El Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, ha dado la alarma por la hambruna que azota a su país. Desde comienzos de este año la sequía y el hambre han causado la muerte de 460 personas y decenas de miles de familias sufren inanición.
Colom calificó la situación de su país de calamidad pública, lo que permite destinar más fondos para combatir el hambre. El Programa de Alimentación de las Naciones Unidas enviará 20 toneladas de galletas nutritivas a las zonas más afectadas por el hambre. La mayoría de los decesos tuvieron lugar en la extremadamente pobre zona del norte guatemalteco, pero el este del país también sufre la prolongada sequía. En muchas regiones de Guatemala se han perdido casi completamente las cosechas de maíz y frijoles.

























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