Costa Rica podría incluir en su agenda política el debate sobre la despenalización del consumo de drogas blandas. “Me parece que sería sano abrir una discusión”, sostiene Enrique Castillo, canciller de Costa Rica.
“En el seno del Gobierno de la presidenta Laura Chinchilla es un debate que cabe hacer. Y en cualquier momento se puede plantear”, explica Enrique Castillo, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica.
Castillo representa una de las voces que aboga por un replanteamiento de la forma en que se ha venido ejecutando la lucha contra el narcotráfico en Costa Rica y la región centroamericana, afectada por el violento avance de cárteles mexicanos y colombianos.
“Es evidente que la realidad demuestra que las medidas y prácticas que se han venido utilizando a lo largo del tiempo han sido, por lo menos, sino ineficientes, insuficientes para detener el ataque y el aumento del narcotráfico en la región. Es necesario revisar lo que se ha hecho. Producto de ello es la estrategia de seguridad para Centroamérica que comprende, hasta este momento, 22 proyectos, de los cuales ocho están listos para ser ejecutados en los próximos meses”, explica Castillo.
Semanas atrás, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, advertía en una entrevista que América Central está perdiendo la batalla contra el narcotráfico, a pesar de las medidas que se están implementando para frenar el avance de las narcomafias.
Estas narcomafias han hecho de Centroamérica un puente para canalizar la droga, blanda y dura, que proviene de América del Sur y va dirigida a Estados Unidos y otros mercados consumidores.
Enfoque regional
El canciller Castillo señala que se ha llegado a la conclusión “de que debemos considerar que es un desafío regional y que solamente de forma regional lo podemos enfrentar, con la participación de todos los países de la zona. Tenemos que seguir revisando todo lo que se ha hecho para buscar nuevos caminos que tengan mejor efecto”.
Uno de esos caminos pasaría por discutir la despenalización del consumo de drogas blandas. “El tomar una posición de apertura para ser más tolerantes en el consumo o comercio de drogas blandas es algo que todavía no ha alcanzado un consenso, y cuyo debate comienza. No hay una visión clara de si esto conviene”, acota Castillo.
Desde su punto de vista, “cualquier medida dirigida a liberalizar el consumo de drogas blandas tiene la limitación, para Costa Rica, de no poderse tomar de forma unilateral. Cualquier solución radical como ésa tiene que ser una medida regional, adoptada colectivamente por todos los países involucrados: los productores, los de tránsito y los consumidores. De lo contrario no funcionaría, porque esto es todo una cadena, y si hay un eslabón que no funciona, la cadena se rompe”.
Hasta ahora, Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, ha sido el único gobernante latinoamericano en ejercicio en mostrarse dispuesto a reconsiderar los enfoques que han prevalecido durante décadas en la lucha contra el narcotráfico.
Debate internacional
El mandatario dejó abierta la posibilidad de convocar a un debate internacional para discutir una despenalización en el consumo de drogas blandas.
"Seguiremos luchando con todo lo que tenemos contra el tráfico de drogas, porque para nosotros es un problema de seguridad nacional", dijo Santos en una visita a Londres. Pero, agregó, "así como nosotros hemos sido muy efectivos y exitosos en la lucha contra el narcotráfico, las drogas siguen fluyendo, siguen exportándose, siguen consumiéndose".
Una "discusión franca y abierta sobre diferentes formas para combatir ese flagelo" sería "útil" y "bienvenida", afirmó Santos, al recalcar que el debate "debe darse a nivel internacional y con todos los países presentes".
Castillo responde que “Colombia tiene más experiencia y ha sufrido más. Dar el paso de abrir la discusión es excelente. Me parece que es un paso muy bueno. Pasar del dicho al hecho en la liberalización va a requerir mucho debate más”.
Castillo agrega que “hacer el experimento representa una apuesta muy riesgosa para cualquier gobierno. Mucho más si lo está pensando hacer de forma aislada. Todavía hay mucho que reflexionar y prever antes de que se pueda dar un paso como ése”.
Efectos impredecibles
Para Castillo, “en la región solamente conocemos antecedentes, como fueron en los Estados Unidos las regulaciones que prohibían el consumo del alcohol durante un tiempo, y que luego se abolieron. En Europa y otros lugares ha habido medidas liberatorias restringidas, pero no generales. Una medida masiva y colectiva todavía suscita recelos, porque los efectos son impredecibles, no se pueden anticipar. La intención, comprendo yo, es que al suprimirse el fantasma de la prohibición, los mercados van a caer en precios, lo mismo que los excesos del narcotráfico en la disputa de mercados y vías de distribución. Pero también puede ser que la liberación masiva y colectiva produzca un incremento inusitado en el consumo, lo cual puede tener repercusiones durante un tiempo”, concluye.























De dicho al hecho va un largo trecho ,asi dice un refran,seria un Suicidio colectivo si un conjunto de paises aprueban una medida como esta o un Suicidio para Costa rica si lo aprueba unilateralmente,hoy dia todos esos paises padecen este mal y que hacen sus gobiernos para erradicarlos? muy poco pienso yo, Colombia es uno de los que mas fuerte lucha contra ese flagelo por los recursos ue posee y la ayuda que le presta USA el resto queda rezagado en todos los aspectos.la despenalizacion no es la solucion para la region .
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