Los participantes en la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria del Fondo para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas, FAO, que tiene lugar en la capital italiana, Roma, se comprometieron a ayudar a los países pobres en la producción de alimentos.
Pero no se ha concretado ni fecha ni un objetivo específico. En su discurso de apertura, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó que se necesitan medidas drásticas para poner fin al hambre en el mundo. Ban dijo que la producción mundial de alimentos deberá aumentarse un 70 % para dar comida a los casi nueve mil millones de habitantes que habrá en el año 2050. Voces críticas opinan que la conferencia tiene poco sentido, ya que los líderes de los países más ricos del mundo están ausentes. Actualmente alrededor de mil millones de personas sufren desnutrición y cada seis segundos muere un niño de hambre.



















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