La curiosa situación política en Holanda, con un gobierno interino de minoría, ha frenado bruscamente muchas iniciativas previas del Gabinete, incluyendo algunos aspectos de la política exterior holandesa.
Geert Wilders y su Partido por la Libertad han apoyado al gobierno a cambio de imponer algunas de sus políticas. Ahora que Wilders ha retirado ese apoyo, el Gabinete está en condiciones de pasar por alto sus exigencias.
Lo que Wilders quería
El ministro de Inmigración, Geerd Leers, por ejemplo, ya ha anunciado que cesaría de abogar por medidas más restrictivas de la Unión Europa respecto a la reunificación familiar. El ministro del Interior ha retirado su apoyo a una nueva ley, promovida por Wilders, que creaba restricciones a ciudadanos holandeses para un segundo pasaporte.
Un área similar es la de la ayuda al desarrollo. Como parte de un presupuesto de ahorro previo (el único presupuesto anual que el Gobierno ha conseguido que se apruebe), la ayuda al desarrollo fue reducida de un 0.8 por ciento del producto interno bruto al 0.7 por ciento. Un recorte de unos mil millones de euros. Geert Wilders había insistido en otro recorte de las mismas dimensiones durante las últimas negociaciones sobre un presupuesto de ahorro. Esa nueva reducción no tendrá lugar (aunque la anterior ya ha sido implementada y por lo tanto no puede ser revertida).
Wilders pasa a la oposición
Por su parte, Geert Wilders es libre de oponerse ahora a puntos de la política exterior que había apoyado tácitamente en aras de la preservación de la mayoría parlamentaria del Gobierno. Una de esas políticas es la venta a Indonesia de decenas de tanques Leopard desechados por el ejército Holandés. El Partido por la Libertad siempre se opuso a esa venta, pero posiblemente no la hubiera bloqueado. Ahora se unirá a los partidos de la oposición para asegurarse que la transacción no se lleve a cabo.
Una futura participación holandesa en el programa militar Joint Strike Fighter, como la compra de un segundo avión de pruebas, también se ha tornado incierta ahora.
Relaciones más fluidas
Las relaciones con una cantidad de países se tornarán más fluidas ahora que el Partido por la Libertad está en la oposición. Wilders ha insultado repetidamente a funcionarios oficiales turcos, siendo el caso más reciente el que se p durante la visita del presidente turco Abdullah Gul. El solicitar en la página web de su partido que se envíen quejas sobre inmigrantes polacos, también despertó las iras de Polonia y de otros países del Este de Europa. Muchos pensaron que el primer ministro Mark Rutte no hizo lo suficiente para distanciar a su gobierno de esas ideas, pero esa distancia ahora está más que clara.
Holanda ha venido también bloqueando el ingreso de Rumania y Bulgaria al grupo de países sujetos al tratado de Schengen. No está claro si la caída del gobierno cambiará esa posición holandesa.
Europa
El acuerdo de presupuesto alcanzado rápidamente por las cinco partes el miércoles y jueves, ya ha disipado la preocupación en el sentido que Holanda ya no sería un impulsor confiable de la disciplina presupuestaria en Europa. El acuerdo intenta volver a colocar el déficit del presupuesto holandés para el 2013 por debajo del 3 por ciento impuesto por Bruselas.
Holanda ha sido un ferviente abogado de establecer reglas más estrictas para los países de la zona del euro y para, a veces, la toma de medidas drásticas de ahorro y la disciplina presupuestaria, como la mejor forma de enfrentar la crisis del euro (a diferencia de aquellos que dicen que se debiera dar prioridad al crecimiento). Alemania, especialmente, estaba preocupada de que los holandeses no continuaran apoyando la política de austeridad o, al menos, no de forma tan ferviente. La Canciller Federal alemana, Angela Merkel, llegó incluso a conminar a Holanda para que pusiera orden rápidamente en su presupuesto. El Parlamento holandés parece haber prestado atención a la advertencia.
Todos los ojos estarán fijos en Holanda más tarde en esta primavera cuando el Parlamento debata la ratificación del Mecanismo de Estabilidad europeo, un fondo permanente planeado para ser establecido en Julio. Una mayoría del Parlamento está de acuerdo con ese fondo, pero la participación holandesa en dicho fondo es de 40.000 millones de euros, una suma que podría hacer retroceder a los políticos de cara a las próximas elecciones.
El rol del Parlamento
Holanda ha tenido un gobierno interino por casi dos de los pasados diez años, de modo que la situación política actual no es inusual, pero de todos modos, este gobierno interino es diferente: no controla la mayoría de los escaños en el Parlamento.
Es así como, más que nunca, el Parlamento holandés desempeñará un importante papel en la política de gobierno. Esto quedó especialmente claro el miércoles cuando las cinco partes negociadoras se reunieron para ponerse de acuerdo, en principio, para un presupuesto para 2013. Esas mismas cinco partes (VVD, Demócrata Cristianos, Verdes, Demócratas 66 y la Unión Cristiana) aprobaron el año pasado la misión de entrenamiento de la policía holandesa en Kunduz, Afganistán. Desde entonces esa combinación de partidos es conocida como la “coalición Kunduz”. Esa coalición, con la participación eventual del partido socialdemócrata PvdA, tendrá mucho que decir respecto a la política exterior en los próximos mese.


























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