El sacerdote salvadoreño Antonio Rodríguez López recibió hace unos días un comunicado de las Maras, las pandillas juveniles. Hay sectores y medios que califican hoy al cura de portavoz de las Maras. Él ha sido enfático en negarlo, no así su deseo de alcanzar una solución al tema de la violencia juvenil mediante el diálogo y la comprensión de un fenómeno complejo, arraigado en la historia política, social y económica de El Salvador. Antonio Rodríguez se explaya aquí en sus convicciones más íntimas sobre la realidad del sector más conflictivo de la juventud de su país.
Padre Ud. habla de una condición dual por parte de los jóvenes pandilleros, son por un lado victimarios y por otro lado víctimas.
Yo creo que son victimas de un sistema y de un modelo económico y político que ha generado una exclusión, como decía el Presidente de la Republica en un comunicado de hace como dos meses cuando fue quemado un bus, la llamó la herencia maldita, una herencia que ha mantenido y mantiene la exclusión y la vulnerabilidad a muchos jóvenes y niños. Por eso, yo hablo de esa condición, de que los jóvenes antes de ser victimarios han sido víctimas de una violencia de un Estado que no les ha garantizado salud, educación, vivir en una familia digna, vivienda, trabajo para su familia, etc. Por eso, esto es una situación donde los jóvenes han sido violentados en sus derechos y lo único que han conocido es la violencia, entonces ellos generan, reproducen un esquema de la situación en que han estado viviendo por mucho tiempo. Esto es una causa, es conocer y entender la violencia en El Salvador.
El Presidente Mauricio Funes ha sancionado una Ley que declara ilegales a las pandillas de El Salvador, que es el meollo más grave de esta crisis que se ha desatado el país. Ud. esta en contra de la ley...
Yo he estado en contra en los últimos años en que fue propuesta en el año 2004 y declarada inconstitucional. Hoy, con el nuevo gobierno vuelve a aparecer, por lo tanto esta Ley Antipandilla que ha firmado y ratificado el Congreso y los diputados, y al otro día lo firmó el Presidente, legaliza, legitima y bautiza una práctica que ha venido dándose en el país en los últimos años. Esto es una práctica fracasada, ya que a lo único que contribuye esta ley es agudizar los niveles de violencia, incrementar el encarcelamiento, más gente privada de libertad y más homicidios. Las formas y el estilo de una cultura de represión lo único que hace es que complejiza y agudiza la violencia en el país.
Ud. tiene fe, tiene esperanza que el dialogo va a hacer cambiar de actitud a estos jóvenes.
El diálogo es la única manera donde se solucionan y se han solucionado los conflictos en todas las culturas civilizadas. Todos los conflictos, sean sociales, armados o familiares, cualquier conflicto desde los más pequeños hasta los más grandes, el único camino para solucionarlos es un diálogo donde podamos incluirnos, incluir al mayor número posible y escuchar el por qué este conflicto, por qué tenemos un número tan elevado de jóvenes en esta situación, por qué en el país tenemos una cantidad de menores en esta realidad. Qué es lo que le ha pasado a la sociedad salvadoreña, que le ha pasado al Estado, que ha pasado que somos un Estado Fallido, no en el combate a la delincuencia sino en el combate a la equidad, a la distribución de la riqueza, en combate a la violencia.
Soy un hombre que cree profundamente en la vía del diálogo, en ir a buscar a esa oveja perdida, en ir a buscar a esos hijos pródigos que se nos han marchado y han vendido todo, en ir a buscar a lo extraviado y poder hacer y generar con ellos una metodología, no de ataque, no de ira, no de cólera. no de represión sino de misericordia, de ternura, que es lo que cambia a la persona.
A pesar de que se trata de jóvenes que comenten delitos sin nombre, desde el asesinato hasta poner en peligro la seguridad del país, llamando, prácticamente, a una huelga que impide la movilización, que obliga a los comerciantes a cerrar sus negocios. No estamos hablando de jóvenes simplemente desviados sino de aquellos que han caído en delitos mayores.
No estoy diciendo que cuando se tiene que dialogar hay que ir a hablar con ellos directamente. Ellos ya han hablado, por eso se necesita un diálogo en donde podamos recoger este sentir que ellos ya han comunicado, que han expresado por muchas vías. Y ver de qué manera podemos asumir una visión mucho más compleja de su fenómeno, que es el fenómeno de la violencia. Los pandilleros no son el mayor factor de violencia en el país, hay otros actores que son responsables de un número superior de violencia. Lo que sí creo es que, la manera en que estamos construyendo este abordaje al fenómeno no es el camino adecuado porque eleva constantemente los niveles de violencia y porque el fenómeno pandillero es un multicausal y, en consecuencia, tiene que haber una repuesta que responda a esa multicasualidad del fenómeno.
No voy a entrar en que a Ud. lo acusan de ser el portavoz de las Maras, Ud. lo ha aclarado suficientemente. Ahora, al tener de una u otra manera contacto con estos jóvenes, Ud. percibe que esta voluntad de diálogo que han expresado es un llamado sincero, deseoso de solucionar el problema a través de una mesa de conversaciones.
Creo que sí. Ellos lo han manifestado, han hecho dos treguas durante este gobierno, las que fueron comunicadas, anunciadas, y pudieron comprobar el impacto en la tregua. Incluso han tenido en las cárceles unas mesas que llaman “las mesas de las esperanzas “ y se ha podido ver que en los centros penales se ha dialogado con ellos. La estructura penal ha estado dialogando sobre los diferentes problemas que había en los penales, y se han estado solucionando los problemas. Tanto es así que en el último año en ningún penal han tenido que meter “ la humo” como ocurría anteriormente. Cualquier problema que surgía en un penal metían “la humo” y arreglaban la cosa por la vía de la represión. Es decir, no solucionaban el problema, lo único que hacían era reprimir el problema y el problema ahí estaba. Cuando uno reprime los problemas no se solucionan, los problemas siguen ahí, incluso con mayores niveles de venganza y de resentimiento. El Gobierno ha visto lo que se ha podido hacer con ellos en este proceso. Lo que pasa es que si no nos comprometemos y no nos arriesgamos a ver qué pasaría con un diálogo, pues creo que ahora estaríamos aquí haciendo pinitos diciendo si sale o no sale, si pasaría o no.
El Presidente ha sido inequívoco: “no nos vamos a dejar chantajear, no nos vamos a dejar presionar, lo peor que podemos hacer es que el miedo y la zozobra tome presa a los ciudadanos y el Gobierno no va a permitir eso”. En otras palabras, de diálogo, ni hablar.
Me parece normal la actitud del Gobierno y del Presidente. Primero, porque se estudia qué es lo que genera buena imagen, qué es lo que genera popularidad a un Presidente y, esa postura genera popularidad, la que ha tomado el Sr. Funes, porque el populismo punitivo que ha sido un populismo que vienen ejerciéndose, inclusive en Europa, desde la mitad del siglo pasado y que todavía hoy es bastante aceptado en las poblaciones que tienen muy enraizadas la cultura del castigo, de la represión, de la cárcel, de la ley, del incremento de las penas, del incremento de la policía represiva. Entonces creo que está dentro de sus intereses de subir el nivel de popularidad pero no dentro del nivel de conocer lo que puede solucionar el problema y él sabe que esta manera de intervenir no soluciona el problema porque lo han dicho muchos estudios internacionales, investigaciones, expertos y cumbres a nivel mundial que esto lo único que hace es agudizar e incrementar los niveles de delincuencia.
Tenemos claro lo que piensa el Gobierno que preside el señor Funes, ¿cómo ha actuado desde el punto de vista político la oposición, y estoy pensando concretamente en el Partido mayor, el Partido Arena?
Creo que, también se suma a este carro del populismo que va a ser la piedra en el zapato estos 3 años y medio que nos quedan hasta las próximas elecciones. El manejo de esta situación, no el manejo de la solución, sino el manejo político. Arena sabe y el Ministro anterior, René Figueroa, cuatros días después de dejar el cargo de Ministro dijo que la mano dura había sido un método equivocado. Ellos saben que se equivocaron con esta forma, y saben que fracasaron en el combate, pero saben también que la mano dura les ayudó mucho a solucionar su problema electoral en la campaña política de Antonio Saca(ex Presidente de El Salvador), fue una utilización y, la siguen utilizando. Ellos sí que tienen intereses y conflicto de intereses. A mi me dijeron que yo tenía conflicto de intereses, lo cierto es que tengo un interés y es el de la paz; pero ellos sí que tienen conflicto de intereses, y no difieren en nada la izquierda y la derecha en el abordaje de la violencia, nada tienen que los diferencie en la manera que tienen de combatir la delincuencia.
Mientras lo escuchaba a lo largo de esta conversación con Radio Nederland me estado acordando que hubo un tiempo en los años oscuros que vivió El Salvador que la Iglesia salvadoreña desempeñó un papel importantísimo repitiendo sistemáticamente la necesidad de llegar a una solución a través del dialogo y de la negociación. ¿Cómo actúa la Iglesia ahora como Institución?
La Iglesia está callada, tiene miedo porque en estos momentos se nos han acabado los profetas y nuestras sociedades necesitan urgentemente, quizás no curas ni religiosos, quizás necesitamos profetas y místicos, creo que Monseñor Romero tuvo una carta expresamente Pastoral sobre la violencia en el país. Esa carta Pastoral, es en estos momentos la que debería estar leyéndose y estudiándose para poder solucionar el problema. Incluso, los obispos y la Conferencia Episcopal hace dos años tuvieron también una carta Pastoral: “Hacer el bien contra el mal”, entonces, pero, claro, se ha pronunciado mucha gente.
Mi pregunta es, por qué en medio de tantos documentos que ha hecho la Iglesia, por qué cuando expertos internacionales han dicho que este no es el camino para solucionar nada, que busquemos un dialogo más amplio en toda la sociedad; por qué se sigue en contra de todas las voces sensatas y los políticos siguen por el camino equivocado, y que los tienen en este fracaso, en el fracaso de la inseguridad. Esa es la gran pregunta que tenemos que hacernos. Esa es la pregunta que me hago como Iglesia, como sacerdote y como pasionista, por qué siguen el camino equivocado y fracasado.























Si pobresitos los muchachos mal llamados mareros, ellos son un pan de Dios, deverian de sacarlos de la carcel y darles un premio por MATAR, TIMAR, EXTORSIONAR, etc etc......
pedresito mejor agarre sus chachibaches y vallase mucho a la mierda, puto pedofilo.
Este pais tiene que educarse mucho mejor y escuchar menos a los pastores y curas. Son sinverguenzos que se enriquecen del pueblo. El Salvador es envenenado por Opus Dei.
NI un gobierno ha sido capaz de mejorar la educacion y establecer un pais donde se cree empleo.
Porque son incapaces. Ahora mas que nunca! Todo es corrupto. La policia es involucrado en el crimen organizado, el systema juridico es de risa con jueces corruptos.
Un pais en donde cada carro o bus tiene calcomania de "JESUS es amor "o "Jesus es mi guia.".. la realidad es nada. de eso. Violencia familiar es immenso. Abuso sexual tambien y de la iglesia tambien pero todo se queden callados. Los primeros 30 años no hay remedio.
Sr. Rodríguez López Tercero:
Qué mediocre es su reflexión. Qué bien estaría Usted callado, en silencio, sin protagonismos ni fanfarrias.
Qué pobreza intelectual reflejan sus palabras. Antes de adentrarse en un mar tan complejo debió haberse preparado, prepararse en todos los órdenes.
No tiene ni la menor idea de cómo proceder en un entramado social tan complejo. En lugar de vivir de frases prestadas estudie e investigue. O por lo menos sepa a quién cita. Su mención de una frase de Passolini en su desabrido comunicado es inexplicable. ¿Sabe Usted quién fue Passolini y qué visión tenía respecto a la Iglesia Católica? Creo que no. Y si lo sabe me confirma que a usted viniendo de la izquierda cualquier atuendo le sirve y despierta simpatías.
Todo esto me parece desenfocado y carente de sentido.
Hace unos días en un programa que transmitía la cadena de tv de Castilla La Mancha, en el programa Manchegos por el Mundo volvió a hacer gala de su ineptitud.
Sr. Rodríguez usted no fundó ningún centro sanitario, no tiene usted recursos para ello. Usted gestionó la apertura de ese centro con las aportaciones de muchas personas de buena voluntad. Dichas personas son las fundadoras de ese centro. No gane más indulgencias con rosarios ajenos.
Y sea un poco más humilde y sencillo, pues la humildad es la verdad.
Tampoco vuestra Congregación Religiosa, los Misioneros Pasionistas, lo enviaron al Salvador a estudiar teología de la liberación como afirmó en el programa antes citado, lo mandaron a formarse teológicamente cursando los estudios exigidos para poder ordenarse como sacerdote. Penosamente usted equivocó las cosas y hora se manifiesta su anémica formación.
Qué penosa la eclesiología que maneja y que ignorancia en cuestiones de doctrina social.
No se le olvide que Usted es sacerdote de la Iglesia, a la Iglesia se debe, a ella le sirve. Revise algunas páginas de la historia de la Iglesia y vea lo nefasto que ha sido el mezclar ideología y altar, lo cual Usted hace con absoluta desfachatez.
La ignorancia es atrevida, sin duda que lo es, y su comportamiento lo deja suficientemente claro.
Recapacite y ore todo esto si es que su activismo social le deja tiempo para ello.
Estimado Sr. Zapeda, que pensaría si su país fuese presa de un grupo de 25,000 jovenes asociados en grupos organizados jerarquicamente, que se dedican a la extorsión diaria de miles y miles de conciudadanos pobres, que no pueden circular libremente en sus barrios, que son presa constante del temor a ser asaltados, violados, desmembrados, desaparecidos, asesinados, quemados vivos, secuestrados?. ¿Como llamaría usted a estas personas que obedientemente cumplen ordenes de asesinar despiadadamente?. ¿Como llamaría usted a miembros de las brigadas rojas, la Stasi, las FARC, los Zetas o la ETA?¿Victimas o victimarios?.
En toda sociedad existen leyes que regulan la convivencia entre las personas y todas las naciones del mundo tienen sus problemas en mayor o menor grado, que deben responsablemente estudiarse y solucionarse según sus capacidades y recursos, sin embargo, en ningún país del mundo se va a absolver a una persona que viole, asesine y decapite a una niña, estando plenamente consciente de lo que hace, solo por el argumento que no tuvo las oportunidades y fue un excluido social. No se puede argumentar eso a su favor, sobretodo cuando hay miles de jóvenes que crecen bajo las mismas condiciones y deciden no autoexcluirse, estudiar, trabajar duro, prepararse y salir adelante dentro de la misma problemática y carencia social.
Efectivamente, el fenómeno de las Maras en El Salvador es multicausal y multicausal deben ser las soluciones. El Padre Antonio Rodríguez actúa, de buena fe talvez, pero obviando hechos adversos a su tesis, hechos como que las supuestas negociaciones con el sistema carcelario han sido únicamente en beneficio de las pandillas pues, ademas de no disminuir los indices de criminalidad por pandillas, les han permitido una continuidad de sus actividades criminales desde el interior de las carceles. El 80 % de las extorsiones, secuestros, asesinatos e incluso actos de barbarie como desmembramiento de víctimas inocentes y quema de buses colectivos con sus pasajeros a bordo, son y siguen siendo ordenados por sus cabecillas desde el interior de los centros de detención penal. Tampoco considera el Padre Rodríguez, los claros nexos de estos grupos con el narcotráfico internacional, quienes naturalmente no están dispuestos a negociar sus ganancias monetarias, territoriales o de influencia dentro de las estructuras criminales y gubernamentales.
El Padre Antonio dice querer rescatar las ovejas perdidas (que en realidad son lobos con disfraz de oveja) y se le olvidan las palabras de Jesucristo quien dijo "lo que hiciereis a uno de estos pequeños, me lo haceis a mi". Con que solvencia entonces, el Padre defiende al marero que asesino y decapitó a una pequeña de 6 años de edad, solo porque su padre se negó a pagarle la renta producto de su extorsión? No podemos proclamar a viva voz solo un lado de la moneda en esta realidad salvadoreña como pretende el Padre Rodríquez, siendo ciegos al otro lado. Los mareros son ante todo victimarios que pretenden utilizar medios y personas como el padre Rodríguez para perpetuar, consolidar y aumentar sus medios de subsistencia. En algo si estoy de acuerdo con el Padre Antonio y es que la Paz se logra a través del diálogo, sin embargo, condición indispensable para ello es que sea un diálogo honesto, producto de un verdadero deseo de arrepentimiento profundo que sea demostrado con hechos, no con palabras, entrevistas o sermones. Si las maras salvadoreñas quieren reinsertarse a la sociedad, porque no lo demuestran declarando el cese de las extorsiones, los asesinatos, los secuestros, el reclutamiento de niños a sus filas, las amenazas, hostigamiento y asesinato de estudiantes salvadoreños, desde parvularios hasta universitarios.
Padre Rodríguez si usted quiere de verdad lo mejor para su nuevo país, no cierre los ojos al sufrimiento de las victimas de los pandlleros, de las miles de madres, hermanas, esposas, padres, todos hijos del mismo Dios, contra quienes han actuado y siguen actuando sus ovejas.....Sea sensible no solo a las carencias de los "excluidos", sino también muestre su sensibilidad y solidaridad con todos los incluidos en la vorágine de violencia provocada por sus ovejas...No trate de ser profeta ni místico, sino humilde servidor de Dios. Trate de salvar al corazón contrito y a las almas destatuadas de aquellos cuya actuar es inspirado por el lado mas obscuro el ser humano. No puede usted evitar un mal, defendiendo a la maldad.
1) El sacerdote es de origen español, recien unos meses se nacionalizo salvadoreño.
2) Tiene aproximadamente 10 años de residir en El Salvador.
3) En sus escasos 32 años, poco o nada ha visto de nuestro pais.
En conclusion, el padre Antonio desconoce la realidad nacional. El no ha vivido en carne propia una guerra civil como la nuestra; ningun pariente suyo ha sido desmembrado por las pandillas; nunca conocio a Monseñor Romero, supongo que en esa epoca el se encontraba escuchando a Enrique y Ana :)
Padre Antonio: No sea tan ingenuo. Los mareros decapitan niñas de 6 años, descabezan gente inocente, violan y matan con barbarie. Como vamos a negociar con ellos. Sus motivos no son la falta de oportunidades, sino al contrario, los beneficios que les ofrece ser miembros operativos de los carteles de la droga. Por eso lo hacen. Asi de simple.
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