Este 5 de febrero, a través del ministerio de la ley, entrará en vigencia la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas, conocida como Código de la Democracia.
Los sectores opositores al Gobierno del presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirman que es una ley que busca garantizar su permanencia en el poder. Básicamente, han hecho tres objeciones.
La primera objeción tiene que ver con el método para asignar escaños en la Asamblea Nacional (antiguo Congreso). El politólogo Jorge León señala al respecto que el método de D’Hondt, que promueve el Gobierno para la elección de asambleístas a nivel provincial (no así a nivel nacional), favorece a los partidos mayoritarios. Para León, el sistema de escaños con las diferentes fórmulas que los países de Europa norte y centro han promovido busca incorporar a las minorías. Pero el sistema D´Hondt, al reducir el número de minorías que se incorporarían a los partidos minoritarios, favorecería al partido de Gobierno, Alianza PAIS, el cual sería el que mayormente captaría estas minorías de votos.
León dice que si se proyectan los resultados obtenidos en las últimas campañas electorales, este método le permitirá al partido de Gobierno controlar la Asamblea Nacional. “Esto no favorece la tradición política ecuatoriana que, junto con Brasil, ha sido la más pluralista y la que ha favorecido la existencia de minorías políticas”. León agrega que “no estamos ante un sistema de partidos definido, claramente identificable; al contrario, Ecuador vive una crisis de partidos bastante fuerte y los partidos que se han tornado en minoría están bastantes descontentos con esta forma de asignación”.
Puede ser candidato sin renunciar al cargo
La segunda objeción de la oposición al Código de la Democracia es que permite a dignatarios en funciones ser candidatos sin necesidad de que renuncien al cargo. Para Jorge León este es un problema sustantivo, porque las normas de ética pública y de funcionamiento electoral siempre han sido exigentes y rígidas para que no haya abusos de la gente que está en el poder. “Renunciar habría sido lo más apropiado, pues la gente que está en el poder tiende a usar los recursos públicos, el prestigio y la capacidad de acceso a los medios de comunicación en mejor situación que la mayoría de candidatos” por lo que se crea una competencia desigual. León afirma que el hecho de que el presidente no renuncie le permite seguir con la campaña electoral permanente que hasta ahora ha mantenido.
Trabas para la información
La tercera objeción contra el Código de la Democracia plantea que se están limitando las posibilidades de los medios de comunicación para informar sobre las candidaturas, dado que la redacción de la mencionada ley es muy ambigua y general, con lo cual puede generar distintas interpretaciones. Jorge León explica que la intención del presidente Correa es impedir a los medios hacer reportajes tendenciosos en el sentido de favorecer a determinadas candidaturas. “Pero claro, el modo como está redactada la ley no permite transmitir mensajes en general. No solamente reportajes, sino además mensajes que sean favorables a uno u otro candidato; pero un mensaje favorable puede ser una noticia, puede ser cualquier cosa”. En definitiva, León cree que, aunque el presidente dice que no es la intención impedir la información, el texto está redactado de tal modo que Ecuador va a atravesar un período de extremada judicialización de la campaña política, porque unos y otros candidatos van a denunciar violaciones a la ley cuando aparezcan sus opositores en los medios.
En condiciones en que se está llegando a agudas polarizaciones entre la oposición y el Gobierno, algo es muy claro: no es fácil ser objetivos ante este Código de la Democracia que entrará en vigencia en pocos días.




























Enviar nuevo comentario