Entrevista a Rossana ÁngelesHoy jueves se celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, con acento en la importancia de la educación. América Latina es el continente que más ha hecho para reducir la explotación de los menores.
Para esta fecha, la Organización Mundial del Trabajo (OIT) organizó numerosos eventos en decenas de países con el fin de a luz la realidad que afecta a unos 165 millones de niños, de entre 5 y 14 años, en todo el mundo. El mayor número de menores que está obligado a desempeñar labores que no son compatibles con su edad se concentra en las regiones de África subsahariana y Asia-Pacífico.
Escuche la entrevista con Rossana Ángeles:
Según las estadísticas de la OIT, Latinoamérica y el Caribe experimentaron una importante mejora gracias a los esfuerzos de los últimos años para frenar este fenómeno. Algunos de los programas sociales que tuvieron un impacto positivo sobre el trabajo infantil en América Latina y otras regiones fueron los que "premiaron" con transferencias en efectivo a las familias cuyos hijos asistieron a la escuela.
La educación es la llave para revertir las estadísticas. La OIT considera que, si no se adoptan medidas efectivas para conducir a los niños y niñas a la escuela primaria, no podrán cumplirse los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En promedio, se estima que el 5 por ciento del total de niños y niñas que trabajan, habita en la región latinoamericana. El país más afectado por este problema es Brasil, donde cerca de 5,1 millones de menores se dedican a estas tareas.
En Colombia, según cifras oficiales, son 2,5 millones y en México, 3,3 millones. Al igual que en Brasil, la mayoría desempeña labores agrarias, o se les obliga a trabajar en el comercio, la minería, la construcción y el trabajo doméstico.
Estos países, como muchos otros de América Central y América del Sur, lanzaron programas gubernamentales con buenos resultados. En Argentina, por ejemplo, funciona la Comisión para la Erradicación del Trabajo Infantil; en Costa Rica, el programa ‘Avancemos', y ‘Construyendo Perú', en el país andino. Donde la situación es grave es en Paraguay, donde, según la OIT, trabaja más de la mitad de los niños y adolescentes.
*Rossana Ángeles es Oficial de Comunicación del Sistema de Información Regional sobre Trabajo Infantil





























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