El IV Congreso Nacional del Partido de los Trabajadores debe oficializar a Dilma Rousseff como candidata del PT a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre próximo.
Dilma Rousseff es la primera mujer en la historia de Brasil que concurre a unas elecciones con posibilidades reales de recibir la banda presidencial, en este caso lo haría de las manos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y con su bendición.
La oposición no tiene aún bien definido su propio candidato, si bien para la opinión pública está claro que será el gobernador socialdemócrata de São Paulo, José Serra, que ocupa el primer lugar en las encuestas de opinión pública, unos puntos por delante de Dilma Roussef.
El acto que proclamará a la ministra Dilma Rousseff como candidata está previsto para el próximo sábado, al final de tres días de debates sobre el pasado de luchas del partido, su gestión política actual y su actuación futura.
A las reuniones previstas para este jueves en Brasilia fueron invitadas delegaciones de partidos socialistas de Argentina, Chile, Ecuador, Perú, República Dominicana y Uruguay. Los invitados participan de un Seminario Internacional que discutirá la actual coyuntura económica, política y social latinoamericana y el papel que han desarrollado los partidos de corte socialista que han llegado al poder en la región en los últimos años.
Durante los debates, el PT discutirá las alianzas para un próximo gobierno. Allí se presentarán algunas sugerencias del principal partido de la coalición del gobierno de Lula. El PMDB, el mayor partido político de Brasil, debe designar el candidato a la vicepresidencia y desea desde ya la elaboración de un programa de gobierno que contenga propuestas de los dos partidos.
Según el presidente del partido, Michel Temer, principal nombre para disputar con Dilma la presidencia de Brasil, “se hace necesaria una unidad de principios establecidos en un propuesta conjunta para garantizar la gobernabilidad en caso de que fuesen electos”.
El diputado del PT José Genoino dijo, en una larga entrevista al diario O Estado de Sao Paulo, que es mejor tener ya una coalición programática en la elección nacional. “Es muy difícil construir una mayoría política después de la elección”.
Perfil de Dilma Rousseff
Para la ministra de la Casa Civil y ex-guerrillera, Dilma Rousseff, de 62 años, “Brasil necesita de un Estado más fuerte en la economía, no apenas para atraer más inversiones, sino para realizar obras, como las del PAC, el Programa de Aceleración y Crecimiento, que está bajo su responsabilidad”.
.
Dilma estuvo detenida durante casi tres años durante la dictadura militar, acusada de participar de un grupo guerrillero en la década de los años 70. En este periodo sufrió graves torturas en prisión. Después de recuperar su libertad se afilió al partido Democrático de Brasil, el PDT, y ocupó diversos cargos técnicos.
En 1990 se afilió al PT y fue ministra de Minas y Energía, antes de asumir el actual cargo junto al presidente Lula. Como ministra de la Casa Civil, Dilma tiene contacto diario con el presidente.
Dilma fue designada personalmente por el presidente Lula da Silva, después de que el PT se quedó huérfano de líderes tras una serie de escándalos políticos conocidos como “el mensualazo”. Esta es la primera vez que Dilma participa de una elección. Conocida por ser muy dura, pragmática y técnica, está asistiendo a clases de voz y de etiqueta social. Se ha hecho cirugía plástica y recién se recuperó de un pequeño tumor cancerigeno.
Una encuesta publicada esta semana por el Diario del Comercio, y realizada por el Instituto IBOPE, muestra una polarización entre el PT y PSDB, el Partido de la Social Democracia Brasileña.
En cuanto a intención de voto, Dilma cuenta hoy con el 25% de los votos, mientras el gobernador de Sao Paulo, José Serra, con el 36%. El 7 de diciembre pasado, el socialdemócrata tenía un apoyo del 38% y Dilma apenas el 17%. Los dirigentes del PT esperan un empate en marzo, y cuando la campaña llegue al corazón del pueblo, como en el frenesí del fútbol brasileño, creen que Dilma recibirá los votos que con seguridad Lula obtendría si pudiese disputar una tercera ronda.





























Enviar nuevo comentario