La administración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha aprobado el consumo de marihuana para uso medicinal. El Gobierno federal no perseguirá a proveedores y consumidores de marihuana medicinal, siempre que se respete la legislación estatal.
Se da así un giro de 180 grados respecto a la gestión realizada por George Bush, quien perseguía todo tipo de consumo de la droga, sin tener consideración por las situaciones particulares de cada Estado norteamericano.
El procurador general de Estados Unidos, Eric Holder, declaró que se dejará de invertir recursos federales para procesar a personas cuya actuación quede dentro del marco de la legislación estatal. Sí se continuará persiguiendo a los narcotraficantes de alto nivel, o a aquellos que abusen de la legislación para cubrir actividades ilícitas.
Se pone así fin a las tensiones entre los gobiernos estatales y el Gobierno federal, que de todas formas mantiene su oposición a la legalización de la droga. Esto significa un alivio para aquellos que asistían a pacientes en el suministro de cannabis para tratar sus problemas de salud, ya que vivían en el temor de terminar tras las rejas por infringir la legislación federal.
Diferencias estatales
Actualmente son catorce los Estados norteamericanos que permiten el consumo de marihuana con fines medicinales: Alaska, California, Colorado, Hawai, Maine, Maryland, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rhode Island, Vermont y Washington. California es el único Estado que cuenta con dispensarios y promueve sus servicios de venta de marihuana medicinal.
En el otro extremo del espectro se encuentra Dakota del Sur, que prohíbe el uso de marihuana. El proyecto de ley para legalizar el uso medicinal fue eliminado de la agenda gubernamental. Esto a pesar de los numerosos testimonios de personas que padecen serios dolores crónicos, y que ven en la marihuana un paliativo más saludable que la morfina.
Cambio de actitud
Los sondeos revelan que la actitud de la sociedad norteamericana respecto al cannabis está cambiando. Según una encuesta de Gallup, el número de personas a favor de la legalización de esta droga ascendió de un 34% en el año 2002, a un 44% en la actualidad. Un 54% continúa oponiéndose a esta iniciativa.
Los beneficios terapéuticos de la marihuana parecen ir ganando lentamente terreno a las reservas debido a sus efectos psicotrópicos, que fácilmente la llevan a cumplir una función meramente recreativa. El uso de substancias que afectan el estado de ánimo tendría que ir aparejado con información objetiva y responsabilidad personal.
Triste es el caso de las amas de casa que pasan sus días en la cresta de la ola en base a pastillas adelgazantes y alcohol, y que terminan su jornada con un valium para poder conciliar el sueño. Todo por prescripción, pero con efectos devastadores. Para el uso de estos medicamentos, así como de la marihuana, quizás sea más importante aplicar sentido común y mesura.





























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