Comienza en Costa Rica el proceso contra el ex presidente del país y ex secretario general de la OEA, Miguel Ángel Rodríguez, a quien se acusa de supuestos delitos de corrupción.
El proceso judicial contra el ex presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez y otros ocho ex funcionarios debía comenzar el pasado jueves, pero su inicio se retrasó hasta este lunes. Los tres jueces que deben conducir los debates del proceso pospusieron su inicio porque uno de los implicados se declaró enfermo y no se presentó a la sala, en el Segundo Circuito Judicial de San José.Cinco años y medio después de iniciada la investigación, Miguel Ángel Rodríguez se enfrenta a la acusación de haber recibido, presuntamente, cantidades de dinero superiores a los 800.000 dólares por favorecer la compra de 400.000 líneas de celulares por parte del estatal Instituto Costarricense de Electricidad, ICE, a la compañía francesa Alcatel en el año 2001.
El proceso penal, que se conoce como ICE-Alcatel, también juzgará a otras ocho personas por delitos relacionados con enriquecimiento ilícito, concusión, corrupción agravada y favorecimiento real, entre otros. Al proceso han sido citados 110 testigos.
En el proceso están involucrados Rodríguez, que fue presidente de Costa Rica entre 1998 y 2002, varios ex funcionarios de la firma estatal ICE y particulares. El caso se conoció en el 2004, momento en que Miguel Ángel Rodríguez era secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA. Rodríguez estuvo en prisión cinco meses.
Confianza en las instituciones
En las vísperas del comienzo del juicio, el ex presidente Miguel Ángel Rodríguez se ha mostrado tranquilo y ha asegurado que se probará su inocencia. Su abogado dice que una de las pruebas más claras de la inocencia de su defendido es el hecho de que haya regresado voluntariamente a Costa Rica para sentarse en el banquillo.
El historiador y profesor costarricense, Óscar Aguilar Bulgarelli, dice a Radio Nederland que, más allá de lo que suceda con el caso, el proceso es de enorme importancia para la institucionalidad democrática del país y deja ver a la ciudadanía que nadie está exento de un proceso judicial en caso de que necesite demostrar él su inocencia y el Estado la culpabilidad. “Yo creo que es un proceso que fortalece la democracia de Costa Rica o de cualquier otro país en donde estos hecho se den”, asegura.
Corrupción extendida
Miguel Ángel Rodríguez es el segundo ex presidente de Costa Rica que debe comparecer ante la Justicia en los últimos meses. En octubre pasado Rafael Ángel Calderón, presidente de 1990 a 1994, fue condenado a cinco años de cárcel por dos delitos de desvío de fondos públicos.
El profesor Aguilar Bulgarelli explica que la corrupción fue in crescendo en Costa Rica a partir de los años 70 del pasado siglo hasta que se plantearon los hechos del Licenciado Calderón y del Dr. Miguel Ángel Rodríguez. Aguilar añade a esta lista al ex presidente José María Figueres, quien actualmente se encuentra en Europa, y que, en opinión del historiador costarricense, debería ser sometido también a juicio.
Según Aguilar Bulgarelli, la corrupción se ha instalado en la vida política y las instituciones políticas, no solamente de Costa Rica sino de muchos países. El profesor constata que los valores económicos han sustituido a todos los otros valores, “el único valor que cuenta es el de la mercancía”, se lamenta, y esto es lo que hace que empiecen a extenderse los elementos de corrupción.
Mecanismos contra la corrupción
Desde una perspectiva más optimista, Aguilar Bulgarelli considera que el hecho de que dos ex presidentes del país y dos docenas de funcionarios públicos estén en este momento procesados, algunos incluso ya condenados, evidencia que hay mecanismos para hacer frente a la corrupción.
Aunque, al mismo tiempo, el profesor recuerda el famoso dicho: “Hecha la ley, hecha la trampa” y subraya la necesidad de que la aplicación de la ley sea la correcta. “Yo sigo creyendo que tenemos los mecanismos jurídicos necesarios para luchar contra la corrupción”, afirma el profesor.
En cuanto a la sensación que se percibe en algunos sectores de que el proceso contra Miguel Ángel Rodríguez es una persecución política, Óscar Aguilar Bulgarelli responde que no podría decir si es persecución política o no, pero sí cree que hay algunos hechos que revelan que hay bastante subjetividad en este caso.





























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