La teoría del apego trata de explicar por qué los seres humanos tienen la tendencia a buscar seguridad emocional en relaciones interpersonales íntimas, específicas y duraderas. Estudia también los procesos que hacen que las rupturas de estos vínculos tengan consecuencias negativas para la salud mental y el rendimiento social.
La teoría del apego fue desarrollada por el psicoanalista británico John Bowlby en la segunda mitad del siglo XX.
Según Bowlby la necesidad del bebé de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado necesitaba un estudio científico.
Es por eso que su experiencia con su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna lo llevó a formular la teoría del apego.
El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres o cuidadores, y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto, ósea la persona con que establece el vínculo.
Recientemente se presentó en Madrid la segunda edición revisada y ampliada del libro "La teoría del apego. Un enfoque actual" del doctor Mario Marrone, psiquiatra, psicoanalista y miembro de la Asociación Británica de Psicoanálisis y Grupoanálisis.
En entrevista con el doctor nos comenta que John Bowlby detectó que el niño que tenía problemas de conducta y aprendizaje venía de familias disfuncionales.
“En ellas había problemas de violencia, maltrato o descuido. Luego se interesó por los episodios de separación temprana. En los años 50, cuando a un niño le ingresaban en un servicio de pediatría, a los padres no les dejaban quedarse todo el tiempo. Trabajó con un matrimonio de asistentes sociales y filmaron a niños de uno o dos años que habían sido separados de sus padres”.
De este modo, explica Marrone, observó que los niños estaban ansiosos y que necesitaban del trato con sus progenitores.
“A medida que pasaba el tiempo, los problemas se acentuaban. Pero, algunas veces, el niño se tranquilizaba. En estos casos se pensaba que el niño se había adaptado. Pero él descubrió que había ocurrido una ruptura interna que daría problemas a largo plazo”.
El psiquitara dijo a Radio Nederland que una buena actitud por parte de los padres es dar al niño el afecto y la seguridad cuando lo pide, pero también darle un grado de libertad y autonomía cuando el niño quiere salir a explorar el mundo.
Según Marrone las relaciones traumáticas se transmiten de generación en generación.
“No por transmisión genética sino psicológica: tendemos a tratar a los demás como hemos sido tratados. El cien por cien de las madres que pegan a sus hijos fueron víctimas de maltrato físico”.
Con la colaboración de Luis Lecea, Madrid, España





























Muy buena la entrevista.
Felicitaciones Radio Nederland miren que linda experiencia de VIDA.
http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-150156-2010-07-26.html
http://www.moffatt.org.ar/
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