En medio de muestras de dolor, Honduras se prepara para recibir este miércoles los cadáveres de 16 hondureños que estaban entre los 72 emigrantes asesinados en México.
La repatriación de los cuerpos de los 16 hondureños asesinados la semana pasada en Tamaulipas, México, se ha visto retrasada por las condiciones climáticas en la región. Los féretros transportados en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana serán recibidos por el mandatario Porfirio Lobo y el canciller Mario Canahuati. El ministro dijo a los familiares de las víctimas que "el vuelo está sufriendo atrasos por problemas de clima", por lo que el traslado de los cuerpos no se pudo realizar este martes como estaba programado.
Según explicó el canciller hondureño, el atraso no compete a Honduras, "vienen en un avión C-130 que vuela a una altura que con las tormentas eléctricas que hay ahorita en todo el territorio de México debió retrasarse”.
Radio Nederland conversó con Justo Espinoza, padre de Junior Espinoza, uno de los jóvenes asesinados por la banda de Los Zetas, en San Fernando, Tamaulipas. Sus declaraciones tienen lugar en la víspera de la llegada de los restos mortales de Junior, vía aérea, a Tegucigalpa junto a otros 15 hondureños asesinados.
''Él salió de la casa el 2 de agosto para Estados Unidos. Era la primera vez y un primo hermano de él lo iba a recibir”, dice Justo Espinoza, y continúa: “Cuando se sale, no se sabe cómo le ira a ir a uno, sino que el deseo es saber cómo le irá a uno en esa nación. Yo le dije unas palabras que todavía las recuerdo. Le dije: ‘mira hijo, no quiero que te vayas, esos caminos son peligrosos’. ‘No papi, yo hago el intento’, me contestó. Entonces pídale a Dios que le deje llegar bien.Desde que salió de la casa no tuve más contacto con él. Estaba viajando con otro compañero pero a ese creo que lo agarraron y lo regresaron. Estamos muy tristes, tristes por haberlo perdido. Yo por ratos pienso que tal vez no sea él, pero uno nunca deja de dudar. Junior tenía 22 años.
Espero ahora que las autoridades hagan algo porque ha sido injusto lo que ha pasado con mi hijo. Las autoridades deben poner las leyes como deben ser. Cuántos hermanos hondureños han fracasado por esos caminos llenos de delincuentes", dice, embargado en tristeza, Justo Espinoza.
Los emigrantes asesinados viajaban por territorio mexicano en un autobús hacia la frontera con Estados Unidos cuando fueron interceptados por miembros del cártel de drogas Los Zetas, que los llevaron a una hacienda de Tamaulipas, donde los fusilaron, según un sobreviviente ecuatoriano.
Entre tanto, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, pidió a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, aclarar la muerte violenta de los emigrantes la semana pasada, entre los que se encuentran cinco guatemaltecos.
Por otro lado, la policía de El Salvador manifestó en un comunicado que está dispuesta, en caso de que México lo requiera, a enviar investigadores y técnicos a Tamaulipas para que colaboren en las indagaciones de la matanza de los 72 emigrantes, entre los que se encontraban al menos 13 salvadoreños.





























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