La guerra sucia llegó a las redes sociales y empeora en tiempos electorales. Un trol es una persona o una empresa que se dedica a atacar a un candidato o a “reventar” un diálogo en Internet.
Si usted encuentra una lluvia de insultos en lugar de argumentos, es probable que se trate de un troleo para desanimarlo a participar en un foro o en la sección de lectores de la prensa en línea. Hay temas que obviamente desatan pasiones, como pueden ser Cuba, Venezuela, aborto. Sin embargo, en el troleo solo hay ataques, no hay razonamiento ni intercambio de ideas.
El troleo: acoso cibernético
Cualquiera pensaría que se trata de un granuja que no tiene otra cosa que hacer que atacar al prójimo en la red, pero no se trata de eso, sino de empresas con decenas o cientos de empleados que están horas frente a la computadora buscando los temas, los foros, las páginas de los periódicos, para bloquear cualquier debate, o aún peor, lanzar las mentiras más infames y los insultos más feroces.
En México, en plenas campañas políticas, el troleo empeoró. Ya la mayor parte de las campañas negras apuntan contra el candidato de la coalición de izquierdas, Andrés Manuel López Obrador.
Lo que se dice en redes sociales, por ejemplo en Twitter y Facebook, marca la agenda de los periódicos, radio y televisión. Un tema que se discute mucho en las redes sociales se convierte en noticia, en un tema del día. Muchos medios ya tienen una sección en la que cuentan cuántos twits a favor o en contra tiene un candidato. Lo que ha sacado a luz diversas investigaciones periodísticas de la revista Proceso, el periódico La Jornada y Univision News es que muchos de los twits son hechos por máquinas, que los supuestos seguidores de tal o cual candidato no son personas sino programas de computación.
¿Cuántos seguidores de los políticos son de carne y hueso?
Cuando aparecen muchos mensajes y dicen exactamente lo mismo, es probable que se esté usando un bot, un robot. El candidato del Partido de la Revolución Institucional (PRI) Enrique Peña Nieto, según el equipo de redes sociales de Milenio Televisión, está haciendo trampa con seguidores fantasmas. Josefina Vázquez Mota del Partido Acción Nacional (PAN) hace lo mismo y probablemente el Partido de la Revolución Democrática también participa en la estrategia. Todos los mensajes tienen la misma plataforma y tienen un mismo software. Es necesario preguntarles a las autoridades electorales si estos engaños son un delito electoral. A continuación, el reportaje:
Todos a twitear a favor de Peña Nieto
El equipo de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, estuvo muy pendiente de las redes sociales y en cuanto aparecía una crítica, de inmediato había una respuesta coordinada. Un miembro de ese equipo filmó de manera clandestina las instrucciones que el coordinador dio para enviar un tsunami de correos, twits y comentarios a favor del priísta. He aquí el video.
Univisión News también denunció esta práctica en este reportaje titulado: Twittergate: Is Mexico's PRI paying for tweets? (“Caso Twitter: ¿está pagando el mexicano PRI por twits?") Partes del video están en inglés.
Operación debate
La candidata Josefina Vázquez Mota no se quedó atrás con las trampas cibernéticas. El video titulado “Cómo se construyen los temas del día” explica el mecanismo:
El periódico La Jornada por su parte, hizo el 30 de enero de 2012 una investigación titulada “Cuesta 15 mil dólares el manejo de 500 perfiles de Twiter”.
Radio Nederland entrevistó a Gustavo Vázquez, un experto en mercadotecnia y apasionado de las redes sociales, que tiene un excelente ojo clínico para detectar falsos twits, trols, bots y demás plagas de la red. Le preguntamos cómo detectar un twit falso y qué hacer.
“Cuando los mensajes dicen lo mismo, tienen la misma hora, fecha y servidor de emisión, puedes empezar a sospechar. Cuando hay troleo, puedes ver que no hay argumentos, solo insultos, y que el que lo manda no genera contenido. La práctica, la experiencia te ayuda a desarrollar una intuición para saber cuando alguien escribe lo que le dicta su consciencia y su corazón, o cuando es un empleado a quien le pagan por atacar. Los twiteros verdaderos avisan a los demás cuando detectan a los falsos, los señalan como spam y le exigen a Twitter que los dé de baja. Facebook y Twitter son vulnerables a tales agresiones y mentiras cibernéticas, Youtube no. Ese sitio hasta ahora es bastante seguro”, respondió esperanzado.
























Pero esta riada de insultos y denuestros,¿ realmente sirve a los propósitos de sus organizadores, afanosos de destruir al adversario? Tendría que utilizarse muy sutilmente este recurso, ya que la gente al advertir este ensañamiento, tiende a identificarse con la parte más débil. Asi ocurrio en Perú con Alan García en l985 y con Ollanta Humala recientemente, y hasta con Fugimori, en l990, aunque los tres, terminaron claudicando, dando las espaldas al pueblo que los elegió
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