Las principales agrupaciones rebeldes del Delta del Níger y el presidente de Nigeria, Umaru Yar’Dua, han iniciado conversaciones de paz este fin de semana.
Hace 3 semanas los rebeldes abandonaron la lucha armada y se acogieron a un reglamento de amnistía. Los rebeldes comenzaron a cometer atentados y secuestros en el Delta del Níger en 2006, en protesta por la mala distribución de las ganancias petroleras, que rara vez favorecen a la población local. Los oleoductos y el personal de multinacionales como Shell estaban entre los objetivos de los rebeldes. En el reglamento de amnistía se lee que la población local se beneficiará del 10 por ciento anual de las ganancias derivadas del petróleo y el gas, porcentaje equivalente a algunos centenares de millones de dólares. Además el gobierno del presidente Yar’Dua destinará cerca de un billón y medio de dólares a la construcción de caminos, escuelas y hospitales en el Delta del Níger. Los rebeldes dijeron que si el gobierno no cumple sus promesas volverán a empuñar las armas.
Foto: Umaru Yar’Dua (Wikipedia)



















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