Un análisis de los costos y beneficios de la inmigración puede ser de gran utilidad. Así lo aseguran los investigadores que lo han hecho. Por su parte el gobierno de Holanda rechaza la idea de sacar cuentas en relación con los inmigrantes.
En países donde la inmigración es parte de la historia, por ejemplo Nueva Zelanda, Canadá o Estados Unidos, las investigaciones sobre sus costos y beneficios son normales desde hace muchos años. En los últimos decenios otros países, entre ellos Alemania, Inglaterra y los países escandinavos se han sumado a quienes se interesan por saber cuánto cuestan y cuánto rinden los inmigrantes.
El economista Peter Nijkamp explica que, junto con medir los gastos, es necesario observar los aportes de la inmigración. “De esta manera se estudian los factores de manera equilibrada, a corto y largo plazo. No se trata solamente de los euros que se gastan sino también de lo que significa la inmigración en términos de crecimiento económico, innovación, fuerza de trabajo y vitalidad de las empresas y el comercio”.
Estos puntos favorables no se dejan medir en euros, dice Nijkamp, pero son un importante aporte de los inmigrantes al bienestar.
La pregunta de Wilders
Antes del descanso de verano, el Partido por la Libertad, PVV, del populista de derecha Geert Wilders, pidió al gobierno holandés que hiciera un cálculo de cuánto dinero fiscal se gasta en los inmigrantes. Ahora el ministro de Integración, Eberhard van der Laan, expresó su rechazo a la petición de Wilders. Van der Laan dijo que Holanda “no llevará la contabilidad de ningún grupo social”, y que el interés del gobierno es “evaluar las políticas, no a los ciudadanos”.
El economista Nijkamp señala, sin embargo, que “en Holanda existen muchos estudios de costos y beneficios, aplicados a diversos sectores. Por ejemplo los costos y beneficios del envejecimiento de la población, el cuidado de los menores, la población carcelaria. Todo esto lo miramos como cosa normal. Se trata de cuestiones en las que muchas personas son el tema de las políticas que se aplican. No estamos hablando de una valoración de las personas – en esto tiene razón el ministro – sino de lo que significa la inmigración para la sociedad”.
Inmigrantes empresarios
El partido de Geert Wilders ha ganado gran popularidad con sus preguntas incómodas sobre la inmigración. No sorprende a nadie que el interés del Partido por la Libertad se concentre en los costos económicos de la inmigración. Por su parte un economista como Peter Nijkamp insiste en que al mismo tiempo se deben medir los beneficios, por ejemplo los que aportan los inmigrantes que han creado sus propias empresas. En Holanda hay entre 50 y 60 mil. En total estamos hablando de una facturación anual de varios miles de millones de euros.
Oportunidad perdida
El ministro Van der Laan podría haber respondido proponiendo un estudio más completo. “Me parece que el análisis debe ser más amplio”, dice Nijkamp. “La economía es un fenómeno que no solamente comprende los gastos y ganancias. Desgraciadamente la respuesta del ministro se refiere más que nada a los gastos destinados a diversos grupos en el presupuesto nacional. Como si de esta manera se pudiera calcular el valor de los inmigrantes. No me parece que sea así. La pregunta que se debe hacer es la siguiente: ¿Qué significado tiene el fenómeno de la inmigración para nuestra sociedad? Se trata además de una pregunta estratégica”, añade.




























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