Lo sabido del caso: polarización entre el poder y los medios, polarización interna entre los medios, polarización entre quienes ejercen el periodismo, polarización social. Todo como consecuencia del matrimonio mal avenido entre el gobierno ecuatoriano y parte de los medios de comunicación.
Javier Cercas, reconocido escritor español, hace ya un tiempo recordaba una arenga de Hitler del año 1920 que dice: “Exigimos una campaña legal contra quienes propagan mentiras políticas deliberadas y las diseminan a través de la prensa". Tamaño reclamo de tamaño personaje por lo menos da para pensarlo.
Otro escritor, esta vez argentino, Ernesto Sábato, con motivo de la entrega del premio Ortega y Gasset, en mayo del 2002 recordaba que: “El periodista habrá de deponer su propia visión de las cosas para abrirse a lo que sucede, comprendiendo que son sus ojos y sus palabras las que llevarán a los demás hombres la realidad de la que son parte. El periodista es así testigo, mediador e intérprete. La suya es una tarea de suprema responsabilidad”.
Ambas expresiones no son contradictorias sino complementarias. Los llamados a la penalización de los periodistas que se portan mal, la criminalización pues, es el camino del enfrentamiento, que no de la solución. En la otra punta el uso irresponsable del adjetivo acusatorio, de la difamación y la crítica como excusa para practicar oposición política, transforma a ciertos periodistas en cuestionables ejemplos para la profesión.
Posiciones contrapuestas
La libertad de expresión en Ecuador tiene en el caso en contra del diario El Universo y del editorialista Palacios muchos de los ingredientes que ilustran el manejo equívoco que se ha hecho del tema por ambas partes. No se trata aquí de concluir que las dos posiciones contrapuestas tienen la culpa y sanseacabó. Sería demasiado fácil y demasiado cómodo.
Palacios, recordémoslo, arremetió en contra del Presidente Rafael Correa y lo tildó cinco veces de dictador en un artículo de menos de 800 palabras. No contento con eso en todas sus entrevistas posteriores esgrimió argumentos que a su juicio justifican plenamente el epíteto. En cada conversación privada que he tenido sobre el tema de marras, y especialmente con gente que defiende con uñas y dientes la libertad de expresión, reconocen que la columna de Palacios es errática y de escasa seriedad. Lo que no significa que se trate de una trasgresión a la libertad de expresión, en donde expresiones como las vertidas pueden y deben tener cabida. Más bien estamos ante una actitud ética y deontológicamente inapropiada. En este sentido el reclamo del gobierno es legítimo, pero llevar hasta los tribunales el caso y pedir una millonada es más bien un acto político con fines persecutorios. De un buen diagnóstico no se deriva siempre una buena terapia.
Desde ese momento particular ante los tribunales las cosas han ido a peor. Los medios críticos han buscado apoyo en organismos internacionales y lo han encontrado.
Con motivo de una acertada crítica, llegada a nuestra página, incluimos aquí la entrevista realizada al periodista ecuatoriano Emilio Palacio.
Algunos logros de la Relatoría
- Impulsó activamente procesos de despenalización de la calumnia y la injuria en toda la región y especialmente del delito de desacato, que otorga especial protección a la reputación de los funcionarios públicos.
- Lideró con fuerza, a nivel regional, junto con organizaciones de la sociedad civil, el movimiento a favor de la transparencia, que ha tenido importantes éxitos.
- Visibilizó los riesgos particulares que enfrentan los periodistas especialmente frente al crimen organizado y promueve de manera vigorosa la necesidad de crear mecanismos especiales de protección para salvar sus vidas.
- Impulsó procesos de lucha contra la impunidad con los crímenes contra periodistas.
- Hizo visibles los mecanismos indirectos de censura a nivel regional, como la asignación arbitraria de la publicidad oficial o de las licencias de radio y televisión, entre otros.
¿Quiere decir que la prensa debiera poder decir y hacer lo que estime conveniente? La respuesta más sensata es no. Ni las personas ni las instituciones pueden actuar al margen de la ley. La cuestión es que ni las multas, ni la cárcel, ni la denostación pública son la solución. El desafío permanente es congeniar la libertad de expresión con el fomento de la transparencia informativa y la teoría del deber. Son más bien las comisiones nacionales de ética profesional, ajenas al Estado, las llamadas a velar por el cumplimiento de los códigos profesionales y los libros de estilo. Países como Bolivia, Uruguay y España tienen experiencias exitosas en tal sentido.
El gobierno ecuatoriano ha decidido llevar su concepción informativa, de tolerancia cero a lo que considera crítica injusta, hasta las últimas consecuencias. Así, ha gestionado en la OEA, el pasado trece de diciembre tres recomendaciones que a su juicio servirán para fortalecer el sistema interamericano, pero que en la práctica limitarían las atribuciones de la Relatoría de Defensa de la Libertad de Expresión, la que –sin desmerecer lo actuado en el pasado- tiene ahora en su máxima representante, Catalina Botero, una de las gestiones más eficaces de toda la historia de la Relatoría. Las recomendaciones son:
(A) impedir que la Relatoría publique anualmente su informe especial sobre el estado de la libertad de expresión en todos los países de las Américas, que la Relatoría incorpora al Informe Anual de la CIDH desde hace más de 10 años;
(B) igualar el financiamiento de todas las relatorías, no para aumentarle a las demás, sino para restarle el financiamiento específico a la de libertad de expresión, que es la que tiene el presupuesto mayor; y
(C) crear un "código de conducta" para incrementar el control estatal de la gestión de las distintas relatorías.
Reunión de la OEA
A mediados de enero habrá una reunión clave de los embajadores de la OEA en la cual discutirán y pueden modificar el informe.
Actualmente, la Relatoría Especial centra sus actividades en cinco temas prioritarios. El primer tema es la violencia contra periodistas y la impunidad respecto de estos delitos. El segundo es la criminalización de la libertad de expresión. El tercero, la censura indirecta, que incluye, por ejemplo, la distribución arbitraria de publicidad oficial, la asignación arbitraria de frecuencias de radio y televisión y los discursos de estigmatización por parte de funcionarios públicos. El cuarto tema es el acceso a la información. Y el quinto el pluralismo y la diversidad en el debate democrático, que incluye aspectos como la no discriminación de las radios comunitarias; pobreza y libertad de expresión; entre otros.
Relatoría especial
Gracias a la actuación de la Relatoría Especial en colaboración con los periodistas y organizaciones de la sociedad civil, se ha logrado despenalizar en muchos países el desacato e incluso la injuria y la calumnia. Se ha logrado que en varios Estados los jueces apliquen los más altos estándares internacionales en algunas de estas materias. Se ha logrado defender las buenas prácticas judiciales en temas como acceso a la información, transparencia y control de censura indirecta.
La libertad de expresión en América Latina se enfrenta a múltiples desafíos entre los que se encuentra la propiedad de los medios o la asignación arbitraria e interesada del espacio radioeléctrico, pero estas barreras no deben servir de justificación para caer en prácticas que deterioran más que fortalecen los mecanismos democráticos tan frágiles todavía en diversas latitudes de la región.

























En Ecuador hasta hace poco tiempo los banqueros eran dueños de medios de comunicación privados. Es decir los medios de comunicación al servicio de la banca y todo aquello que eso implica. Solo hay que revisar lo que los medios de comunicación dijeron del Feriado Bancario (absolutamente nada). Con la constitución de Montecristi esta realidad cambió. La gran mayoría de ecuatorianos apreciamos el cambio positivo que está ocurriendo en Ecuador.
No hay que confundir libertad de expresion con libertad de opinion para los dueños de la prensa. La libertad de expresion es limitada no solo por algunos gobiernos sino también por muchos propietarios de los medios de prensa.
Daniel
Estimado José, tu punto de vista tiende a ser equilibrado pero yerras grandemente en un aspecto fundamental: no fue el calificativo de "dictador" que acá le espetan día y noche al presidente Correa (lo que no causa ninguna sorpresa, peor un juicio) fue haber afirmado que él (el Presidente) "ordenó disparar contra un hospital lleno de civiles" en los sucesos del 30 de septiembre, lo cual constituye una acusación de asesinato "de lesa humanidad". Esa fue solo una parte de la acusación. La otra tiene que ver con la demostración probada de la sistemática y planeada campaña de destrucción de la imagen de Rafael Correa.
Estimado Efrén, gracias por la crítica. Es una mala práctica del periodismo dar por sabido lo dicho. Y lo dicho es que en una entrevista con el mismo Emilio palacio abordamos este tema esencial que señalas. Tu acertado señalamiento nos lleva a incluir desde hoy dicha entrevista.
Agradecido de ti
José
El silencio encubre la clandestinidad de los negocios sucios. Pues esos negocios ilícitos constituyen el 3,6% de la riqueza mundial ("global GDP") de acuerdo al informe de las Naciones Unidas 2011.
De ese negocio (mayor que el de Microsoft, Apple, Walmart juntos) podemos ver en el mismo informe (http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/Studies/Illicit_financi...) que el 20% proviene de la cocaína (producción, distribución y venta). Y allí está Latinoamérica involucrada como el chancho lo está en la costeleta de cerdo que pedimos en el restaurante: bien cocido. Y aquí la parte del chancho nos habla de todo el chancho. Porque tamaño negocio transnacional involucra distintos niveles de managment y da empleo a mucha gente (pequeños propietarios de la tierra, pescadores, dealers, contadores, abogados, ingenieros químicos, coaches de ventas, periodistas, panaderos, restauranteros, hoteleros, presidente, asesores de Naciones Unidas...)
Por eso sr. Zepeda, su dato que hoy nos presenta tiene la relevancia de la golondrina que no hace al verano...
Quizás la pregunta que cabe formular a algún lector, como yo, de RN es:¿Es deseable un mundo con droga ilegal? ¿Es deseable un mundo con droga legal?¿Por qué las Naciones Unidas no se ocupan de hacer profilaxis en contra de la adicción a las drogas?¿Es el problema de la droga un problema de flujo de fondos ilegales o un problema de salud civil? ¿Será hoy también tan poderoso el" caballero Don Dinero" de Quevedo?
Lo saluda cordialmente,
Salina
Excelente analisis.pienso que SI hay abuso de la autoridad Ejecutiva al proponer semejante y arbitraria sancion como tambien el poder Judicial fue mucho mas alla de su autoridad al emitir un fallo en favor del presidente Correa,tal ves hubo manipulacion del poder Judicial eso es solo una especulacion que no sabemos a ciencia cierta pero el resultado asi lo veo,
ya todos sabemos que los propositos de esos gobiernos de izquierdas en America Latina enfrentan una batalla campal contra todos los medios de comunicacion que se oponen a seguir sus principios dogmaticos y apelan a todo tipo de artilugios legales para contrarrestarlos.en este caso en particular si coincido que el Sr palacios tuvo falta a su etica en ese articulo aunque tambien pienso que se dejo llevar mas por la ira personal que por la etica profecional .
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