En el balneario mexicano de Acapulco, en un tiroteo entre miembros de bandas de drogas y el ejército, unas 16 personas han perdido la vida, entre ellos dos militares. El ejército había rodeado una vivienda en cuyo interior se encontraba un grupo de hombres armados. El enfrentamiento duró varias horas, una vez dentro, los militares encontraron decenas de armas entre ellos granadas y fusiles. El presidente mexicano, Felipe Calderón, había dicho que renunciaría, si fracasaba su lucha contra los cárteles de la droga. El mandatario ha destacado decenas de miles de soldados para poner fin a la guerra entre las bandas de drogas en México. En su visita que hizo a México en el mes de abril, el presidente norteamericano, Barack Obama, había elogiado a Calderón por su esfuerzo puesto en este objetivo. Obama ha ofrecido su ayuda para intensificar la lucha contra las bandas de narcotraficantes.


























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