Estos días se celebra en Madrid, España, el IV Congreso Internacional de Feminismo Islámico, en el que se analizan las perspectivas del movimiento feminista islámico y se intentan despejar los estereotipos que existen en torno a la mujer musulmana.
La idea que se tiene de la mujer musulmana está distorsionada por la imagen que presentan los medios de comunicación y por la posición que mantienen los movimientos feministas eurocéntricos y seculares, según opina Laure Rodríguez Quiroga, presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España, quien habló con Radio Nederland a propósito del IV Congreso Internacional de Feminismo Islámico que se celebra en Madrid.
Durante cuatro días, mujeres y hombres, musulmanes o no, se encuentran para analizar la situación actual del movimiento de feminismo islámico y para dar respuesta a preguntas complejas como ¿qué posibilidades reales tiene el feminismo islámico de modificar la situación real de las mujeres musulmanas en aquellos contextos en los cuales son discriminadas? ¿Cómo hacer frente a las pretensiones de autoridad (el autoritarismo) de las estructuras religiosas conservadoras? o ¿Cómo hacer mella en el entramado de ideas, de costumbres y de tradiciones mediante las cuales se sustenta el patriarcado?
Laure Rodríguez Quiroga hace hincapié en el hecho de que el congreso esté abierto a todo el mundo, pues considera que “es una realidad que nos afecta a todos”.
Imagen distorsionada en la prensa
El concepto de feminismo islámico llama la atención por cuanto existe la tendencia a simplificar el Islam como una religión que oprime a la mujer. En este sentido, la presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España comenta que ha realizado un estudio sobre la imagen de la mujer y el hombre musulmán que aportan los medios de comunicación españoles y ha constatado que a la mujer se la presenta como víctima y al hombre como victimario.
“El 100% de las noticias que están referidas a la mujer musulmana se hacen en una connotación negativa, siempre como víctima de un sistema patriarcal o de una violencia de género, en una situación de opresión; en pocas ocasiones se hace una visión con una connotación más positiva o de los movimientos que están luchando contra el orden patriarcal o contra la violencia de género”, afirma Rodríguez Quiroga.
Más allá del burka
En los últimos meses, gran parte de la atención que los medios han dedicado a la mujer musulmana hace referencia a la vestimenta que utilizan algunas de estas mujeres. La discusión sobre la idoneidad o no de vestir prendas como el burka o el niqab está vigente en varios países europeos, en los que sus gobiernos han decidido o se plantean prohibir dichas prendas en lugares públicos.
El hecho de que se preste tanta atención a la vestimenta de algunas mujeres musulmanas es motivo de pesar y encono para muchas de las mujeres presentes en el Congreso de Feminismo Islámico, como señala Rodríguez Quiroga: “Parece que el hecho de ser mujer musulmana se circunscribe a nuestra vestimenta y se están utilizando de manera electoralista una serie de temas que en absoluto son característicos del día a día en Europa”, dice. Cabe exponer un ejemplo concreto. En el caso de España, son contadas y están localizadas las mujeres que utilizan el niqab. Son treinta, asegura la presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España. Treinta dentro del millón y medio de personas musulmanas que hay en el país. Por no hablar del burka, que es una prenda que no existe en España. Según Rodríguez Quiroga, hay una mirada obsesiva tanto desde los medios de comunicación como desde los movimientos feministas eurocéntricos de talante secular hacia la prenda de la mujer, y se olvidan otras cuestiones prioritarias.
Se necesita una mayor presencia mediática y mayor participación pública de la mujer musulmana para contrarrestar los estereotipos que permanecen en el pensamiento colectivo. La Comisión Islámica de España, órgano que hace negociaciones con el gobierno español, está representado únicamente por hombres musulmanes y esto es algo que se debe cambiar, esto sí es prioritario, no el hecho de cómo va vestida la mujer, sostiene Rodríguez Quiroga, quien reconoce que muchas de las personas que critican el uso de prendas como el niqab lo hacen con la intención de ayudar a la mujer, pero añade: “si existe esa verdadera opresión hacia quien se debería tomar las medidas serían los líderes religiosos que están oprimiendo a esas mujeres”.
A pesar de las demandas y las críticas, la presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España se mantiene optimista respecto al futuro.
“Miro con positivismo el futuro, no de aquí a 5 años, pero sí las nuevas generaciones, las personas jóvenes están más implicadas en la igualdad de género, se están acercando al Islam de verdad, un Islam libre de cargas políticas, o culturales”, afirma.






















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