Las negociaciones entre el régimen de facto de Honduras y delegados del depuesto Manuel Zelaya han sufrido un segundo revés. Las delegaciones dieron por terminado el diálogo; si bien las conversaciones podrían reiniciarse después de las 72 horas que anunció el presidente costarricense Oscar Arias para buscar una nueva estrategia de paz.
Por Alejandra Fernández Bonilla, en San José
“Lo siento mucho señor presidente, pero sus propuestas son inaceptables, en particular el punto número uno, la pretensión de imponer a Manuel Zelaya, contra el derecho interno de Honduras, es inaceptable y una intromisión en los asuntos internos de Honduras”, aseguró el canciller golpista, Carlos López.
Con resignación, el presidente Óscar Arias manifestó ante la prensa congregada en las afueras de su residencia que la delegación del presidente José Manuel Zelaya aceptó la propuesta íntegramente; mas no así la delegación de Roberto Micheletti.
Y seguidamente preguntó: ¿cuál es la alternativa al diálogo? “Posiblemente si el día de mañana, como buena parte del pueblo hondureño y ustedes lo saben, tienen armas… ¿qué pasa si se dispara una de esas armas contra un soldado? O un soldado dispara contra un ciudadano armado? Puede haber una guerra civil o derramamiento de sangre, que el pueblo hondureño no se merece”, reflexionó Arias.
El mandatario costarricense insistió que trabajará intensamente para conseguir que se acepten las propuestas de los siete puntos, y sobre todo la primera, que es la esencia de la propuesta: la restitución del presidente Zelaya.
Malestar de los golpistas
El domingo en la mañana las conversaciones estuvieron empañadas por el malestar de la comisión del gobierno de Micheletti, debido supuestamente a las declaraciones brindadas en la capital nicaragüense Managua por Zelaya, en las que insistía en realizar la consulta para modificar la Constitución. Ante esa noticia, Rixi Mendoza, la jefa de la delegación del depuesto presidente hondureño, aclaró que la entrevista a que se refirieron los integrante del régimen de facto, se produjo antes de que iniciara la segunda ronda de negociaciones.
Mendoza calificó a los delegados de Micheletti de intransigentes. Sin embargo, añadió que seguirán luchando y dejan una puerta abierta al mediador.
“Lamentamos también que, en aras de la paz y de volver a la normalidad, esta comisión no haya aceptado esta propuesta de siete puntos planteada por el señor mediador, lo que sin lugar a dudas, evidencia la intransigencia de un régimen que se niega a aceptar lo que la comunidad internacional ha calificado y lo que frente a los ojos del mundo se reconoció como un golpe de Estado militar”.
Al finalizar el anuncio del resultado negativo de las negociaciones, ni el mediador, ni los dos voceros de las delegaciones aceptaron preguntas de los periodistas. Únicamente Arias confirmó que, de retornar al diálogo, sería en San José la posible tercera ronda para la salida del conflicto hondureño.
Un grupo de simpatizantes de la delegación del presidente Zelaya se congregó cerca de la residencia del presidente Arias para brindarles apoyo y manifestar su condena al golpe.
El representante de la Comisión Nacional de Enlace, Jorge Coronado, que forma parte del movimiento costarricense de solidaridad , informó que ofrecieron apoyo a la delegación del Frente Nacional de Resistencia de Honduras que participó en las conversaciones.
Coronado condenó la falta de libertad de expresión en Honduras y manifestó que la gran ausente es la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, ya que no se ha pronunciado sobre la violación al derecho a la información que ha sido salvajemente violentado en el país centroamericano, según el dirigente.
Otra alternativa para buscar la solución del regreso de Zelaya sería la próxima cumbre de Tuxtla de Jefes de Estado y de Gobierno, la cual se realizará los días 27, 28 y 29 de julio en la provincia costarricense de Guanacaste. A su vez, la cancillería de Costa Rica confirmó que el depuesto presidente Zelaya es la persona oficialmente invitada a participar en dicha reunión como representante del gobierno de Honduras.
Propuesta del Gobierno de Micheletti
1. Retorno a Honduras del señor José Manuel Zelaya Rosales con las garantías necesarias para que pueda ejercer su derecho al debido proceso ante los órganos jurisdiccionales competentes del Poder Judicial.
2. Afianzamiento del orden democrático y el respeto a la separación de poderes, para lo cual se conformaría un gobierno de unidad y reconciliación nacional, compuesto por miembros de los partidos políticos y sectores sociales, conforme a requisitos de capacidad, mérito, idoneidad y ética que defienda la soberanía nacional y combate al narcotráfico.
3. Garantía de la vigencia efectiva del estado de Derecho y el rechazo de la corrupción y de la impunidad, asegurando igualmente el respeto a la profesionalidad de la Policía Nacional.
4. Formación de una comisión de la verdad que para el pueblo hondureño y la comunidad internacional identifique todos los actos, hechos evidentes y notorios que condujeron a la actual situación, en el periodo previo al 28 de junio, esa fecha y con posterioridad a la misma.
5. Posibilidad de adelantar las elecciones nacionales ya convocadas, de acuerdo con lo que dispongan el Tribunal Supremo Electoral y en consulta con los candidatos presidenciales.
6. La puesta de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional bajo el mando del Tribunal Supremo Electoral cuatro meses antes de las elecciones para efectos de garantizar la transparencia, libertad y normalidad del proceso electoral que es asunto prioritario de seguridad nacional conforme a la Constitución de la República de Honduras y la ley electoral y de las organizaciones políticas.
7. Integración de una comisión de verificación compuesta por hondureños notables que vigile el cumplimiento de estos acuerdos e informe periódicamente de ello al pueblo hondureño y a la comunidad internacional.
Escuche el informe:





























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