En Colombia se ha reabierto el debate sobre la idoneidad o no del Plan Colombia tras unas declaraciones del vicepresidente colombiano Francisco Santos quien propuso este domingo dar por finalizado el plan.
El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, propuso dar por finalizado el Plan Colombia y transformar la relación bilateral de su país con los Estados Unidos en una relación de dignidad y respeto mutuo.
"El Plan Colombia cumplió ya su función. Ya no es necesario. Sé que esto va en contravía de lo que dicen el presidente [Álvaro Uribe] y el Ministro de Defensa [Juan Manuel Santos], pero creo que es hora de que midamos el costo político con su efectividad", dijo el vicepresidente Santos en declaraciones al diario El Tiempo.
Sin embargo, las palabras del vicepresidente fueron inmediatamente descalificadas por el gobierno colombiano. El canciller Jaime Bermúdez respondió diciendo que hay que continuar con el Plan Colombia. Según Bermúdez, "este Plan se necesita para poder consolidar los buenos resultados en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo". El ministro hizo estas declaraciones desde Honduras, país en el que se encuentra junto al presidente colombiano Álvaro Uribe en visita oficial.
Impacto negativo para la dignidad del país
En la entrevista publicada este domingo, el vicepresidente Francisco Santos reconoció que la ayuda otorgada por el gobierno de los Estados Unidos a Colombia en el marco del Plan Colombia ha sido muy importante y ha ayudado mucho en momentos críticos, pero señaló que el costo actual de esta ayuda para la dignidad del país es demasiado elevado.
Este argumento lo razonó lamentando que "el trato que Colombia ha recibido por parte de sectores de la sociedad civil estadounidense y por parte de sectores del parlamento de ese país es injusto con Colombia. Y le voy a decir algo más: es indigno", subrayó Santos.
El vicepresidente aseguró que Colombia es el único país de América Latina donde la imagen de los Estados Unidos es positiva y recalcó que su país es aliado y amigo de Washington, pero deploró que esa disposición positiva no sea recíproca.
Debate controvertido
Las palabras de Francisco Santos no tardaron en generar debate en el país. Los sectores de la oposición las interpretaron como un reconocimiento por parte del gobierno de Álvaro Uribe de que la política de lucha contra el narcotráfico ideada por Washington para Colombia ha sido un fracaso.
"El señor vicepresidente dijo una verdad que no puede hacer pública ni Uribe, ni su canciller ni el ministro de Defensa. Esa estrategia antidrogas fracasó. No se puede combatir el narcotráfico sólo a punta de balas y bombas teledirigidas", manifestó el senador Gustavo Petro, del Polo Democrático.
Por el contrario, los grupos cercanos al gobierno mostraron su desacuerdo con el vicepresidente Santos. El ex director de la policía colombiana Luis Ernesto Gilibert advirtió que habría que seguir una estrategia coordinada de común acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para desmontar el Plan Colombia.
Por su parte, la ex ministra colombiana de Defensa, Marta Lucía Ramírez, dijo que "no es prudente que desde el gobierno se hagan pronunciamientos inconsultos sobre un tema tan delicado como éste. Es una apuesta que hace el señor vicepresidente que puede traerle consecuencias negativas a Colombia".
Recorte de presupuesto y cuestionamiento del Plan
El Plan Colombia fue acordado por los ex presidentes Bill Clinton, de Estados Unidos, y Andrés Pastrana, de Colombia. Su principal objetivo era el combate a las drogas y el ex presidente estadounidense George Bush amplió las disposiciones del plan para combatir también a las guerrillas y los paramilitares colombianos.
Sin embargo, el Congreso de los Estados Unidos lleva dos años recortando los recursos destinados al Plan Colombia, y la llegada de Barack Obama a la presidencia estadounidense no resulta muy alentadora para los defensores del Plan Colombia.
Precisamente días después de la victoria electoral de Obama el pasado noviembre, un informe del Congreso de EE.UU. tildaba de fracaso el Plan Colombia. El documento fue elaborado por la Oficina General de Contabilidad del Congreso, y establecía que entre los años 2000 y 2006, tanto las siembras de coca como los niveles de producción de cocaína habían aumentado.
"Durante ese período no se logró el objetivo de reducir en un 50% el cultivo, procesamiento y distribución de drogas ilegales," admitió en su momento Joseph Biden, quien era presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado antes de llegar a la vicepresidencia de los Estados Unidos.
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