Como hemos visto en el trabajo anterior, la adolescencia supone un intenso periodo de transformación en el que los jóvenes trazan su futuro como adultos. Tanto los cambios físicos como psicológicos, enfrentan al adolescente a un mundo nuevo, en el que el sexo adquiere una importancia inusitada.
Si bien la sexualidad es un amplio concepto que incluye las más variadas relaciones, en las esferas físicas y psíquicas, los jóvenes en esta etapa de su adolescencia y pubertad, están fundamentalmente interesados por su propio cuerpo y el del sexo opuesto, por lo que se encaminan a conocer y explorar ambos.
Cómo
Otras zonas erógenas
(para hombres y mujeres) son el lóbulo de la oreja, el cuello, sobretodo en la parte posterior, la cintura, la columna vertebral y los hombros. Estimular mutuamente es muy gratificante, y es este sentido hay que apuntar que las caricias se prodigan no sólo con las manos, sino también con la boca y la lengua, chupando, lamiendo o mordisqueando suavemente. Muchas personas se escandalizan de estas prácticas, y en buena medida ocurre por la mitificación a que se ha sometido el sexo, pues realmente pocos se asombran ante un profundo beso en la boca, y sin embargo se muestra aversión o se tilda de conducta licenciosa, el hecho de lamer o chupar el pene o el clítoris, siendo como son una parte más del cuerpo.
Las caricias generalizadas suponen una fuente de placer, y como quiera que son una forma de comunicación, no tiene reglas fijas, buscando cada uno lo que le es más grato, de manera que podemos decir que la sexualidad es una búsqueda, un aprendizaje y conocimiento, tanto del propio cuerpo, como el de la persona con la que compartimos esferas íntimas.
Cuándo
Esta es una de las preguntas que suscita más inquietud en los adolescentes, y también en los padres y educadores. Cuando se trata de adolescentes, todas las edades nos parecen demasiado tempranas, a la vez que a ellos siempre les parece tarde, pero probablemente no hay medio más eficaz que una buena información para los jóvenes, de manera que sean conscientes de que el sexo, no sólo significa reproducción, no contempla únicamente el coito, y por el contrario implica acercamiento, respeto hacia uno mismo y hacia los demás, responsabilidad, madurez, y es en definitiva una fuente de comunicación interpersonal que atraviesa todos los ámbitos de la vida.
Por lo tanto el cuándo, no pretende establecer fechas por más amplias que estas sean, sino ofrecer a los jóvenes la educación e información necesarias para que ellos intenten saber qué momento es el oportuno, sin dejarse llevar por las opiniones de los demás. En este sentido, las chicas a veces desean perder su virginidad, por el simple hecho de que sus amigas ya lo hicieron, o porque temen aparecer como mojigatas, "antiguas", o peor aún, temen que un chico las deje por negarse a tener relaciones sexuales. Las mujeres en general, han sido educadas ancestralmente para estar listas, decir siempre si, agradar…de manera que estos mensajes se reflejan en su modo de vivir la sexualidad. Otro tanto ocurre con los chicos, que culturalmente han aprendido la posesión de un pene como motivo de orgullo, lo que les llevará a actuar conforme a esos aprendizajes.
Pero al fin ¿Cuándo? Vamos a ser realistas: Los jóvenes, gracias al tumulto hormonal, y a la curiosidad que en ellos se despierta, lo más probable es que en cualquier momento, acaben teniendo algún tipo de experiencia sexual, que sea fortuita (no está planificada) y que después de todo, no sea ni con mucho lo que se imaginaron, así que tienen que saber que el sexo, necesita de tiempo, de relajación y en última instancia, de sucesivos encuentros. Es normal que la primera vez las cosas no vayan tal como se habían pensado, ya que se ponen en juego factores tan determinantes como la timidez, la confusión o el miedo. Como vemos se trata de restarle importancia a las connotaciones, posiblemente frustrantes de esa "primera vez", comentar las sensaciones, expectativas, y cualquier otra razón. El verbalizar lo que nos angustia o frustra es muy consolador, y con respecto al sexo, ayuda a desmitificar ese halo de enigma que lo acompaña.
Con quién
Con toda seguridad, durante la adolescencia, los sentimientos se superponen y hay más de una persona que nos gusta, y a quien deseamos acercarnos. Nos sentimos perdidamente enamorados, para al día siguiente pensar que quien nos gusta es otro u otra. Es muy común, el enamoramiento hacia personas del mundo del espectáculo, cantantes, actores, o estrellas de los medios de comunicación. Al mismo tiempo nos sentimos enamorados de amigos, compañeros de clase o conocidos, y siempre hay alguno de ellos que nos atrae de manera especial. Como el lógico se intentará un acercamiento, insinuaciones, cartas, o cualquier medio que nos sirva como pretexto.
Los jóvenes, y en buena medida los adultos, se intimidan ante la persona que les gusta. A esto se añade el hecho de la facilidad de los adolescentes para ruborizarse, lo que provoca más nervios e inseguridad. Esto es normal y nos ayuda el saber que, probablemente, la otra persona está en las mismas condiciones.
Las amistades del sexo opuesto, compañeros de clase, vecinos, o primos de la misma edad son de quien primero nos enamoramos, de manera que el primer intento de un acercamiento sexual, muy posiblemente se haga con ellos. Tanto las chicas como los chicos están en su derecho a llevar la iniciativa, mostrar sus deseos, pero ocurre que al menos en occidente, hay un resquicio de componente machista y moralizador en el sentido de que las chicas deben esperar a ser requeridas. No veo mejor forma de soslayar y eliminar estos comportamientos sexistas, que insistir a los jóvenes en la necesidad de fomentar la expresión de los deseos, cualquiera que estos sean, en igualdad de condiciones para ambos sexos. Muchas culturas, en las que el sexo no tiene un componente moralizador y represivo, alientan el acercamiento sexual de los jóvenes por igual, independientemente de quien primero lo haga.
Como quiera que va a ser un amigo o amiga con quien se pretenda el primer acercamiento, y como probablemente, este no responda a las expectativas imaginadas, los adolescentes han de saber, que si bien esta primera vez la van a recordar toda la vida, la amistad está por encima de todo, de manera que esta iniciación pueda servirnos para aprender a hablar con naturalidad de ello, y soslayar su componente de prohibición y tabú.
Puede ocurrir también, y es bastante frecuente, que el primer contacto sexual sea producto de un fin de fiesta en el que además ha coincidido la presencia del alcohol. Ello nos va a llevar a sentirnos al día siguiente aún más confusos, o tal vez arrepentidos. Si sucede así, lo mejor es hablarlo con la otra persona de manera que quede aclarado que es lo que cada uno buscaba (a menudo no más que satisfacer curiosidad y deseos), tener calma para saber si realmente estamos enamorados de esa persona. Apunto esto porque es muy común sentirse perdidamente enamorado de quien nos proporciona el primer encuentro sexual, y ello tal vez sea debido a las extendidas enseñanzas que relacionan invariablemente el sexo con el amor. Es hora de que se muestre a los jóvenes, que si bien el amor tiende a manifestarse sexualmente, no es menos cierto que no son excluyentes, y así las relaciones sexuales en las que prime la amistad, la atracción física, o la simpatía, no tiene porque hacerles sentir culpables.
Otra muchas consideraciones de interés, rodean el tema de la sexualidad en la adolescencia y que dejamos para la próxima edición.
*Rosario Cutillas:
Especialista en Ginecología y Obstetricia (Matrona) por la escuela de Santa Cristina de Madrid (Universidad Complutense).
Diplomada en Educación Maternal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense),
Diplomada en Neonatologia y Medicina Perinatal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense)
Monitora de educación sexual titulada por la Sociedad Sexológica de Madrid, España.

























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