Las denuncias de espionaje de Perú contra Chile, las de Venezuela contra Colombia y las crisis internas en algunos países por este tema, suben el tono a las tensiones en Latinoamérica.
Los escándalos de espionaje que han saltado a la luz pública en las últimas semanas en la región están provocando una subida de temperatura en las ya tensas relaciones que vive Latinoamérica. El presidente peruano Alan García anunció que presentará una queja ante la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR y ante la OEA por lo que él considera actos repulsivos por parte de Chile. No menos beligerante ha sido el presidente venezolano Hugo Chávez al referirse al presunto espionaje por parte de Colombia a su gobierno, y todo ello descontando los cada vez más comunes escándalos de espionaje al interior de los estados, de los cuales, resaltan los de Colombia y Argentina.
Para el profesor universitario Juan Gabriel Tokatlian estas situaciones, que en otro contexto no pasarían de ser meros incidentes diplomáticos, hoy en día se convierten en importantes crisis políticas gracias al resurgimiento en los últimos meses de viejas tensiones históricas. A lo anterior, según el especialista, se suma el rearme de los gobiernos latinoamericanos en donde las tareas de inteligencia, de obtener información de manera legal o ilegal, vuelven a adquirir una importancia, al mejor estilo de la Guerra Fría.
Escuche la entrevista a Juan Gabriel Tokatlian, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad di Tella, en Argentina.
Espionaje entre Estados, un asunto de siempre
Las actividades de espionaje entre Estados y al interior de los mismos no es un asunto de ahora. Para el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández, por ejemplo, se trata de un asunto absolutamente normal entre los gobiernos por lo que no hay que sorprenderse de eso, "porque forma parte de su manera de defenderse. Lo que pasa es que no hay que dejarse pescar porque el que se deja pescar es el que 'paga el pato' (el que carga con la culpa)", dijo a medios locales bolivianos. El funcionario trajo a colación la decisión de su Gobierno de expulsar al departamento antidrogas estadounidense (DEA) del país y que se justificó en informaciones de inteligencia que alertaron sobre una "intromisión en asuntos internos" que habría estado practicando esa oficina en Bolivia.
Por su parte, el profesor Tokatlian considera que mientras existan situaciones de conflicto no resueltas entre las naciones, el componente de espionaje seguirá presente.





























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