A pocos días de que entre en vigor la ley de Arizona que permitirá a la policía local pedir documentos a potenciales ilegales, se han adoptado otras medidas para controlar la inmigración ilegal.
Isabel Morales
El programa Secure Communities (comunidades seguras) ha sido adoptado por Gobiernos locales y por algunos Estados norteamericanos, donde mediante huellas digitales se identifica el estatus migratorio de una persona. A partir de octubre del 2008, la policía toma las huellas digitales de los detenidos y las envía a la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), mientras que antes esa información sólo se compartía con el Buró Federal de Investigación (FBI). De tal manera, se establece si una persona permanece legalmente en el país, y si ha tenido algún problema con las autoridades fronterizas.
“Al revisar la información sobre alguna persona, podemos ver si ha aplicado por algún tipo de beneficio migratorio, o si ha sido deportada antes del país. Cuando no se dispone de esa información, nuestros agentes de ICE en las cárceles pueden identificar a posibles extranjeros que deben ser deportados,” explicó Richard Rocha, portavoz de ICE.
Hasta el momento, 481 jurisdicciones en todo el país han implementado el programa de comunidades seguras, y, desde entonces, por lo menos unas 40.000 mil personas han sido deportadas. Según ICE, cada día más localidades se suman a este programa y aumenta el número de detenidos deportados. “El programa ha sido un verdadero éxito,” comentó Rocha.
No obstante, en las municipalidades donde se ha implementado el programa Secure Communities una gran mayoría de los inmigrantes teme acudir a las autoridades policiales por miedo a ser deportados y separados de sus familias.
“Con este tipo de leyes, lo único que se logra es fomentar el miedo en la comunidad, y se pierde esa relación que tanto nos ha costado establecer, la confianza entre la policía y la comunidad, porque éste teme de la comunidad al denunciar los actos de violencia o de crímenes que se cometen”, aseguró Tania del Ángel, portavoz de la organización Casa Maryland.
Del Ángel asegura que, en los últimos meses, ha registrado un incremento de las deportaciones en su condado de Prince George, en el Estado de Maryland, y, a su juicio, todo se debe a Comunidades Seguras. “Desde su implementación, obviamente hemos visto aumentar la cantidad de personas que, por delitos menores, ha caído en manos de ICE y ha sido deportada o está en proceso de deportación”.
Según la abogada Aurora Vázquez, de Advancement Project, con sede en Washington, lo particular de este programa es que si los Estados lo aceptan, todos sus condados y ciudades deben hacer otro tanto, no es algo opcional. Pero si una localidad decide afiliarse independientemente a Comunidades Seguras, puede hacerlo, y el Estado no necesita seguir los mismo pasos.
“Lo que toda la comunidad debería entender es que, con este programa, las autoridades locales arrestarán a personas sólo basándose en la sospecha de que nació fuera del país, lo cual les permitirá su historial migratorio y, eventualmente, deportarlas”, pronosticó Vázquez.
Por su parte, los analistas en Washington están seguros de que la solución al cada día más complejo problema migratorio, es aprobar una reforma migratoria integral, en vez de permitir que pequeños pueblos hagan sus propias leyes que, en realidad sólo le incumben al Gobierno Federal. “Esto es consecuencia de lo que el Presidente no ha hecho,”, precisó Vázquez.





























UN VIAJE MIGRATORIO
Cuando un pobre hondureño viaja a los EEUU en busca de un mejor horizonte económico, y en el proceso tiene que mentir y quebrar las leyes, normalmente se encuentra con comprensión y piedad provenientes de muchas personas (por causa de su pobreza), también con numerosas organizaciones de servicio social las cuales están dispuestos a ayudarle y a defender sus derechos y aun a veces es perdonado y dado oportunidades por el mismo gobierno que había engañado. En su país natal él es considerado como un héroe una vez que empiezan las remesas.
Cuando un pobre estadounidense viaja a Honduras, se esperan todos que por lo menos obedezca la ley. Se cree que debe ser rico y que gaste por todos lados los dólares, aun cuando no los tiene. ¿Qué haría el gobierno de Honduras si el mismo fuera tan obediente a las leyes hondureñas y a las autoridades, y también tan pobre como si no calificaría jamás para una residencia? ¿Y qué tal si viniera a Honduras porque el Señor Dios le mandó?
Pues yo conozco a una viuda de 55 años, sin hijos, que está en Honduras porque Dios lo ha puesto en su corazón. Si lo hubiera preguntado antes de su venida, ella diría que su sueño era vivir en Las Bahamas; pero ahora, como ella hace la voluntad de Dios, se goza de paz y amor profundo por la nación. Por 15 años ha intentado obtener la residencia hondureña, motivo de servir a los demás, y tenía que renunciar su patria hace 6 años para poder quedarse lícitamente. Dios nunca permitió que ella violara la ley migratoria. Su solicitud ante Gobernación y Justicia por la residencia como apátrida tiene 4 años. Algunos piensan que es excéntrica o quizás loca….
El pobre hondureño que viaja a los EEUU, y hace lo que a él le parece bien para ganar su sustento, es aceptado y hasta alabado; mas la extranjera es considerada anormal e ignorada. Los diputados bajaron la cerviz para otorgar la ciudadanía a Reinaldo Rueda sin que él lo pidiere (y de todo modo abandonó al país), sin embargo ella no puede ni conseguir permiso de trabajar por lucro, una identidad, una licencia de conducir, una cuenta bancaria o la libre movilidad. Dos personas le dijeron que le faltaba un pago a de $500 a alguien en Gobernación y Justicia. Ella rehúsa pagar el soborno porque dice que pervierte la justicia a los pobres. ¿Dónde está la justicia?
Recientemente esta mujer ha tenido problemas con su rodilla y por cinco meses usa andador; pero aun así está capaz de trabajar como una maestra de inglés. Hasta hace 5 meses, el Señor había provisto TODO lo que ella necesitaba - y esto en un país tan pobre – pero ahora Dios no provee la renta. Pronto estará en la calle con su andador. Ella le ha preguntado al Señor por qué El ya no provee la renta cuando nunca le había faltado. ¿Cree usted que es porque mientras ella paga renta y come y no anda en la calle, el gobierno puede seguir ignorándola?
Rut era una extranjera y viuda pobre que siguió a su suegra a Judá porque creó en el Dios de Israel. Su fe la hizo un ancestro del rey David y del Rey Jesucristo. Nadie la tenía por rara o loca in aquellos días. ¿Qué diferencia hay hoy en día con la mujer anteriormente mencionada? Yo quiero saber porque yo soy aquella mujer.
Arrestos segregacionistas en tiempos de crisis neoliberal.
Por: Aldo Callalli Pimentel.
Lima-Perú.
adelantecronopio@hotmail.com
http://cronopiocortazar.blogspot.com
Más de dos centurias nos separan de aquel histórico Congreso en Filadelfia donde se consagró la independencia norteamericana. Recuerdo una frase de Benjamín Franklin respecto del nacimiento de una nueva nación circunscrita a los rigores de una Constitución abierta al progreso: Where liberty dwells, there is my country, Donde mora la libertad allí está la patria. Los cimientos de la democracia tienen como correlato un soporte jurídico basado en la primacía de la constitucionalidad de las leyes. En mérito a ello, creo que la actual normativa en materia migratoria no responde a principios con basamentos constitucionales, sino más bien reproduce un estado de paroxismo en el espacio político de los grupos de poder.
Ahora, esta cacería de brujas por parte del Estado de Arizona en contra de los indocumentados evidencia una creciente radicalización de un programa racista desde los sectores más conservadores del establishment. Esta paranoia decimonónica tuvo en Samuel Huntington a uno de sus principales incendiarios. En un artículo de ciencia política (The mexican challenge, En: Foreign Policy, march/april, 2004) llegó a sentenciar acerca de la necesidad de parar a como dé lugar el atrevimiento de los latinos indocumentados. El temor del desaparecido profesor de Harvard no fue otro que el inminente mestizaje de Norteamérica. La identidad histórica no es un mamotreto inamovible, es más bien una síntesis sistémica sujeta a profundos cambios. Por ello, creo que el punto de quiebre de esta etapa histórica la constituye no sólo el accionar político y social, sino también la dinámica cultural y la incidencia económica de los migrantes. Los arrestos segregacionistas siempre surgen en tiempos de crisis económicas. Recordemos sino los fascismos de la posguerra en Europa. En suma, la normativa migratoria de Arizona es en lo ideológico la consolidación de la ultraderecha en tiempos de crisis financiera; la cual por cierto fue provocada por los banqueros y especuladores WASP. En lo político evidencia una total actitud blandengue por parte de la administración Obama. Es el momento de sacar las castañas del fuego. Hace falta una legislación federal en materia demigración que tenga como faro la Constitución. En ningún caso se puede permitir un quiebre de la juridicidad de las leyes.
De este modo se pondrá freno a los arrebatos decimonónicos de la derecha conservadora que incluso está pensando en doblegar los cimientos de la Decimocuarta Enmienda, donde expresamente se defiende la categoría de ciudadano de todo ser humano nacido en EEUU. Bajo todo concepto el mestizaje es parte de una dinámica propia de los pueblos en crecimiento y desarrollo por las vías de la democracia, que congrega no sólo consensos, sino también perspectivas diferentes en una misma ruta hacia el progreso social. Pues, es así; donde mora la libertad, allí está la patria. La patria para todos. God Bless undocumented migrants!
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