El gobierno cubano ha presentado una protesta ante varios embajadores y encargados de negocios europeos destacados en La Habana.
Cuba no recibió de buen grado la visita de un grupo de diplomáticos a la esposa de un disidente encarcelado. Los representantes de Alemania, el Reino Unido, Suecia, Hungría y Polonia acudieron a la casa de Darcy Ferrer a expresar a su esposa la preocupación sobre el proceso contra el disidente cubano. Ferrer se encuentra detenido desde hace un mes acusado de comprar cemento en el mercado negro y de insultar a un vecino. Según los diplomáticos europeos el caso tiene un trasfondo político. Ferrer había organizado varias manifestaciones a favor de los derechos humanos en La Habana. El gobierno cubano comunicó que la visita a la esposa de Ferrer puede dañar las relaciones entre Cuba y la Unión Europea, que últimamente habían mejorado.

























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