Simpatizantes de la oposición arrojaron sangre contra la residencia del primer ministro tailandés Abhisit Vejjajiva en Bangkok.
Los manifestantes lograron romper el cordón policial en torno a la vivienda. Entretanto la policía ha vuelto a acordonar la zona. El propio jefe de gobierno no se encontraba en su vivienda. Miles de los llamados "camisas rojas", que apoyan al destituido primer ministro Thaksin Shinawatra, se manifiestan por cuarto día consecutivo para demandar la renuncia de Abhisit, a quien acusan de haber accedido al poder de manera ilegítima. Los manifestantes donaron sangre y la colocaron en garrafas.
Con esta acción quieren demostrar que están dispuestos a derramar sangre para defender la democracia en Tailandia.



















Enviar nuevo comentario