestina.
 

 

 

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Debate

Perplejo! 17 de septiembre 2010 - 8:12 de la tarde

Nuevamente los espanioles se sienten que son los mentores de los judios. Mas de 500 anios no hicieron nada, pobres

carlosj14 25 Junio 2010 - 8:39 de la tarde / venezuela

el gobierno español, es un gobierno inepto.

Anonymous 15 Junio 2010 - 11:24 de la tarde / Alemania

Pobre Epaña, siempre dando la razon a los musulmanes.
Es mejor no opinar por que la libertad de opinion ya no existe, y es peligrosa, dado que si se combate por una causa justa, nos tratan de racistas. Hay que dejar avanzar la violencia la ignorancia, y a ciertas ideologias politica-religiosas, religiones teocraticas huerfanas de toda bondad y compacion humana.
Debemos estar callados y anestesiados.

Frodok 5 Junio 2010 - 2:44 de la mañana / españa

For Dave Ben. Just because we don´t want to miss our intelligence, the high level of the technology you describe shouldn´t be developed by a university which lay over a territory illegally occupied against international treaties. This is elemental, and the development must come later.

As a spaniard, i´m proud of that decision, whatever the nationality of the university is. And as an architect, possibly the high level of skill you describe is true, but your supposed intelligence should check before these items.

Anonymous 3 Junio 2010 - 3:17 de la tarde / Espana

Mas fascista que los israelies matando a inocentes, no conozco a nadie. Hasta Iran es mas respetuoso con los derechos humanos que Israel. Israel, con su politica del ojo por ojo, solo demuestra ser un regimen fascista con muy poco respeto por los valores democraticos. Es hora de que el mundo pare los pies a los judios asesinos y este es un primer paso, timido, pero bien encaminado. Boicot a Israel al igual que se hizo boicot a sudafrica del apartheit.

Anonymous 3 Junio 2010 - 3:13 de la tarde / Espana

Los judios arreglais todos vuestros abusos diciendo que los demas somos antisemitas. Lo cierto es que tan semitas son los judios como los palestinos. Asi que, segun el planteamiento de favoritismo hacia el pueblo palestino oprimido, Espana no se puede considerar antisemita.

Cuando los Israelies aprendan a respetar los valores democraticos, podran entonces exhortar que los demas les respeten. Hasta entonces habra que luchar contra Israel como se lucho contra Hitler o contra la Sudafrica del apartheit.

jose 9 Diciembre 2009 - 10:03 de la tarde / mexico
lamentable que paises como España se dejen manipular, por intereses politicos y económicos en post de la discriminación de un pueblo que con lucha y coraje es uno de los mejores en su región sobresaliente en avances tecnológicos
anonimo 26 Diciembre 2009 - 10:06 de la tarde / Spain

Entiendo y apoyo totalmente la posición del Gobierno español, de subvencionar a dicha universidad el Estado español estaria posicionandose en favor de la ILEGALIDAD y las resoluciones de la ONU que afirman que las colonias (donde esta situada la universidad) que construye Israel en la palestina ocupada son ilegales.

Si esa universidad estuviera situada en territorio israeli y no en territorio robadoa los palestinos no tendria ningún problema en participar

anonimo 26 Diciembre 2009 - 10:08 de la tarde / spain

donde pone:

"...estaria posicionandose en favor de la ILEGALIDAD y las resoluciones de la ONU que afirman que las colonias (donde esta situada la universidad) que construye Israel en la palestina ocupada son ilegales."

deberia decir:

estaria posicionandose en favor de la ILEGALIDAD y EN CONTRA DE las resoluciones de la ONU que afirman que las colonias (donde esta situada la universidad) que construye Israel en la palestina ocupada son ilegales.

Ommar Ramos Zacarías 14 de noviembre 2009 - 10:40 de la tarde
Hola que tal reciban un cordial saludo desde Puebla,México(norteamerica) Considero que los españoles(la mayoría) son y han sido demasiado antisemitas,solo chequemos la historia. Comprendo así mismo que todos tenemos derecho a expresarnos de manera libre sobre cualquier topico, pero lo más importante es hacerlo con fundamentos, estudiar acerca de lo que queremos debatir, considerar ambos puntos de vista. El tema principal se ha desvirtuado y lo que se trataba en un principio se ha desvirtuado totalmente-el apoyo económico a la Universidad de Ariel,lamentablemente por presiones de palestinos y ONGs de España, se ha perdido una gran oportunidad en cuanto al avance de ciencia y tecnología,si alguien de los amigos israelíes de la Universidad de Ariel lee este artículo, le animo de la manera más cordial a que sigan adelante como a lo largo de la historia lo han hecho sus antepasados. NO DEBEMOS OLVIDAR NUESTRA HISTORIA, YA QUE QUIEN LA OLVIDA TIENDE A REPETIRLA. Mi intensión no es ofender a nadie,simplemente expresemos lo que queremos de manera más objetiva.
Pedro Fliks 28 Octubre 2009 - 6:31 de la tarde
Lucido y objetivo análisis, sirve para comprender de qué estamos hablando cuando cuestionamos a España en su conducta hacia Israel.
Pretoriano 28 Octubre 2009 - 6:08 de la tarde
Lamentablemente España, en ningun caso en este momento representa el sentir del pueblo español, sino a un desgobierno de conveniencias,situaciones absurdas,apoyo expreso al terrorismo...solo por unos litros de petróleo.Los amigos de España, en este momento son paises de dudosa actitud democrática, y otros con dictaduras consolidadas como Arabia Saudi.-La situacion de España, es la del equilibrista que tiene miedo a caerse del trapecio.Por un lado coquetea con el terrorista, para no sufris sus consecuencias, y por otro hace guiños que ya todos conocen como bastante falsos.s lamentable que se mezcle la política con lo científico, porque en este caso quien mas perderá será España.Hoy por hoy, España no es un país, del que otro se considere afortunado gozar de su amistad.
Hablas con Envidia 29 Junio 2010 - 12:22 de la mañana / Guinea

Hablas con Envidia hermano!!

Pedro 17 Octubre 2009 - 12:43 de la tarde
Es muy precoupante para la comunidad universitaria la decdisión que ha tomado El Gobierno del Sr. Zapatero sobre la expulsión de la Universidad de Ariel del Solar Decathlon 2010. Esta decisión que viene abalada por el Ministerio de la Vivienda, y más concretamente por uno de sus técnicos, que en estos momento y a costa del citado certamen y el mismo ministerio, veranea en un lujoso hotel de la capital norteamericana. Decisiones de este calado hacen que hablemos de la doble moral del Gobierno Socialista Español, ya que por un lado apoya la violación de todo tipo de derechos humanos en en China, acogiendo en el Solar Decathlon 2010 a una Universidad China, y por otro denosta a la vanguardia tecnológica israelí, aludiendo tema político, cuando en realidad lo que temen es que pudiera haber algún tipo de atentado durante la celebración del certamen.
nestor garrido 27 de septiembre 2009 - 8:48 de la mañana
creo que la discucion se ha ido por las ramas. saludos
Fernando Salazar Fernández 27 de septiembre 2009 - 12:31 de la mañana
Bueno aquí nosotros podemos aprender de la historia como fue y no como creen, o manipulan tanto uno como otro bando.
Fernando Salazar Fernández 27 de septiembre 2009 - 12:28 de la mañana
Luego de la expulsión, casi mayoritaria, de los judíos ocurrida en el año 135 D.C., por la revuelta de Bar Kochba y la posterior caída del Imperio Romano en el 476 D.C, Palestina quedó en manos del Imperio Bizantino, salvo por una breve ocupación que hizo el Imperio Sasánida entre los años 614 y 629. En los años 634 y 638 los ejércitos árabes musulmanes, pueblo "semita" procedente del interior de la Península Arábiga, conquistaron Palestina. Los nuevos gobernantes musulmanes no obligaron a los palestinos a adoptar su religión. A los cristianos y judíos se les concedió el control de sus comunidades y se les garantizó la libertad de culto, tolerancia muy poco común en la historia de las religiones. No obstante, con el correr del tiempo la mayoría de los cristianos y judíos que vivían allí acabaron por adoptar la cultura árabe y la fe islámica. La primera dinastía musulmana, los Omeyas de Damasco, le trajo muchos beneficios a Palestina, en especial por el comercio entre los territorios musulmanes. Pero cuando el califato pasó a manos de los Abasíes de Bagdad en el año 750, Palestina cayó en el olvido y se vio envuelta en desórdenes. Fue dominada sucesivamente por los selyúcidas, los fatimíes, los cruzados y los mamelucos. En 1517, los turcos otomanos derrotaron a los mamelucos y gobernaron Palestina hasta 1917. Dividieron la zona en distritos o sanjaks, cuya administración le fue confiada a los palestinos "arabizados", descendientes de los cananeos y de los posteriores colonizadores. Por su parte, cristianos y judíos siguieron gozando de autonomía. Durante el siglo XVI, el Imperio Otomano vivió su siglo de oro, del que Palestina participó. Pero también compartió las penurias cuando, un siglo después, los turcos cayeron en decadencia. El deterioro económico se tradujo en un descenso demográfico que se prolongó hasta el siglo XIX. Pero ya entonces las potencias europeas, en plena industrialización, buscaban materias primas, mercados y posiciones estratégicas, y eso las condujo al Medio Oriente, lo que significó para Palestina un nuevo estímulo económico. Entre 1831 y 1840, Mehmet Alí, virrey de Egipto y adalid de la modernización, expandió su gobierno hasta Palestina. Allí cambió el anquilosado orden feudal, mejoró la agricultura y la educación. El Imperio Otomano recuperó el control en 1840 y llevó adelante sus propias reformas. Por ejemplo, a partir de 1880, colonos alemanes e inmigrantes judíos llegaron a la región con maquinaria moderna y el capital que tanta falta hacía. Tal vez por eso, en un inicio, la presencia de los primeros inmigrantes judíos no incomodó a los árabes. No sabían que está pronto se iba a multiplicar. Curiosamente, al mismo tiempo, la idea de crear un Estado judío nació en Europa Occidental y no fue impulsada por un rabino apegado a las tradiciones, sino por un intelectual vienés progresista y poco religioso: Theodoro Herzl, abogado-periodista-literato, que ni siquiera había leído a autores como Leon Pinsker, Moses Hess, el rabino Kalicher o el rabino Allakallay, que ya habían escrito sobre la necesidad de que la nación judía contara con un territorio. Herzl, por su parte, pensaba que, una vez expulsados de Palestina, habían dejado de ser una nación y se habían convertido en nacionales de los países donde vivían. Además, consideraba que el maltrato que sufrían en Oriente, específicamente en Rusia, se debía al atraso de esas sociedades. Bastaba que se industrializaran y democratizaran para que surgiera la tolerancia. Por eso, era optimista respecto del futuro de los judíos. Eso creía hasta que su trabajo como periodista lo llevó a vivir a París, donde le tocó presenciar el famoso proceso del capitán de origen judío Alfred Dreyfuss, un escándalo político que duró entre 1894 y 1914 aproximadamente. El caso impactó mucho a Herzl, sobre todo por los argumentos que se dieron para explicar la traición de Dreyfuss: "era culpable por que era judío y los judíos no tienen patria", razón que caló en el pueblo y la prensa. Por eso, Herzl cambió su diagnóstico. Concluyó que el "antisemitismo" subsistía en estado latente en los países modernos; que en realidad "todos los pueblos" eran "antisemitas", abierta o solapadamente. Herzl, hombre de acción, ideó un plan y puso por escrito en un folleto que apareció publicado en Viena, en 1896: "El Estado Judío". Al cabo de un año, ya era unos de los libros más vendidos y más leídos. En el documento identificaba el problema del "antisemitismo"; aducía que la solución era recrear un "Estado Judío"; detallaba qué debían hacer los judíos en sus comunidades diasporales, y terminaba describiendo las características "paradisíacas" de esa futura sociedad. Aspiraba a una república democrática y laica, mas no binacional o pluriétnica, donde todas las libertades tuvieran plena vigencia, incluso la religiosa. La mayor justificación para un Estado propio, según Herzl, que el "antisemitismo" no tenía solución. Por que mientras en la Edad Media se los persiguió por su religión, el "antisemitismo" moderno se basaba en un rechazo a la raza. En realidad, pensaba Herzl, el pueblo judío nunca había sido asimilado por los países anfitriones; habían vivido confinados en ghettos, sin contacto con los gentiles, y cuando se los liberó y adquirieron derechos, ya era demasiado tarde: ya tenían un espíritu distinto. Y todos los veían como competidores. La solución era poseer un Estado propio para vivir con dignidad. Lo ideal sería la tierra de sus antepasados, Palestina, pero si eso no era factible, Herzl sostuvo que cualquier lugar serviría. Por esos años, se transaban grandes extensiones de territorio, como Alaska. Herzl estaba pensando en algún país con extensas unidades territoriales despobladas como Chipre, Uganda e incluso hasta mencionó a Argentina. Pero antes debía convencer a los demás judíos y organizarlos, tarea nada fácil si se toma en cuenta que habían estado dispersos por más de 20 siglos. Después había que conseguir el espaldarazo de las grandes potencias: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia, Imperio Otomano, dueños estos últimos del Medio Oriente. Herzl consideraba muy importante que la migración fuera racional. Había planificado que primero viajaran los obreros y artesanos, quienes levantarían la infraestructura básica. En una segunda etapa, vendrían las clases medias y finalmente los grandes magnates. Herzl calculó que necesitaban dos mil millones de libras esterlinas y mantuvo la secreta esperanza de que los banqueros judíos. Sin embargo éstos le cerraron las puertas y sólo reunió un 20%. Las clases altas habían asimilado la nacionalidad de sus respectivos países de residencia. Reconocían que había prejuicios "antisemitas", pero nada serio. En cambio, los planes de Herzl podían despertar la discriminación. Si existía un Estado judío, entonces ellos pasarían a ser verdaderos extranjeros en Inglaterra, Alemania, Suiza... y no querían eso. Debido a eso Herzl se volcó hacia las masas, aunque allí también encontró resistencia, especialmente en grupos religiosos. Muchos rabinos ortodoxos consideraban que el destierro era un "castigo divino" y creían que debía ser el propio Dios el que llevara a cabo la empresa de construir un nuevo Estado; o por lo menos, debía dar una señal. En cambio, los judíos reformistas pensaban que lo importante era ser respetuosos de la ley y para eso, se podía vivir en cualquier parte. Aun sin grandes apoyos, Herzl perseveró en su afán. En 1897 se llevó a cabo en Basilea (Suiza) el Primer Congreso Sionista. Se estableció que en cada país hubiera comités ejecutivos y que se hicieran reuniones anuales. Poco después, Herzl viajó a Estambul para intentar convencer al sultán Abdul Hamid II de venderle Palestina. Creyó que los turcos estaban en suficientes aprietos económicos como para aceptar la oferta, pero se equivocó. Por lo demás, no llevó una propuesta respecto de qué hacer con el 98% de la población árabe que vivía en Palestina. Así, se trasladó a Alemania y logró hablar con el canciller del emperador Guillermo II. En primera instancia, la Cancillería lo vio con buenos ojos, porque a Alemania le interesaba dominar el Medio Oriente y no estaría de más contar con aliados en la región, aunque al final, irónicamente, pesaron más las opiniones de los grandes barones judío-alemanes. Años después, y luego de que fracasara la posibilidad de que los judíos se establecieran en Uganda, propuesta hecha a ellos por los británicos y rechazada en el Sexto Congreso Sionista de 1903 en Basilea, Herzl, el padre del sionismo, murió en 1904 en Austria, tras haber viajado por medio mundo y haber abandonado a su familia por una causa que, al final, lo rechazó. Muerto Theodoro Herzl, otros tomaron la bandera sionista. Uno que de los que la tomó fue un químico orgánico de origen ruso llamado Chaim Weizmann, persona que más tarde llegaría a convertirse en el primer presidente de Israel. Weizmann gracias a los contactos que él tenía en el Gabinete de Guerra de Gran Bretaña, donde en ese momento trabajaba, logró difundir la idea de recrear un Estado Judío en Palestina una vez concluida la Primera Guerra Mundial, que ya estaba en curso. De acuerdo con su diagnóstico, el Imperio Turco-Otomano se desplomaría y entonces sus territorios, incluida Palestina, serían transferida a los vencedores. Así que los sionistas querían dejar comprometido esa zona a uno de los futuros amos del Medio Oriente: Gran Bretaña. En 1917, lord Balfour, canciller del gobierno inglés, le envió una carta de una hoja a Sir Walter Rothschild, presidente de la Federación Sionista Británica. Decía que el Gobierno de Su Majestad veía con "buenos ojos el establecimiento en Palestina de un hogar para los judíos"- no menciona la palabra "Estado" - y que utilizaría "sus mejores medios para facilitar la consecución de esta causa". Agregaba algo importante: "No debe hacerse nada que perjudique los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina...". ¿Cómo fue posible que se redactara y se hiciera esta declaración? Dentro del Gabinete de Guerra inglés, el sionismo era apreciado. Churchill los admiraba por sus convicciones políticas. Pero eso no basta. La verdad es que los ingleses querían dominar el Medio Oriente desde que se descubrió petróleo allí. Inglaterra pensó que si hacía esta declaración a favor de los judíos, luego éstos la podrían esgrimir en las negociaciones de paz, y tendrían un aliado para acceder a Palestina, tierra con petróleo y acceso al Canal de Suez. El problema fue que, durante la guerra, Londres no sólo le hizo promesas al sionismo. También mantuvo correspondencia, entre 1915 y 1916, con Hussein ibn Alí, jerife de La Meca, a quien le prometió la independencia de las tierras árabes a cambio de su colaboración en la lucha antiturca. Por entonces, Inglaterra podía prometer cualquier cosa, ya que no tenían ningún poder sobre el territorio en cuestión. Pero sí lo tuvo poco después, en 1917, al derrotar militarmente a los turcos, en alianza con los árabes, y ocupar Siria y Palestina. Los británicos se quedaron administrando este territorio hasta que terminó el conflicto; el Tratado de Versalles ratificó ese control, reforzado en la conferencia de San Remo (1920), cuando la recién creada Sociedad de las Naciones le asignó al Imperio Británico el control sobre el área que incluía al futuro Estado de Israel, la franja de Gaza, Cisjordania, parte de los Altos del Golán y el Reino de Jordania. El broche de oro vino en junio de 1922, cuando la Sociedad de Naciones estableció con toda sus letras el control sobre Palestina. El Medio Oriente estaba sumido en el retraso económico y agrícola, y a los británicos no les interesaba invertir mucho. La situación para ellos era demasiado complicada. El documento que les confería el mandato les recordaba la promesa de asegurar el establecimiento de un "hogar nacional judío" y muchos de sus artículos especificaban acciones para apoyar la inmigración judía. Pero, por otra parte, de los 750 mil habitantes de la región, por lo menos 95% eran árabes, mientras que sólo un 5% eran judíos. Y la mayoría árabe no iba a aceptar que la proporción se invirtiera. La tensión entre ambos pueblos llevaba tiempo desarrollándose, porque los judíos habían comenzado a comprar tierras palestinas antes de la Primera Guerra Mundial. Casi todos los terrenos eran áridos o pantanosos, y de los pocos cultivables que había, gran parte estaba en manos del Estado Otomano y de terratenientes que no vivían en la zona. Así que los judíos no tuvieron muchos problemas en comprárselas, pero a la larga eso fue generando conflictos con los árabes residentes. Porque una vez adquirida las tierras, los judíos lo hacían bajo la condición de que sólo la cultivaran los agricultores judíos. Eso hizo que fueran despedidos, o expulsados en el peor de los casos, muchos árabes que la habían trabajado hasta el momento. El problema es que los judíos no estaban al tanto de que los campesinos árabes o felás si bien no poseían sus propias tierras, eran dueños de los árboles que crecían en ellas. Esto provocó muchos conflictos. Frente a esta situación nada calma, Inglaterra tomo tres actitudes. En la década del 20, una política favorable a la inmigración judía; en los 30, intentó ponerle algo de freno, y durante la Segunda Guerra Mundial, se puso a favor de los árabes. Así las cosas, en los años 20 entraron a Palestina unos 100 mil judíos seleccionados según su credo político por el Histadrut, la Federación General de Trabajadores de la Tierra de Israel, una organización sindical judía. El descontento árabe llegó a tal punto que el líder musulmán de Palestina incitó a los suyos a perpetrar ataques contra la población judía. En respuesta, algunos judíos crearon el Haganah, una organización paramilitar que los británicos consideraron ilegal, aunque, supuestamente, esa organización trataba de observar las leyes de la guerra. El año 1933 fue crítico: con la llegada al poder de los nazis en Alemania, aumentó la inmigración de judíos. En 1935, casi 62 mil judíos entraron a Palestina. En respuesta, en abril de 1936 los árabes palestinos desencadenaron una huelga. Para calmar los ánimos, un año después los británicos propusieron dividir Palestina en dos Estados - uno árabe y otro judío-, pero la proposición fue rechazada por las dos partes. Una amplia insurgencia de los árabes nacionalistas ya estaba en marcha: la "Gran Revuelta Árabe". El movimiento era liderado por el Gran Muftí de Jerusalén, Haj Amin Al-Husseini. Las protestas no violentas se mezclaron con acciones terroristas, donde resultaron muertos varios cientos de judíos. Grupos sionistas como el Irgun contestaron, haciendo explotar bombas en mercados y lugares públicos. Al final, los ingleses debieron tomar medidas draconianas. Husseini fue hallado culpable del asesinato del comisionado británico para Galilea y tuvo que huir. Se refugió en Líbano e Irak, para terminar nada menos que en la Alemania nazi. Inglaterra abandonó la idea de partición y puso restricciones a la adquisición de tierras por parte de los judíos. Eso contravenía la cláusula de la declaración Balfour que instaba a "promocionar el asentamiento de los judíos en la región". La Segunda Guerra Mundial estaba por estallar y las infracciones al derecho internacional eran pan de cada día. Terminaba la década de los 30 con 300 mil judíos viviendo en Palestina, en contraposición con los 50 mil que había a comienzos del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial tanto los Aliados como el Eje querían ganarse el favor del mundo árabe, por el petróleo, su acceso al Canal de Suez y la posición estratégica de sus países. Pero entre los árabes no había unanimidad respecto a que bando apoyar. En Palestina, muchos árabes respaldaron al Ejército británico, pero otros vieron en el Eje la garantía de recuperar sus tierras, especialmente cuando Husseini le declaró la yihad a los Aliados. Pues bien, para inclinar la balanza a su favor, Gran Bretaña durante la guerra prohibió la entrada de judíos, a pesar de todos los rumores en ese momento de Holocausto. Prefirió dejarlos en campos de detención o deportarlos a lugares como las Islas Mauricio en África. Mientras seis millones de judíos eran exterminados en Europa, Abraham Stern, líder del grupo terrorista Leji, intentó convencer a los nazis de que la inmigración judía a Palestina podía ser la gran solución para el "problema judío". No era necesario matarlos, bastaba con deportarlos. El oficial nazi Adolf Eichmann incluso llegó a visitar Palestina en 1939 para analizar la factibilidad de la propuesta, pero terminó por rechazarla, quizás por influencia de Husseini. A los sionistas no les quedó más que organizar una inmigración ilegal, conocida como Aliya Beth. Esta operación logró rescatar a decenas de miles de judíos de la persecución nazi y los transportó por mar. Muchas de estas embarcaciones fueron interceptadas y otras se hundieron. La última que intentó entrar a Palestina durante la guerra fue el barco Struma, torpedeada en el Mar Negro por un submarino soviético en febrero de 1942, en virtud de pactos de colaboración anglo-soviéticos. El barco se hundió con 800 pasajeros a bordo. La gran venganza llegó en noviembre de 1944, cuando Eliyahu Hakim y Eliyahu Bet Zuri, del Leji, los cuales ellos posteriormente serían ejecutados, asesinaron en El Cairo a Lord Moyne, ministro británico para Oriente Medio y responsable de impedir la inmigración judía a Palestina. Se dice que, con estos actos, los sionistas perdieron definitivamente la simpatía de Churchill. Finalizada la guerra, los judíos pensaban que los británicos volverían a favorecerlos. Después del Holocausto, gran parte de la población judía quería vivir sólo en Palestina. Pero no ocurrió así. Al parecer, los ingleses ya tenían como aliados estratégicos a los árabes. A parte de la contribución que muchos de los árabes hicieron durante la Segunda Guerra Mundial, además, posiblemente consideraban que una oleada tan grande de inmigrantes desestabilizaría al Medio Oriente. Así el Gobierno británico rechazó revocar la prohibición de inmigrar. El conflicto entonces cambio de eje: ahora eran los judíos contra las autoridades británicas. Las fuerzas sionistas llevaron a cabo varios ataques terroristas contra los ingleses. En 1946, por ejemplo, Irgun voló el Hotel Rey David de Jerusalén, cuartel general de la administración británica, lo que dejó 92 víctimas fatales, en su mayoría civiles -16 de ellas eran ingleses-. Por su parte, los británicos apresaban a las autoridades judías y ahorcaban a los presos culpados por terrorismo. En el resto del mundo los horrores del Holocausto, que poco a poco salían a la luz, despertaron la simpatía por el sionismo. El presidente estadounidense Harry Truman, y la comunidad internacional en general, presionaban a Inglaterra para que permitiera las migraciones. Pero los británicos continuaban rehusándose. Debido a esto, se desató toda una campaña de publicidad antibritánica. El resultado fue que la popularidad de Gran Bretaña quedó por el suelo y el mundo sentía poca lástima por las víctimas inglesas del terrorismo sionista. Sólo durante el período de insurgencia, que duró desde agosto de 1945 a agosto de 1947, las bajas británicas llegaron a 141 muertos y 475 heridos. La suma de todas estas presiones hizo finalmente que los británicos declararan que esta situación era prácticamente insostenible. Hartos, en abril de 1947 traspasaron el problema a la nueva Organización de la Naciones Unidas (ONU). Luego de que la ONU constituyera una comisión especial para este asunto, la UNSCOP (Comité Especial de las Naciones Unidas para Palestina), y de que esta comisión viajara a Palestina, concluyeron finalmente de que los árabes y judíos no se iban a entender nunca. Frente a eso, había que partir a Palestina en dos Estados, dejando a Jerusalén bajo administración internacional, o crear un Estado federal, en el que convivieran ambos pueblos. La mayoría del UNSCOP se decidió por la primera propuesta, que presentó a la Asamblea General de las Naciones Unidas, sin convocar al Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Unión Soviética, Francia, Inglaterra y China), como en estos casos estipulaba la carta. La Asamblea la aprobó y la división se haría efectiva el día en que los británicos se retiraran. Las dos nuevas grandes potencias, la Unión Soviética y Estados Unidos, apoyaron la partición por distintas razones, los soviéticos pretendían sacar a los británicos de la zona y no veía con malos ojos un Estado judío, porque su tendencia era socialista y, por lo tanto, susceptible de convertirse en aliado. Estados Unidos, en cambio, tenía razones de política interna. Truman iba a la reelección y el voto judío, concentrado en ciertos estados, era importante. Nada de raro, los líderes palestinos rechazaron el plan de partición. A la mayoría de los judíos, en cambio, le encantó. En todo caso, hubo una cantidad significativa de judíos que rechazaron la propuesta, como Menachem Begin, líder de Irgun: "La partición del hogar judío es ilegal -declaró-. Nunca será reconocida. La firma de las instituciones y los diplomáticos del plan de partición es inválida. No cegará a los judíos. Jerusalén fue y será nuestra capital. La Tierra de Israel será restaurada para la gente de Israel. Para todos. Y para siempre". El 14 de Mayo de 1948 el último soldado británico salió de Haifa y el Mandato inglés sobre Palestina finalizaba. Nacía Israel, que se quedó, lean esto muy bien, con el 55% del territorio palestino. De acuerdo con las estadísticas británicas de 1947, los judíos, para ese entonces, poseían entre un 9% y 12% del territorio. El día de la retirada británica, el Gobierno provisional judío declaró la formación del Estado de Israel y garantizó los derechos civiles para todos los habitantes de su territorio: árabes, judíos, beduinos o drusos. "Llamamos a los árabes que viven en el Estado de Israel a que preserven la paz y participen en la construcción del Estado - decía la declaración leída por David Ben Gurion-, siendo reconocidos como ciudadanos de pleno derecho". De esta manera, todos los habitantes que quedaron dentro del recién formado Israel recibieron la ciudadanía israelí. "Nuestra intención es establecer una sociedad para que Palestina sea tan judía como Inglaterra es inglesa o America es americana", anunciaba Chaim Weizmann. El problema era que los palestinos no querían ser judíos, sino palestinos. En ese ambiente, judíos y árabes empezaron a pelear por Palestina. Las esperanzas de aquellos como Judah Leon Magnes, que había trabajado por un Estado Árabe-Judío único y armónico, fueron destruidas. Golda Myerson (después llamada Meir) estaba por entonces en conversaciones secretas con Abdullah de Jordania, con la intención de evitar una guerra. Pero falló. Al menos es un ejemplo de que existió la amistad entre judíos y árabes particulares. Las búsquedas de armas que llevaban a cabo los británicos continuaron, para la furia de los judíos. Aunque la mayor parte de las armas confiscadas pertenecía a los árabes, el Haganah resultó bastante perjudicado y menoscabado. Claro que, después, se aseguró grandes embarcos de armamento desde Checoslovaquia. Por esos días ocurrieron varios incidentes sangrientos en zonas rurales. En Deir Yassin, los hombres de Menachem Begin masacraron aproximadamente a 250 árabes; los árabes, por su parte, respondieron aniquilando un convoy de médicos y enfermeras judías casi a la vista de un puesto militar británico. Así las cosas, a pesar del voto de la Asamblea General de la ONU, el futuro del Estado de Israel no se veía como algo seguro durante los últimos meses del mandato británico. En marzo de 1948, el embajador de Estados Unidos ante la ONU sugirió que el plan de partición de Palestina se aplazara y que el país fuera puesto bajo la tutela de la ONU. Por supuesto que los sionistas se sintieron traicionados, pero hubo un hombre que mantuvo siempre la calma: Chaim Weizmann. En una reunión secreta en la Casa Blanca, el presidente Truman le había asegurado que apoyaría el nacimiento del Estado de Israel. Y a pesar de que en el Departamento de Estado predominaba la simpatía por los árabes, Harry Truman mantuvo su palabra. Sir Alan Cunningham, el último comisionado Británico en Palestina, dejó Haifa a las 9 AM del 14 de Mayo. A las 4 PM, en el Museo de Arte Moderno de Tel Aviv, David Ben Gurion anunció el establecimiento del Estado de Israel. El nuevo Estado fue reconocido de inmediato por Truman, para la sorpresa de muchos oficiales norteamericanos. Al momento de la partición, había 749 mil árabes y 9.250 judíos en la mitad que le correspondía al Estado árabe, mientras que en el Estado judío vivían 497 mil árabes y 498 mil judíos. El documento fundante, mencionado anteriormente, llamaba a esta amplia población árabe que quedaba en Israel a que colaborara en la reconstrucción del país y le prometía respetar sus derechos civiles. Pero las buenas intenciones se quedaron en el papel. Casi al mismo tiempo de la declaración de independencia, los ejércitos de Irak, Líbano, Siria, Transjordania, Egipto y Arabia Saudita invadieron el nuevo Estado de Israel. Comenzaba la contienda que los israelíes llamarían la "Guerra de la Independencia". La victoria de Israel fue inapelable y avivó el orgullo israelí. Los factores que a su vez permitieron esto fue que la disciplina de las unidades judías era muy superior. A pesar de que no poseían una clara supremacía en hombres y armamento, los judíos actuaron con inteligencia. Aprovecharon las treguas, se organizaron y establecieron los objetivos. En cambio, los árabes no tuvieron un mando conjunto; cada unidad o legión actuaba sola, sin coordinación. Probablemente menospreciaron al adversario. Los propios palestinos, por otra parte, no se habían recobrado de la revuelta árabe ocurrida entre 1936 y 1939, y muchos de sus dirigentes árabes-palestinos estaban en el exilio. Luego de finalizada la guerra, Israel no solo mantuvo la zona que le concedió el plan de partición, sino que además amplió el área bajo su control a un 78% del territorio de Palestina. Los grandes perdedores de este conflicto, que a su vez trajeron y traerían a futuro consecuencias trágicas, fueron los cientos de miles de habitantes árabes de la región disputada, que se vieron despojados de sus hogares. La población árabe común y corriente de Palestina había empezado a abandonar el país en números crecientes a medida que el mandato británico se acercaba a su fin. Este masivo éxodo árabe llenaría de vergüenza al Estado de Israel. ¿Quién tuvo en definitiva la culpa? Según alegaron los voceros judíos, los propios árabes fueron los responsables. Dicen que éstos abandonaron sus casas y pertenencias en forma voluntaria, en respuesta a los llamados de las autoridades árabes. Por ejemplo, de acuerdo con el texto pro-sionista "Israel, Estado de la Esperanza", de Kurt Schubert, el secretario general de la Liga Árabe, Asma Pasha, había instigado a los árabes a levantar y abandonar sus moradas de las inmediaciones de las ciudades y pueblos judíos, para dejar en libertad de movimientos a los ejércitos árabes, que estaban "a punto de echar a los judíos al mar". En algunos casos ocurrió así, pero el otro bando esgrime sus propias razones. Los voceros árabes, en particular el de la mayoría de los refugiados palestinos, dicen que la gente fue empujada y expulsada por los judíos, que grupos terroristas sionistas organizaron atentados contra la población árabe-palestina para sacarla y ahuyentarla de Israel. Luego, los judíos se habrían negado a permitir su regreso y habrían desatendido sus peticiones de la ONU para que se indemnizara a aquellos que no pudieron volver a sus casas. "Hay evidencia que apoya ambas acusaciones y ninguna explica el proceso en forma completa -afirma Neil Grant, en "The Partition of Palestine"-. Muchas familias árabes pacíficas se fueron porque en medio de una guerra racial que no discriminaba entre civiles y militares, huir parecía la mejor forma para mantenerse con vida". Como sea, la guerra produjo que entre 600 mil y 780 mil palestinos temerosos de represalias se exiliaran y se distribuyeran por los países vecinos, en especial Jordania, donde mantuvieron su identidad nacional y el deseo de regresar a su patria. Las cosas no le iban a resultar fáciles a los palestinos. Los países árabes que los recibieron no les concedieron la nacionalidad local, ni siquiera a los hijos nacidos en el exilio. No obstante, los palestinos que quedaron bajo administración de Jordania y Egipto estaban más o menos protegidos y fueron encontrando trabajo y mejorando su situación. Aquellos que quedaron en territorio israelí, se agruparon en campamentos donde, según alegan muchos, no les dieron las condiciones básicas para vivir o subsistir. Ni siquiera les fue posible adquirir la nacionalidad israelí y si la adquirían no gozaban de los mismo derechos que los judíos, en la mayoría de los casos, como asegura Antoni Segura en el "Món árab actual", lo que les convirtió simplemente en extranjeros en su propia tierra. La situación impulso a la ONU crear la Organización para la Ayuda y la Readaptación de los Refugiados Árabes (UNRWA) en diciembre de 1949. Sin embargo su situación no se iba a resolver de la noche a la mañana. Como resume Neil Grant: La creación de Israel fue un logro heroico, la recompensa de un esfuerzo inmenso, de grandes talentos y de una firme determinación. Pero para los habitantes nativos de Palestina, muchos de los cuales aún viven en campos de refugiados, fue un completo desastre".
LEOIESCRIBO 9 de marzo 2010 - 12:24 de la mañana

no puedo creer que te hayas tomado el trabajo de escribir todo esto como resultado de tu propia investigacion. Mas bien creo que te lo copiaste de wikipedia, o algo asi. No obstante y ya que te interesa la lectura, te sugiero conseguir un libro de rezos judios y leer el pirke avot. Tal vez ayude a iluminar tu pensamiento y conocer un poco de la esencia del pensamiento judio y cual es el manual de instrucciones que nos hace sobrevivir como nacion despues de mas de cinco mil años de persecuciones y matanzas

Miguel Berstein 25 de septiembre 2009 - 1:32 de la mañana
Exacto, Leo. No hay peor sordo que el que no quiere escuchar. Un abrazo. Miguel
LEOIESCRIBO 25 de septiembre 2009 - 12:25 de la mañana
Bravo Miguel. am Israel jai. de todas formas lo que mucho no entienden es la profundidad de la palabra discriminacion y su dramatico significado... hasta que los toca
Miguel Berstein 24 de septiembre 2009 - 12:11 de la tarde
Miguel: No se trata de fuentes ni interpretaciones, se trata de hechos e historia conocida, no dogmas del progresismo fascista -muy en boga en España desde que está Zapatero, el stalinismo fracasado se retemplo pretendiendo ser progresista, cuando es fascista-. Pretendes que en un mensajito te resuma la historia? Un poco difícil, pero apuntare algunos hechos: a) Primer dogma tuyo: hubo una ocupación y se creo el Estado en 1948: No es cierto. Habían judíos siempre en el territorio de Israel, y en el siglo de 1800 hubo mucho poblamiento de movimientos socialistas. Pocos árabes, ya que era un territorio sin riquezas, en gran parte desierto. Los que Vivian eran simplemente árabes. No eran "palestinos", ya que jamás existió un "pueblo palestino"; b) Los conflictos con esos árabes, azuzados por gobernantes vecinos feudales, ya se fueron dando a comienzos de 1900 y en adelante, y se reclamo a Inglaterra que le diera solución. Lee el Libro Blanco. Durante décadas hubo ataques de terroristas árabes a los colonos judíos. c) La creación del Estado de Israel fue la culminación de ese proceso de medio siglo. Previamente se les dio a los árabes un territorio propio: Jordania, que seria la primera división, y el primer estado "palestino". Luego, La ONU, les dio un territorio en 1948, que despreciaron. d) Al crearse el Estado de Israel, las monarquías feudales y fascistas árabes y los dirigentes religiosos árabes, les pidieron a los habitantes árabes que se fueran de la zona para facilitar una "limpieza" sencilla de judíos. Se fueron unos 500.000, pero OJO: en distintos países árabes (Egipto, Siria, etc), se expulsó a los habitantes judíos, se les expropio sin indemnización sus casas, etc, y debieron irse por la fuerza entre 500.000 y 700.000 judíos, que podrían ser los "refugiados judíos", la diferencia es que Israel los integro como hermanos y pasaron a formar parte del pueblo israelí. En cambio Jordania, Egipto, Siria, Líbano, los tuvieron a sus hermanos árabes en carpas, para agitar un problema que pudo desaparecer si los hubieran tratado como hermanos, porque ¿que diferencia racial, cultural, psicológica, etc, había entre los que Vivian en Cisjordania y en Jordania, por ejemplo? Los mantuvieron axial agitando el tema durante años, y mas aun, hasta los mataron: en Jordania se mataron aproximadamente 20.000 refugiados por ¡ sus propios hermanos!. Eso fue septiembre negro. Finalmente, luego de la Guerra de 1967, de los Siete Días, se paso a decir que esos árabes eran "palestinos", cuando Palestina era la zona, y mas bien la denominación del territorio de Israel (mira libros de hace años y lo veras). Jamás existió un pueblo palestino, no existió un gobierno palestino, una cultura Palestina, nada. Árabes como cualquier vecino. F) Para concluir, cabe decir que los palestinos son los culpables de su propio fracaso. Solo han tenido dirigentes corruptos como Arafat sin la minima talla de un Estadista. De lo contrario ya tendrían un flor de Estado. Recordá que por los acuerdos de Oslo, de 1993/94, lograron tener un territorio (Gaza y Cisjordania), Israel los ayudó con escuelas, hospitales, preparación de una policía, oficinas administrativas, y distintos países los ayudaron con miles de millones de dólares. Pero se los gastaron en armas y corrupción. Si los palestinos en lugar de tirar misiles, hicieran la paz con Israel y se pusieran a construir su Estado, nadie les negaría la proclamación del mismo con carácter de soberanía. Pero no han demostrado ninguna capacidad para hacerlo, El conflicto esta fogoneado por Irán, que provea miles de millones de armas a Hamas y Hizbola. Irán, Siria, etc. No soportan tener una democracia, que los pone en constaste con su primitivismo totalitario. En síntesis, el "progesismo", debería dejar de lado sus dogmas, y ver un poco la realidad. Que clase de progresismo es que se alia con los regímenes más fascistas?
Miguel caro 24 de septiembre 2009 - 2:59 de la mañana
Espero que no te demores demasiado consultando alguna fuente que pueda respaldar la refutación que haces
Miguel Berstein 24 de septiembre 2009 - 2:14 de la mañana
Miguel: No es correcto absolutamente ninguno de los hechos que mencionas. Tenés una desinformación total de la historia. Sería conveniente que leas algo antes de repetir puras falsedades. Yo no me atrevería a opinar sobre la historia de Somalía, sin embargo, todos creen que pueden opinar sobre la histora de Israel sin tener la menor idea, diciendo disparates, como si fuera un monologo de Cantinflas.
Miguel caro 24 de septiembre 2009 - 1:39 de la mañana
La creación del estado de Israel en 1948 se debió a dos factores fundamentales, primero la necesidad de Estados Unidos y Gran Bretaña de establecer un dominio sobre la región principalmente en vista de las necesidades energéticas que se avecinaban, es decir controlar el petróleo de los países árabes y prever futuros problemas con éstos. Y el segundo factor fue el objetivo histórico y permanente de la comunidad judía de reconquistar la llamada por ellos “tierra prometida” , y que en vista del holocausto que habían sufrido se hacía en ese tiempo como una necesidad más urgente que nunca. Entonces para mí la pregunta fundamental es si esa resolución de la recién creada ONU y que estaba al servicio de las potencias imperantes y de los intereses de dos sectores tiene valides y justifica la “ocupación” que realizaron los Judíos a la sazón. Parece que la respuesta lógica es que en cualquier situación una decisión en que se perjudica a alguna de las partes involucradas no puede tomarse unilateralmente sin actuar injustamente y a la mirada de cualquier observador objetivo como no valida. A partir de esto la posición que toman los israelitas actualmente en que suponen que los palestinos son unos terroristas está desconociendo un razonamiento tan sencillo como el anteriormente expuesto y del cual se deduce que no son ellos los que deben considerar problemáticos a los palestinos, sino que la permanencia de ellos es la que se constituye en un problema, porque esa permanencia está viciada desde el comienzo.
Fernando Salazar Fernández 23 de septiembre 2009 - 11:30 de la tarde
Yo digo y lo sostengo que la sociedad israelí no es una sociedad "especial" o "virtuosa", es como cualquier otra sociedad en el mundo, con muchas virtudes pero con tremendos defectos, en definitiva son seres humanos al igual que nosotros, no son superhombres.
Carlos Mendoza 23 de septiembre 2009 - 10:56 de la tarde
Otro gallego antisemita? Los esfuerzos que hacen para tratar de fundamentar sus prejuicios ..... Indefendibles. Pais antisemita hasta el tuétano.
Fernando Salazar Fernández 23 de septiembre 2009 - 9:34 de la tarde
Yo diría que, desgraciadamente, el Estado de Israel es rascista y antisemita. Racista por que la mayoría de los judíos, principalmente askenazis y mizrahis, discriminan a los judíos etíopes, llamados peyorativamente "falashas" o "extranjeros", y antisemistas por que sencillamente los árabes del Medio Oriente también son pueblos semitas, así que en conclusión si la mayoría de los judíos, ya mencionados, tratan en la práctica de manera discriminatoria y despectiva a los judíos etíopes que se puede esperar de los palestinos. Sin embargo confío en que tarde o temprano los judíos recapacitarán, ya que la sociedad israelí al igual que cualquier otra sociedad en el mundo es también bastante autocrítica.
Miguel Berstein 23 de septiembre 2009 - 8:05 de la tarde
Como dije, si naciste en el fondo del mar, no podes imaginar las montañas. Como podrias reconocer tu antisemitismo? En cuanto a esas labores beneficas, porque mejor no se preocupan de inculcarles a los palestinos que dejen de instruir a sus hijos a la muerte, a trabajar para hacer de Palestina un pais y no un antro del terrorismo? Por que no les enseñas que en lugar de ubicarse como victimas, pueden hacer igual que los humildes judios que hace decadas desecaron pantanos, fertilizaron desiertos e hicieron un gran pais de la nada? No lo pueden hacer los palestinos acaso? Qué les impide abandonar la Guerra, hacer la Paz con Israel, declarar la independenciay construir un pais? Por que no les enseñas que pueden ser tambien democraticos, que pueden organizar un pais institucionalizado, y además, sacarse a ls potencias arabes violentas de encima (Irán, Siria, etc). Cuando te vea hablar de algo asi, aceptare que tenes una mente desprejuiciada. Por ahora solo veo prejuicios antisemitas, y que los hay en España, los hay. No se puede negar. El pais mas antisemtia de Europa, despues de Francia. Ahora es el antosemitismo "progre" de izquierda, que es antisemitismo o fascismo de izquierda. Ya se va a terminar. Zapatero esta en caida libre.ñ
Fran ramirez 23 de septiembre 2009 - 5:52 de la tarde
Que si chicos... que todos somos antisemitas y odiamos a los judios,no tenemos otra cosa que hacer. Basta de tanta tontería y por favor abran los ojos para ver lo que ocurre en Palestina, que los voluntarios no estamos por gusto. Actualmente se colabora con la población palestina para superar el boicot a sus mercancías por parte de Israel y distribuir sus productos a través de un proyecto de comercio justo. http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=1918. Y todas la demás ,como medicos sin fronteras,achnur,etc. PAZ,hermanos!!!
Miguel Berstein 23 de septiembre 2009 - 11:48 de la mañana
Señor Anonymus: Comprendoi que si usted fue criado en el antisemitismo no pueda entender que se le dice, porque usted es antisemita. Si un pez solo conoce el fondo del mar, es dificil que imagine las montañas y los prados. Justamente ayer salio un articulo en un diario español, refernte al tema. Puede leerse en: http://www.libertaddigital.com/mundo/un-informe-denuncia-el-antisemitism... . Que el gobierno español coquetee con Hamas y que el pueblo español simpatice con ese fanatico grupo terroista asesino, muestra una mentalidad abominable.

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