El desprendimiento de retina no es muy frecuente, pero hay que tratarlo pronto para evitar el riesgo de ceguera irreversible.
El desprendimiento de retina se da generalmente en personas de mediana edad, pero puede aparecer en jóvenes. Suele presentarse repentinamente y sin una causa concreta. La retina reviste a modo de membrana fina la parte interior del ojo. Si se compara con una cámara, la retina es la película, la capa que contiene las células sensibles a la luz con las que, finalmente, se puede ver una imagen. La retina es una red compacta de células y tejido nervioso que si se estira demasiado puede desprenderse. Ese desprendimiento no produce dolor, pero la persona ve las imágenes deformadas con el ojo afectado. Ese es el síntoma típico del desprendimiento de retina.
Todo esto no sucede sin una razón concreta. La retina se tensa cuando el ojo sufre una alteración en su forma, habitualmente con el envejecimiento. También una lesión ocurrida en la juventud puede causar, años después, una ligera deformación del ojo, suficiente para soltar la retina de su base. También puede presentarse ese problema en personas con una acusada miopía. La posibilidad de que se desprenda la retina aumenta en personas que ya no tienen lente en el ojo, como consecuencia, por ejemplo, de una operación de cataratas.
Cuando la retina se desprende de la base, comienza a flotar sin rumbo por el ojo. Pero, debido a que está fuertemente sujeta al nervio ocular, seguirá enviando imágenes al cerebro durante cierto tiempo. Eso sí, serán imágenes muy deformadas. Después de varios días y según el tamaño de la retina se manifestará una deficiencia del riego sanguíneo y la retina se atrofiará.
La retina se puede volver a fijar por medio de cirugía o con rayo láser. Eso sí, hay que hacerlo muy pronto, en el plazo de unos días, ya que si la retina llega a desgarrarse, ya no podrá ser tratada con láser. A veces hay señales de peligro de un desprendimiento; por ejemplo, ver destellos de luz. Si este es su caso, debe acudir ese mismo día al oftalmólogo o, a más tardar, al día siguiente. Por otra parte, se pueden producir pequeñas hemorragias en la retina que se manifiestan como manchitas oscuras. Esto NO es indicio de un desprendimiento inminente.
De todas formas, si percibe destellos cada vez más intensos, no dude en acudir rápidamente al especialista. Si presiente que puede encontrarse en una situación como la descrita, no deje de averiguar a la brevedad dónde se encuentra el centro especializado en ojos más cercano. Insistimos, lo importante es actuar con la mayor rapidez.





























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