“Con el esfuerzo de todas y todos en el país podremos encontrar un número mayor de niñas y niños que han crecido con una identidad alterada y cuyos padres no han podido disfrutar de los momentos tiernos que dan los hijos e hijas”, Palabras del padre Jon Cortina en Audiencia ante la Comisión de la Mujer, la Niñez y Familia de la Asamblea Legislativa de El Salvador San Salvador, 13 de octubre 1999.
Tras uno de los episodios más dramáticos y crueles de la historia de El Salvador, el conflicto armado, familiares de los pequeños desaparecidos en compañía del Padre Jon de Cortina deciden emprender la búsqueda de sus familiares, exigir el esclarecimiento de la verdad y el enjuiciamiento de los responsables de estas graves violaciones a los derechos humanos.
Además, como una forma de reparación moral, de restablecer la convivencia humana amparado por el estado de derecho y en la búsqueda de garantizar que estos hechos no vuelvan a causar sufrimiento y terror en la sociedad salvadoreña.
De este embrión nace y florece la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos, integrada por cientos de familiares de todas las zonas del país y un grupo de profesionales comprometidos a lo largo de estos 15 años con uno de los desafíos más complejos en materia de construcción de paz: la reconciliación de la sociedad salvadoreña a través del camino de la verdad y la justicia.
A comienzos de este año el Gobierno del presidente, Mauricio Funes, prometió crear una comisión de búsqueda de niñas y niños víctimas del conflicto armado en El Salvador. Esta medida aún no se ha concretado lo que crea zozobra, entre otros sectores, en el de los familiares de los desaparecidos por la violencia. Una de las víctimas reaparecidas es *Marina Dolores, que de niña creció en un orfanato hasta que la organización Pro-Búsqueda la encontró y pudo así recuperar su identidad. Ella cuenta su historia a Radio Nederland.





























LOS PERROS DE LA GUERRA ESTÁN MERODEANDO.
Hay que suspender las remesas de dinero a Colombia de los 4 millones de desplazados y darles una semana para que saquen las 7 bases norteamericanas caso contrario se volverá a nombrar embajador oficioso de la FARC como en la época del Presidente Caldera.
A toda la tolda internacional y a la CPI hay que recordarle que el cartel Uribe+Santo tiene 10 años robándose las tierras de los desplazados con el cuento de los falsos +.Y ese es el gran negocio SUCIO del siglo.Todo es muy complicado, pues gobiernos como el de Alemania con Merkel se pelean con EEUU para venderle chatarra militar a un país dividido en dos, por una guerra civil de 60 años.
Claro que algo se avanzo.El presidente Alemán Horst Koehle, que renuncio por eso,junto con Clinton, reconocen públicamente que NEGOCIOS SON NEGOCIOS, no importa cuantos se mueran.CUANTA HIPOCRESIA.
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