El disidente cubano Orlando Zapata Tamayo ha sido enterrado en la localidad de Banes, su ciudad natal. Tan sólo los familiares y amigos más cercanos y algunos seguidores de la oposición tuvieron la posibilidad de acudir al sepelio.
La policía había rodeado la ciudad para prevenir que el entierro desembocara en manifestaciones masivas contra el gobierno de La Habana. Orlando Zapata, de 42 años de edad, murió el pasado martes tras una huelga de hambre de 86 días. Zapata protestaba por el trato recibido en prisión, donde estaba recluido desde 2003. Las autoridades cubanas negaron en primera instancia conceder el permiso para la ceremonia en Banes, aunque finalmente se consiguió llegar a un acuerdo.
La muerte de Zapata ha provocado la reacción internacional. EEUU y la Unión Europea han hecho un llamamiento a Cuba para la inmediata puesta en libertad de los presos políticos, que según las estimaciones podrían rondar las 200 personas.



















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