La falta de compromiso por parte de las dos grandes potencias mundiales, Estados Unidos y China, pone en peligro el éxito de la Cumbre sobre Cambio Climático que se celebrará en diciembre en Copenhague, Dinamarca.
Todavía quedan casi tres semanas para la celebración de la Cumbre sobre Cambio Climático, en Copenhague, Dinamarca, y ya son varias las voces que anticipan el fracaso de la reunión internacional. Este fracaso se atribuye, principalmente, a la falta de compromiso de potencias como los Estados Unidos y China, cuyos líderes han dejado entrever estos días que no habrá acuerdo vinculante sobre la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero en la Cumbre de diciembre.
Escuche la entrevista con Pablo Cotarelo, de Ecologistas en Acción:
Según los representantes de la organización Ecologistas en Acción, con esta actitud, Estados Unidos fuerza el fracaso de la Cumbre de Copenhague, con el fin de acercar los resultados del próximo acuerdo a sus propios intereses.
Cambios superficiales en la política de EE.UU.
La organización ecologista reconoce que, en los últimos meses, Estados Unidos ha modificado su política de cambio climático en algunas formas y contenidos respecto a los anteriores Gobiernos, pero asegura que permanece actuando de igual manera en lo esencial. Esto es: incumple las reglas de multilateralismo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la cual ha sido firmada por la mayor parte de los países del mundo.
En entrevista concedida a Radio Nederland, Pablo Cotarelo, portavoz de Ecologistas en Acción, señala que “llama la atención que algunos de los países que tradicionalmente han puesto más objeciones y obstáculos en el proceso de negociación internacional sobre cambio climático, expresen de una manera tan clara y contundente el fracaso previo de la cumbre de Copenhague”.
Cotarelo recuerda que la reunión que se va a celebrar entre los próximos 7 y 18 de diciembre en Copenhague es el encuentro multilateral más importante que va a tener lugar en los próximos años en lo que se refiere a cambio climático. “No sólo debería poner en marcha las medidas para solucionar o paliar el problema del cambio climático, sino también, precisamente con esas medidas, va a (o debería) modificar las relaciones sociales y económicas de gran parte de la población mundial”, subraya.
Tratado legalmente vinculante
El objetivo de la cumbre internacional de diciembre es alcanzar un acuerdo o tratado que sea legalmente vinculante y de cumplimiento obligatorio para todos los firmantes.
Ecologistas en Acción sostiene que ningún motivo debe impedir que de Copenhague resulte dicho tratado, y asegura que la supervivencia de la mayor parte de la población mundial depende de ello.
Estados Unidos y China son responsables del 40% de las emisiones de gases con efecto invernadero, y por ello están en el objetivo de quienes demandan un cambio de sistema para poder aliviar el impacto del cambio climático. Pablo Cotarelo opina que ambos países necesitan tener frente a sí una voz unánime y clara por parte de toda la población mundial, del resto de países, para que entiendan que deben asumir mayores compromisos. La mayor parte de la población mundial, incluida una gran parte de la población de China, es muy vulnerable al cambio climático y a sus efectos, y por tanto es necesaria una actitud firme, porque la ambición de conseguir un tratado vinculante de manera legal es esencial, advierte Cotarelo.
El portavoz de Ecologistas en Acción diferencia entre la responsabilidad que tiene Estados Unidos y la de China, al señalar que un ciudadano medio estadounidense sigue emitiendo una cantidad de gases de efecto invernadero muy superior a la de un ciudadano chino, por lo que la responsabilidad histórica y actual es infinitamente mayor en el caso del país estadounidense.
La UE propone un pacto de mínimos
Ante el anunciado fracaso de la cumbre, la Unión Europea y las Naciones Unidas intentan alcanzar un acuerdo de mínimos que salve la reunión. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, dice en entrevista al diario español El País que “No hay que desistir de Copenhague porque algunos se den de baja ”, y los europeos buscan poder encontrar un punto de unión entre tanta división.
Pablo Cotarelo opina que optar a un pacto de mínimos es un parche que no es la mejor manera de solucionar la crisis del clima, de la que responsabiliza directamente a los EE.UU. Las expectativas que se pusieron en la cumbre de Copenhague no son fruto de meras especulaciones, subraya Cotarelo, sino que fueron marcadas en acuerdos y compromisos anteriores, firmados por todos los países que pertenecen a la convención marco de Naciones Unidas para el cambio climático.
“El boicot por parte de los EE.UU. no se soluciona rebajando las expectativas sino siendo firmes y obligando de todas las maneras posibles al cumplimiento del acuerdo previo”, añade Cotarelo.
Presencia de líderes
Por su parte, el gobierno danés trabaja para evitar el descalabro de la cumbre e intenta contar con la mayor cantidad posible de líderes mundiales en Copenhague. Aún no se sabe si el presidente estadounidense Barack Obama viajará a la capital danesa, pero otros jefes de gobierno, como el británico Gordon Brown o el francés Nicolás Sarkozy, han confirmado su asistencia.
La presencia de líderes mundiales puede enviar a la ciudadanía un mensaje positivo, en el sentido de mostrar que los gobiernos están por la labor de llegar a una solución al problema del cambio climático de una manera seria y real.





























Enviar nuevo comentario