Hoy asume Irina Bokova su cargo como directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.
La búlgara Irina Bokova, primera mujer y primera representante de un país de Europa del este que ocupará este importante cargo, quiere el diálogo y se distingue por su franqueza.
Irina Bokova tiene grandes ambiciones. Se propone promover el diálogo entre musulmanes, judíos y cristianos en le mundo, y defender el respeto mutuo y la tolerancia. Pero, en una entrevista con Radio Nederland se opone al burka, la vestimenta tradicional para mujeres musulmanes, entre otros en Afganistán, que cubre toda la cara con la excepción de los ojos.
“Me opongo a la burka,” dice Irina Bokova, “algunas mujeres que visten burka ni siquiera ven la luz del día. Un burka es un deprecio hacia la mujer, causa problemas y le da la sensación de no ser igual al hombre”.
La nueva directora general de la UNESCO adopta una postura dura, y aunque el burka aparezca con creciente frecuencia en ciudades europeas, rechaza decididamente esta vestimenta. Bokova señala que las mujeres que llevan un burka deben tener más confianza en sí misma.
Bokova opina que la UNESCO debe promover ante todo la enseñanza para las mujeres. Sólo así se puede cambiar paulatinamente la mentalidad y el comportamiento de esas mujeres, señala la directora. “No basta con decir ‘Me opongo a la burka’, hay que cambiar la sociedad, capacitar a las mujeres para que ocupen puestos importantes y puedan cambiar la postura de las demás mujeres,” opina Bokova.
Son declaraciones notables, porque habitualmente la UNESCO aboga por comprensión mutua y tolerancia. Bokova considera el incremento del uso del burka, especialmente en Europa Occidental, como un choque de culturas que, a su juicio, se debe resolver y mediante la eliminación del burka.
En la carrera por el puesto de director general de la UNESCO, Irina Bokova superó al egipcio Farouk Hosni, considerado durante mucho tiempo como el favorito, quien, probablemente, perdió como consecuencia de sus controvertidas declaraciones antisemitas.
Comunista
Irina Bokova, de 57 años de edad, desde 2005 representante de Bulgaria ante la UNESCO, creció en la Bulgaria comunista y represiva. Su padre era redactor en jefe del periódico del Estado.
Bokova estudió en Moscú y entró en el servicio diplomático como representante del régimen comunista. Ahora, como directora de UNESCO deberá defender la libertad de prensa, tarea para la que se considera capacitada. Si bien es cierto que antes formaba parte de un régimen represor, en los últimos 20 años ha demostrado ser una demócrata.
“Me he distanciado del régimen de aquel tiempo. En los últimos 20 años, después de la caída del muro de Berlín, me he dedicado a la política y he defendido el acercamiento de Bulgaria a la OTAN y la Unión Europea,” señala Bokova.
Ente burocrático
Para los próximos 4 años le espera un nuevo desafío: dar un nuevo impulso a la UNESCO, que cuenta con 200 países miembros y un presupuesto anual de más de 300 millones de dólares. Pero todos estos miembros y fondos constituyen también una carga, ya que, a menudo, se acusa a la UNESCO de ser un ente burocrático, en el que se despilfarra el dinero.
“Una de mis primeras tareas es eliminar la burocracia,” promete Bokova, “y, con tal fin, un equipo especial combatirá en pocos meses la burocracia”.
Además, la organización de la UNESCO debe flexibilizarse, mejorar la coordinación entre los distintos departamentos. Bokova anuncia su intención de reducir en un 10 por ciento los gastos administrativos y de personal de oficina, en los próximos años. El dinero que economice con las medidas, se invertirá en proyectos y programas concretos para países y personas que realmente lo necesiten.
El Burka
El burka y otros velos que cubren la cara, como el nikab, también son controvertidos en el mundo musulmán. Recientemente, el jeque egipcio, Mohammed Tantawi, director de la prestigiosa universidad de Azhar, causó revuelo en el mundo islámico al condenar públicamente el velo que cubre el rostro. Durante una visita a un colegio secundario se acercó a una niña que llevaba un nikab, le ordenó quitárselo y le espetó: “¡Ese nikab no tiene nada que ver con el Islam, yo sé mucho más del Islam que tú y tus padres!”





























Enviar nuevo comentario