Nombres falsos en las plantillas; escuelas enteras haciendo viajes al extranjero con fondos estatales; miembros del consejo escolar despedidos por incompetencia. Éstos son sólo algunos de los problemas que el Gobierno ha identificado en las escuelas musulmanas de Holanda. Radio Nederland visitó una escuela musulmana en Ámsterdam para averiguar a qué se debe el rendimiento tan bajo de estas instituciones.
La escuela As Soeffah está situada en uno de los barrios más pobres de Ámsterdam. Se fundó hace unos pocos años, pero ya tiene 400 alumnos, y acaba de abrir una filial en La Haya.
El director Rahmat Khan Abdur Rahman resume las características de una escuela musulmana: "Si uno viene por la mañana para ver el inicio de las actividades, encontrará a niños recitando el Corán, cantando himnos, o simplemente conversando. La oración se realiza aquí en la escuela; también celebramos las fiestas musulmanas. Igualmente tenemos en consideración los días festivos de Holanda."
Bajos estándares
El sistema educativo holandés es único en el mundo. Los padres pueden elegir qué clase de educación recibirán sus hijos, y el Estado subvenciona los diferentes tipos de escuela: tradicional, Montessori, Steiner, y también colegios católicos, protestantes, judíos, hindúes y musulmanes.
Un reciente informe del Ministerio de Educación holandés establece que la mitad de las 42 escuelas primarias musulmanas en Holanda no satisface los requerimientos mínimos de educación. Además, el 86% de los colegios ha malversado fondos estatales, incluyendo a As Soeffah. Ahora, el Ministerio de Educación exige a estas escuelas la devolución de 4,5 millones de euros, que según el Gobierno, han sido utilizados de manera ilegal.
Fraude
Algunos de estos fondos se destinan al transporte de alumnos en autobús desde y hacia la escuela, pero esto no cae bajo lo permitido para las subvenciones. El director de Al Soeffah, Abdur Rahman, no comparte esta idea, y afirma que el Ministerio de Educación autorizó el uso de este dinero para el transporte de escolares, ya que el colegio es regional y cubre un área bastante amplia.
Las denuncias de fraude en otros colegios islámicos señalan un abuso más obvio de los fondos, como viajes a La Meca y el pago a miembros del consejo escolar por actividades inexistentes. Sharon Dijkstra, secretaria de Estado de Educación, se muestra crítica ante estos consejos.
Por un lado, Dijkstra señala que estas comisiones quizás no tengan una cultura de gobierno apropiada. Por otro, se puede afirmar que las escuelas musulmanas tiene una historia relativamente corta, pero esto no se puede utilizar como excusa. Dijkstra opina que, al igual que las demás escuelas, las musulmanas también tienen que dar cuenta de su administración.
Medidas severas
El Parlamento holandés aboga por que se tomen medidas severas, mientras que hay políticos que exigen una prohibición total de las escuelas musulmanas. Esta última propuesta significaría el desmantelamiento de un sistema que rige por más de un siglo, basado en la idea de escuelas diferentes, pero iguales ante la ley.
Jasper van Dijk es parlamentario por el Partido Socialista. No pretende eliminar el sistema por completo, pero sí quiere ver cambios radicales.
Van Dijk explica que así como hay escuelas cristianas y judías, también las hay musulmanas. Esto es parte del sistema educacional holandés. El político opina que hay que modificar la ley, y exigir a las escuelas que tengan un grupo más representativo y balanceado de alumnos. Para Van Dijk, la integración y la calidad son más importantes que este sistema bastante anticuado de escuelas religiosas.
En el futuro inmediato, el viejo sistema permanecerá en su lugar, y los niños de la escuela As Soeffah en Ámsterdam tendrán que apañárselas como mejor puedan.
Traducción: Hugo Copes

























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