EE.UU. se ha comprometido a recompensar a Sudán si ese país decide promover la paz. Si no es así, el Gobierno norteamericano podría imponer nuevas sanciones.
La nueva gestión estadounidense pone fin a la política de los últimos años que tenía como objetivo el aislamiento de Jartum. Con la nueva estrategia, la ministra norteamericana de Relaciones Exteriores Hillary Clinton, pretende poner fin a conflictos, violaciones de los derechos humanos, crímenes de guerra y genocidio en la conflictiva provincia de Darfur. Además Sudán no debe convertirse en un refugio para terroristas. Se estima que en la violencia registrada en esa región sudanesa han muerto aproximadamente 300.000 personas. Por su parte, EE.UU. habla de genocidio, término que rechaza el Gobierno sudanés.

























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