El hombre somalí que en la noche de ayer viernes irrumpió en la casa del dibujante danés Kurt Westergaard, fue acusado de dos intentos de asesinato. Uno contra el caricaturista y otro contra un policía. El atacante de 28 años portaba un cuchillo y un hacha y gritó en un precario danés que iba a matar al dibujante de la polémica caricatura sobre el profeta Mahoma.
Westergaard logró ponerse a salvo en una sala de la vivienda especialmente equipada y apretó un botón de alarma. La policía danesa acudió de inmediato y disparó al somalí en las piernas y los brazos. Tras el ataque, el dibujante ha sido trasladado a un lugar secreto. El servicio de inteligencia danés cree que el agresor tiene vínculos con el grupo terrorista somalí, al-Shabaab y con los líderes de al-Qaeda en África Oriental. Por su parte, al-Shabaab niega tener nada que ver con el frustrado ataque pero elogia al somalí. En 2006, Westergaard causó un gran revuelo en el mundo musulmán con su viñeta que muestra a Mahoma con una bomba en su turbante. A raíz de la publicación, embajadas danesas fueron atacadas, se quemaron banderas de Dinamarca y decenas de personas murieron en disturbios en Asia, África y Oriente Medio. Desde entonces, el dibujante de 74 años goza de protección policial. Su casa cuenta con puertas de acero, cristal antibalas y un cuarto de baño con grandes medidas de seguridad donde puede refugiarse en caso de emergencia. Esta no ha sido la primera vez que se ha intentado asesinar al danés. En 2006 en Dinamarca fueron detenidas varias personas que planeaban acabar con la vida de Westergaard. También en 2008 dos tunecinos que querían estrangularlo fueron arrestados. Extremistas islámicos han puesto un millón de dólares a la cabeza del dibujante.
Foto: estudiantes paquistaníes queman bandera danesa (EPA)



















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