Tras que, como primer afroamericano, Barack Obama asumiera la Presidencia de Estados Unidos, la extrema derecha florece en el país. Además, podrá surgir un entorno social en el que el extremismo es más aceptable.
Este florecimiento va acompañado de un masivo aumento de las agrupaciones antigubernamentales y milicias promotoras de la supremacía blanca. Aunque las teorías de conspiración que inspiran a estos grupos puedan parecer exageradas, los organismos de control advierten que muchos de ellos están armados y representan un peligro.
Según muchas teorías de conspiración, Obama está por imponer la ley marcial, suspender la Constitución, y unir a Canadá y México con Estados Unidos para formar una Unión Norteamericana, similar a la Europea. Se afirma además que el Presidente trabaja para algunas élites secretas, ya sean banqueros, o banqueros judíos, incluso terroristas islámicos. Las teorías de conspiración varían, pero inmediatamente luego de que Obama asumiera la presidencia, las ventas de armas y municiones se dispararon de tal forma que las tiendas especializadas no daban abasto.
Ambiente apocalíptico
El descontento por la difícil situación económica en Estados Unidos, y una serie de iniciativas políticas de Obama calificadas como “socialistas”, han creado suelo fértil para los teóricos de la conspiración. Esto se refleja también en la creciente radicalización del lenguaje utilizado por algunos políticos republicanos y conservadores. Aunque no se puede calificar a estos grupos dominantes de extremistas, Berlet considera que sí pueden contribuir a crear un ambiente en el que el extremismo es más aceptable.
“Considero que lo fomenta,” sostiene, “que se genera una situación en la que gente que esté considerando hacer uso de la violencia se inspira en importantes activistas del Partido Republicano y de los conservadores, así como en la demagogia de los principales medios de comunicación conservadores. De ellos consideran obtener permiso para actuar y rescatar el país antes que sea demasiado tarde. Es una especie de idea apocalíptica de se nos está agotando el tiempo y de, ante tan inminente amenaza, todo medio es justificable”.
Influencia de Internet
El informe del Centro Sureño de Ayuda Legal a los Pobres coincide en que la línea dura derechista está ganando más terreno en los medios de comunicación y la vida política. Una teoría en circulación en uno de los sitios web “patriotas” acusa a la administración de Obama de estar construyendo campos de concentración para los blancos. El presentador de la conservadora cadena televisiva Fox News infundió aún más vida a esta teoría antes de “desacreditarla”. Sin embargo, una vez vigorizadas, estas teorías perduran en la blogósfera.
La mayoría de los ultraderechistas preferirá expresar sus ideas en foros de Internet en lugar de perpetrar acciones violentas. Sin embargo, el último aumento de grupos “patriotas”, bajo la administración de Bill Clinton en los 90, fue acompañado de una serie de violentos incidentes, cuyo punto culminante fue el atentado con bomba al Edificio Federal de la ciudad de Oklahoma, que causó la muerte a 168 personas.
Amenazas políticas y personales
Desde que Obama iniciara su carrera a la Casa Blanca, se han descubierto varios complots para asesinarlo. Sin embargo, junto al peligro personal, la creciente ola de encono canalizada en las teorías de conspiración también representa una amenaza para su Presidencia, como explica Berlet.
A su juicio, es imposible lograr cualquier tipo de resolución social de temas políticos y de gestión “cuando tantos millones de personas en Estados Unidos creen que Obama no es norteamericano, sino keniano, o que está trabajando para banqueros judíos secretos, o que está por imponer un régimen tiránico de la mano de Naciones Unidas. Es muy difícil pasar cualquier tipo de plan por el Congreso cuando hay tantas personas obsesionadas con teorías de conspiración. Están dispuestos a sabotear cualquier iniciativa del presidente, porque creen que tiene objetivos siniestros.”
La magnitud del apoyo a los grupos patriotas de extrema derecha y sus milicias quedará más clara en la manifestación que tienen previsto realizar el mes que viene en Washington. La razón oficial de la marcha es defender el derecho a portar armas, pero es muy probable que surjan manifestaciones y sentimientos contra Obama y su Gobierno.





























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