La noticia más funesta para Costa Rica durante el año 2004, fue conocerse que el país se ha convertido en un territorio atractivo para el turismo sexual. En internet se promociona al país como destino sexual. Algunos medios de comunicación señalan que son más de 130 páginas las que promocionan vacaciones eróticas con jóvenes costarricenses. - Alejandra Fernández
Los cálculos estimados por la Cámara Nacional de Turismo indican que al 31 de diciembre de este año, Costa Rica habrá dado la bienvenida a un millón y medio de turistas. Un 12 por ciento mayor a la cifra registrada el año pasado.
La viceministra de Seguridad Pública Ana Helena Chacón, asegura que se ha intensificado la lucha contra la explotación sexual comercial de los niños y adolescentes. La funcionaria agregó que "desde 1999 cuando se estableció el marco jurídico que sanciona este tipo de violaciones a menores de edad, extranjeros y personas nacionales fueron encarceladas gracias al cuidadoso trabajo de la policía para recabar pruebas incriminatorias". La viceministra subrayó también que anteriormente nadie había sido condenado por este tipo de delitos.
No obstante, existen vacíos legales que frenan la lucha contra grupos mafiosos organizados en el extranjero y en el propio país. Se trata de la falta de una ley que sancione el delito cibernético, la posesión de pornografía, y la trata y tráfico de personas en suelo nacional. Este último delito se contempla en la nueva Ley de Migración que espera ser aprobada en la Asamblea Legislativa.
Pero lo que sí es un hecho es la falta de datos y cifras sobre el turismo sexual y la explotación sexual de menores. No existen estudios serios sobre este fenómeno y muchas personas presumen que va en aumento. Así lo confirma la ministra de Seguridad Pública.
El Gobierno y el sector turístico privado desarrollan estrategias para evitar que Costa Rica sea promovida como destino turístico sexual.
El ministro de Turismo, Rodrigo Castro ha manifestado en varias ocasiones que aúnan esfuerzos para evitar proyectar una mala imagen del país, aunque reconoce que el problema existe.
Juan Garland, coordinador de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de Save The Children de Suecia con sede en Perú, estuvo en Costa Rica y espera emprender el próximo año, junto con la Fundación PANIAMOR, una serie de acciones para concienciar a los empresarios con el objetivo de frenar el turismo sexual en Costa Rica. Dentro de esas acciones están: la capacitación del personal de los hoteles, los operadores turísticos, los que trabajan en empresas de taxis y de rentacars. Garland espera que tengan conciencia de que el turismo sexual es una acción que viola los derechos del niño y no es un turismo sostenible en el tiempo.
La Cámara Nacional de Turismo adoptó para todos sus afiliados un código de conducta para la protección de niños, niñas y adolescentes contra la explotación sexual en el turismo. El código está vigente desde hace un año.
Es una iniciativa que ha impulsado la Fundación PANIAMOR y que según la organización Save The Children ha tenido una buena aceptación en la industria turística costarricense, aunque no es suficiente. Para estas dos entidades no gubernamentales, la toma de conciencia mediante la educación y capacitación son fundamentales.
Por su parte, las autoridades costarricenses estrechan lazos con los agentes del FBI para erradicar la explotación sexual infantil y según referencias del poder judicial, las investigaciones han dejado un saldo de 64 personas procesadas o condenadas.
Entre los logros de este año de la Unidad contra la explotación sexual del Ministerio de Seguridad Pública, figuran la detención de 16 sospechosos ligados con el proxenetismo, relaciones sexuales con menores y producción de pornografía.
La viceministra adelantó que existe un informe confidencial del FBI sobre la lucha contra las redes de crimen organizado en torno a la explotación sexual comercial infantil y que se espera difundir el año entrante.
Costa Rica que en años anteriores era reconocida mundialmente por el ecoturismo o el turismo de aventura, ahora se le une otro atractivo como es el turismo sexual. Este flagelo no sólo amenaza la imagen del país, sino también la niñez. No hay remedios rápidos o soluciones únicas y sencillas, ya que con el aumento de la pobreza y la falta de fondos para combatir las redes organizadas de explotación sexual, el panorama parece difícil.




























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