La organización holandesa Mujeres sobre las Olas ha anunciado que suspende por el momento la actividad de su barco Aurora, con el que la organización se acercaba a la costa de los países en los que el aborto está prohibido para proveer a las mujeres de servicios de salud reproductiva, incluyendo la píldora abortiva, en aguas internacionales.
Beatriz Díez
El gobierno holandés, formado por la coalición de democristianos (CDA), socialdemócratas (PvdA) y la Unión Cristiana, introdujo esta primavera un cambio en la legislación sobre el aborto, que establece que las intervenciones de interrupción del embarazo mediante medicamentos deben realizarse en clínicas autorizadas para ello. Este cambio afecta directamente al trabajo de la organización Mujeres sobre las Olas, que ha decidido, por el momento, suspender la actividad de su barco Aurora en aguas internacionales. Así lo explica la doctora Rebecca Gomperts, fundadora de Mujeres sobre las Olas:
“El 18 de mayo, el gobierno holandés adoptó una resolución en la que se sostiene que los tratamientos de raspado entran dentro de la ley penal por la que se regula la interrupción voluntaria del embarazo en Holanda”, dice Gomperts. “Antes de esto, el raspado en caso de abortos muy tempranos, hasta las 6 semanas de gestación, no se incluía dentro de la ley penal. Por eso, dado que la situación se ha vuelto tan poco clara, hemos decidido sentarnos y debatir sobre lo que esto significa antes de seguir con las actividades del barco”, añade.
Hasta ahora, Mujeres sobre las Olas ha utilizado la embarcación para trasladarse a la costa de países en los que el aborto está totalmente prohibido o bajo fuertes restricciones. Al navegar en aguas internacionales, la legislación que rige en el barco es la holandesa, lo que permite a la organización ofrecer servicios de salud reproductiva, incluyendo la píldora de aborto, a las mujeres de dichos países. La suspensión temporal de la actividad del barco implica la cancelación de un próximo viaje previsto para las costas de Nicaragua, Chile, Brasil y Argentina.
“La primera consecuencia es que tenemos que detener las actividades previstas en Latinoamérica”, lamenta Rebecca Gomperts. “Habíamos sido invitadas por varias organizaciones de mujeres en países latinoamericanos, pero no podemos. Tenemos que esperar a que se aclare la situación, lo cual me parece una lástima porque sobre todo en Latinoamérica la cuestión del aborto es un gran problema, ya que en la mayor parte de la región el aborto es ilegal, y cada año mueren miles de mujeres como consecuencia de un aborto ilegal e inseguro. Es un problema social y médico”.
Cuestión de recursos económicos
Según la diputada del partido socialdemócrata PvdA, Chantal Gill’ard, la nueva resolución no implica que Mujeres sobre las Olas deba poner fin a su trabajo. Para ella, se trata de una cuestión de recursos económicos. El barco puede continuar su trabajo siempre que transporte una clínica móvil para ajustarse a la nueva legislación, ya que repartir los medicamentos sin contar con la instalación adecuada es lo que queda fuera de la normativa.
El aborto por medicamentos, con una combinación de mifepristona y misoprostol, se realizaba en el barco de la organización en los casos de mujeres con embarazos no deseados de menos de 45 días de gestación.
Las representantes de Mujeres sobre las Olas recelan de las consecuencias legales que la nueva normativa holandesa pueda tener sobre su trabajo y, además, temen que las mujeres a las que ofrecen el tratamiento puedan ser también perseguidas por la ley. De hecho, Mujeres sobre las Olas se enfrenta ya a una demanda legal en Holanda por haber entregado las píldoras abortivas en la costa de Valencia, en España, sin tener una clínica a bordo. La suspensión de las actividades del barco no es definitiva, dice Rebecca Gomperts.
Barco polémico
La actividad del barco de Mujeres sobre las Olas ha despertado fuertes controversias en los países a los que ha llegado. Así, en Polonia, Irlanda, Portugal y, más recientemente, España, se ha enfrentado a demandas legales por su actividad en las costas de dichos países.
La organización alega que, con el barco, no infringe las leyes nacionales de los países a los que se acerca y asegura que no sólo ofrece servicios de abortos a las mujeres que acuden a la embarcación, sino que el personal del ‘Aurora’ también brinda información sobre planificación familiar, formación, anticonceptivos y talleres. De momento, el barco permanecerá atracado en puerto.





























Enviar nuevo comentario