Este jueves se ha cumplido un año del inicio del diálogo entre la Iglesia católica y el gobierno cubano, que ha facilitado, entre otras cosas, la liberación de 130 presos políticos.
El 19 de mayo del 2010 comenzó un proceso de diálogo entre el gobierno de Raúl Castro y la Iglesia católica en Cuba, cuyo primer objetivo era crear un canal de comunicación que permitiera la liberación de los presos políticos. Un año después, se habla de 130 detenidos liberados y se mira hacia atrás con satisfacción y optimismo por lo que pueda venir después.
A propósito de este aniversario, el portavoz del Arzobispado de La Habana ha señalado que la Iglesia espera que el diálogo con el Gobierno cubano alcance "otros temas y genere otros frutos", más allá de la excarcelación de los presos.
"El proceso de diálogo ha sido positivo, y parte de sus frutos se han revelado en el transcurso del último año", declaró Orlando Márquez en referencia al proceso de excarcelación de unos 130 presos, entre ellos 52 opositores que restaban en la cárcel del grupo de 75 condenados en el 2003.
En entrevista concedida a Radio Nederland, Emilio Aranguren, Obispo de Holguín y presidente de la sección de Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos de Cuba, recuerda que en este año han pasado más cosas aparte de las excarcelaciones. Aranguren explica que ha habido varios encuentros entre representantes de la Iglesia y miembros del gobierno cubano, y que se está dando seguimiento a este primer paso para conversar sobre otros temas. El Obispo de Holguín cita como uno de estos encuentros una reunión con el ex ministro de Economía en vísperas del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba que tuvo lugar el pasado abril durante la cual los delegados de la Iglesia pudieron compartir sus criterios y puntos de vista en relación con los lineamientos económicos.
Iglesia como interlocutor válido
En su discurso de inauguración del Congreso del Partido Comunista cubano el pasado 16 de abril, el presidente Raúl Castro subrayó que el diálogo con la Iglesia, realizado con "respeto mutuo, lealtad y trasparencia", consolidó "la unidad de nación". Castro añadió que la Iglesia manifestó "sus puntos de vista, no siempre coincidentes con los nuestros, pero sí constructivos".
Según Monseñor Aranguren, las palabras del mandatario cubano fueron un reconocimiento público al modo como la iglesia se ha comportado en el transcurso de estos años que es manteniendo su identidad.
Las relaciones entre la Iglesia y el gobierno de Cuba no siempre han sido fluidas. El gobierno del ex presidente Fidel Castro mantuvo relaciones cambiantes con la Iglesia durante medio siglo: desde una fuerte confrontación en los años 60 del pasado siglo pasando por una tensa cohabitación en los 70 y 80, hasta llegar a una aproximación de respeto tras la visita del Papa Juan Pablo II, en enero de 1998.
El acercamiento fue mayor desde que Raúl sustituyó a su hermano enfermo en 2006, abriendo más espacio a la Iglesia en la vida social, a las publicaciones católicas y la apertura de un nuevo seminario.
Respaldo a las reformas
La Iglesia, por su parte, respaldó públicamente las reformas emprendidas por el mandatario cubano para hacer eficiente y descentralizado el modelo económico cubano y mantiene un apoyo crítico, como única entidad legal de la sociedad civil, no partidaria del Gobierno.
En este sentido, el Obispo de Holguín sostiene que la Iglesia debe mantener una mirada atenta y brindar la iluminación necesaria desde su experiencia. “La Iglesia es experta en Humanidad, está siempre llamada por vocación a prestar esa iluminación en cualquier parte y a nosotros nos corresponde hacerlo aquí en Cuba”, dice.


























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