Tras años de intensos debates, declaraciones y desacuerdos, Estados Unidos aprobó los acuerdos de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
Según sus defensores, estos tratados impulsarán las exportaciones de Washington en unos 13.000 millones de dólares al año y crearán más de 100.000 empleos en un momento de verdadera necesidad. ¿Quién se beneficia de los tratados? ¿Llegan demasiado tarde?
"Claro que estos acuerdos llegan tarde, pero mejor tarde que nunca", bromea Fabio Sánchez, profesor de la Universidad de Los Andes en Bogotá, actualmente invitado en Columbia. Los tratados de libre comercio de Estados Unidos con Colombia, Panamá y Corea del Sur llevaban en suspenso más de un lustro: fueron suscritos en 2005 y 2006 durante el gobierno del ex presidente Bush, y desde entonces su ratificación había estado pendiente, bloqueada por los demócratas, que exigían, entre otras cosas, más garantías para los trabajadores estadounidenses.
Al fin este miércoles la Cámara y el Senado los aprobaron, con un contexto económico de fondo que no puede ser más incierto: la tasa de desempleo es del 9,2 por ciento, la popularidad del Presidente Obama está por los suelos y miles de ciudadanos apoyan la Ocupación de Wall Street, protestan por el rescate a los bancos y el aumento de las diferencias entre ricos y pobres.
El gobierno vendió los acuerdos insistiendo en que serán un motor del empleo. Sin embargo, ¿qué va a cambiar? El de Corea del Sur es el más notorio: podría significar la creación directa de 70.000 puestos de trabajo. Con Colombia y Panamá es cierto que los beneficios serán más modestos, de poco más de 1.000 millones de dólares en nuevas exportaciones, pero también son clave.
"Se abre la posibilidad de más inversión norteamericana en Colombia y Panamá. Eso ayuda mucho a los dos países", dice Peter Hakim, presidente emérito del comité de expertos Diálogo Interamericano, desde Washington.
El Profesor Fabio Sánchez enumera qué sectores saldrán más beneficiados y cuáles padecerán en su país. "Los sectores industriales se verán muy beneficiados y esto es importante porque comparativamente con Brasil o México la industria colombiana es pequeña. En cuanto a los sectores perdedores, y es importante porque son grandes en Colombia, son el del arroz y el lácteo".
Pulso largo
Para entender lo que supuso la firma de los acuerdos, hay que pensar en el pulso enorme que se libró durante estos años, entre quienes los defendían y quienes los rechazaban. Por un lado, los fabricantes estadounidenses presionaron por sacarlos adelante, tras ver cómo Colombia firmaba TLC con Canadá y con la Unión Europea. La cámara de comercio de Estados Unidos aseguró que podrían desaparecer casi 400 mil puestos de trabajo por la pérdida de posición en el mercado.
En el lado opuesto, algunos legisladores y grupos de presión insistían en que no podía firmarse un tratado semejante con Colombia, un país que no garantizaba el respeto a los derechos humanos ni la protección de los sindicalistas.
Durante estos años, Bogotá aprobó un plan de mejora de los derechos laborales y de protección de líderes sindicales. Para muchos, no fue suficiente. "Pero hay que tener en cuenta que el tratado ya tuvo implicaciones importantes en el tema laboral, porque Estados Unidos pidió que se eliminara una serie de contratos lesivos para los trabajadores, y Colombia lo está haciendo", explica Sánchez.
Estados Unidos es el primer socio comercial de Colombia, mientras que el país sudamericano es el vigésimo socio de Washington. Sin embargo, en estas circunstancias, tal y como está sufriendo la economía estadounidense, no se beneficia más el más grande, comenta el profesor Sánchez.
Estos TLC se aprobaron, según Peter Hakim, en un momento paradójico. "Después de todas las presiones, es muy irónico que se haya aprobado en el período de mayor amargura política y peor contexto económico de Estados Unidos", comenta.
A un año de las próximas elecciones, está por verse si, como temen los sindicatos, estos tratados bilaterales puedan terminar costándole empleos a Estados Unidos en lugar de generarlos.


























Los economistas, tecnócratas, científicos y demás “genios” del mercado global, echan la culpa a distintas causas de la crisis financiera internacional, que se originó en USA. Pero ninguno de estos “genios” menciona esta causa, que según mi opinión empieza desde que se constituyo la Unión Europea y asumieron el Euro como moneda oficial.
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Pues una economía más poderosa como la europea, con una moneda más fuerte y segura que el Dolar siendo esta la moneda de cambio internacional, jamás podía funcionar ya que los inversionistas y demás empresarios siempre buscan seguridad para sus negocios y en la última década lo que más seguridad ha dado ha sido el Euro.
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No pueden haber dos capitanes en un mismo barco y entre el Dolar y el Euro uno de los dos sobra, la crisis actual solo se puede resolver con la caída de una de las dos monedas, o prevalece el Dolar como moneda oficial y se destruye Europa, o cae el Dolar definitivamente y se crea una moneda de cambio internacional que no pertenezca a ningún país o región.
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En este sentido la única posibilidad que el Dolar prevalezca es destruyendo a Europa y su moneda, para este propósito parece que están complotados todas las instituciones financieras y el FMI a la cabeza, que está interviniendo ferozmente para que países europeos asuman sus condiciones que a la postre serán el fin de Europa y el Euro.
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¿Quieren esto los europeos, un fracaso de su unión y su moneda?
Hace unos años, grupos ideológicos, de ideología caduca, se opusieron en Argentina al ALCA.
Cuando la ideología, en lugar del sentido común, nubla la mente de la gente, se pierden oportunidades.
Argentina se ubicó entre los cuatro primeros países del mundo, cuando abrazó la libertad de comercio, y exportó de modo exponencial. Al cerrarse el mundo, vino su decadencia.
Si la Argentina se hubiera sumado al ALCA, en lugar de penurias para pagar su deuda externa, pudo haber sido un país que exportara tanto, como para cancelar con migajas de tal exportación dicha deuda, de modo honroso, y actualmente estaríamos en un nivel de país desarrollado.
Basta un ejemplo: en cadenas de tiendas americanas, a veces con miles de sucursales, hay sectores grandes de zapatos de cuero, principalmente chinos o eventualmente brasileños o europeos.
Argentina tiene una ventaja comparativa en este tema. Si una fábrica de zapatos argentina hiciera un convenio con una gran tienda americana, la demanda que de ella tendría, sería tan grande, que tal vez su producción anual no alcanzaría para cubrir un mes de lo requerido, con lo cual, asegurada la venta a la referida cadena, podría largarse a construir de inmediato una fábrica mil veces más grande.
Eso podría ocurrir con vinos, que tenemos de los mejores, y exportar miles de millones de dólares a USA, a Oriente, a Europa.
Por ejemplo podríamos exportar lácteos elaborados, quesos, yogures, etc, todo a modo de ejemplo.
En lugar de chillar como chicos, despotricar contra el papá USA, deberíamos ser inteligentes y aprovechar necesidades de otros. Eso hacen los países que progresan.
Los otros, los que chillan gobernados por caudillos a los que el pueblo entrega su libertad y bienes, se quedan en el atraso. Así de simple.
En momentos de crisis economica mundial el TLC es bienvenido con estos paises,USA a pesar de ser muy criticado por todos es un pais importante en las relaciones comerciales con estos tres paises,habran mayores intercambios de maneras mas viables y todos seran beneficiados por el mismo,USA ha dado un paso adelante con dos paies Latino-americanos que aunque mantiene buenas relaciones estaban literalmente en un segundo plano.
Al final le sirvió a Colombia el apoyo a Estados Unidos en la invasión a Iraq en 2003, su voto en el Consejo de Seguridad de la ONU a favor de la tesis de Estados Unidos e Israel relacionado con Palestina y el no recocimiento de Palestina como estado propio. En el pasado tampoco Colombia apoyó a Argentina en su reclamo de las Malvinas. Existe un dicho popular que reza: quien con lobo se junta aullar aprende. Velas y buen viento.
Como colombiano se supone que debería sentirme ofendido por ese comentario, pero lo cierto es que en mi pais los medios de comunicación llenan las mentes de los jovenes de estupideces a traves de narconovelas de pésima calidad y noticieros que son todavía peores, Que vergüenza! y la educación pública cada vez peor...
Bueno, que bien, ahora la cocaína puede entrar libremente a USA, pues en un tratado de libre comercio lo que manda es la oferta y la demanda.
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