China ha condenado a muerte a tres uigures implicados en las revueltas de la provincia de Xinjiang.
Los tres hombres se rebelaron, el pasado verano, contra los chinos de la etnia Han en protesta por la discriminación que aseguran sufrir. Los altercados causaron 200 muertos y centenares de detenciones. El mes pasado fueron ejecutados nueve detenidos, todos uigures. Ayer se ejecutaron a cinco.
Foto: Xianjiang (Flickr / Michael Dziedzic)

























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